EL EXORCISTA

Es todo un clásico del cine de terror y una de las mejores películas de la historia del cine. Un film que marcó un antes y un después y que, como muchas otras películas de gran importancia y peso en la historia, ha sido imitada hasta la saciedad. Hablo de El Exorcista (1973), film mítico donde los haya, realizado con gran talento y que aún hoy día impresiona. Esta es su historia.

En unas excavaciones arqueológicas en el norte de Irak, el sacerdote y arqueólogo Lankester Merrin encuentra una extraña figura que representa la cabeza de un horrible ser. Presintiendo que algo terrible va a suceder, decide regresar a los EEUU. Pero, antes de irse, visita unas ruinas donde se encuentra una estatua que representa a Pazuzu, un poderoso demonio al que lleva años combatiendo. Poco después, en Georgetown (Whasington D.C.), la actriz Chris MacNeil, quién se encuentra allí rodando una película, ve impotente como Regan, su hija de 12 años, comienza a hacer cosas raras a la vez que experimenta extraños cambios en su cuerpo; todo esto, mientras se producen sucesos extraños en los alrededores, como profanaciones a figuras sagradas o muertes misteriosas, como la del director de la película en la que trabaja. Después de llevarla a varios médicos y psiquiatras y hacerle multitud de pruebas, nadie consigue encontrar una explicación lógica a lo que le ocurre a la niña. Es entonces cuando la mujer decide recurrir a la iglesia para que le practiquen un exorcismo a su hija y busca la ayuda del padre Damien Karras, un joven sacerdote y psiquiatra atormentado por la muerte de su madre y los múltiples casos de demencia que debe tratar entre los curas de la universidad. Karras, en un principio, se muestra escéptico pero, tras hacerle varias pruebas a la niña, se convence de que el demonio está dentro de ella y pide permiso a la iglesia para practicarle el exorcismo. La iglesia se lo concede, pero piden que sea un sacerdote mas experimentado el que lo haga, por lo que recurren a Merrin, quién ya ha practicado otros exorcismos en el pasado. Merrin y Karras inician, entonces, el exorcismo a la niña, el cual tendrá consecuencias inesperadas.

El origen de esta película se remonta al año 1949, cuando tuvo lugar un suceso que conmocionó a la opinión pública de EEUU. Se trata del célebre caso Roland Doe, seudónimo –impuesto por la iglesia –tras el que se encontraba Robbie Mannheim, un niño de 13 años que fue víctima de una posesión demoníaca y le fue practicado un exorcismo. Ese caso fue seguido muy de cerca por un joven estudiante de Georgetown a través de un estremecedor artículo del Washington Post escrito por Bill Brinkley.

Este joven era William Peter Blatty quién, años después, se convertiría en escritor y, tras investigar y documentarse todo lo posible sobre lo ocurrido, utilizó aquellos hechos para escribir su novela mas famosa, a la que llamó The Exorcist (El Exorcista). Blatty comenzó a escribir esta novela en los años 50 y trabajó en ella casi dos décadas hasta tenerla terminada en 1971 y publicarla al año siguiente. En un principio, la intención de Blatty era escribir un libro que recreara aquellos sucesos. Sin embargo, se encontró con la oposición de la familia del chico, que solo deseaba olvidar lo ocurrido lo antes posible y pasar página. Fue por ello por lo que el escritor se vio obligado a cambiar de idea y escribir una novela de ficción sustituyendo al chico por una niña de 12 años y trasladando la historia a Georgetown, lugar donde había tenido por primera vez constancia de lo ocurrido.

La novela fue un enorme éxito, adquiriendo rápidamente la categoría de best-seller, y, como era de esperar, llamó rápidamente la atención de la industria del cine. Tras llegar a un acuerdo con Warner Bros., Blatty se reservó para él la producción y el guión de la futura película. El escritor ya tenía experiencia en el cine, habiendo trabajado como guionista para directores como Blake Edwards (El Nuevo caso del Inspector Clouseau, ¿Que hiciste en la guerra, Papi?), Arthur Hiller (Prometeme Cualquier Cosa) o J. Lee Thompson (Un Yanki en el Harén). No obstante, aún faltaban unos años para que debutara en la dirección con La Novena Configuración (1980) –basada en otra de sus novelas –y, por lo tanto, necesitaban un buen director para poner al frente del proyecto.

Muchos fueron los nombres que se barajaron. Arthur Penn, Peter Bogdanovich, Mike Nichols o hasta el mismísimo Stanley Kubrick fueron algunos de los directores tanteados sin éxito. El estudio, en un primer momento, seleccionó a Mark Rydell. No obstante, Blatty se había fijado en William Friedkin quién, por aquel entonces, había logrado un enorme éxito con la película The French Connection (1971) –conocida en España como Contra el Imperio de la Droga –. Blatty, gran admirador de esa película, quería para la adaptación que fuera tan eficaz como dicho film. Pero la Warner, que ya había contratado a Rydell y era consciente de lo difícil que era trabajar con Friedkin, se opuso a esta elección. No obstante, Blatty no se dio por vencido y, entonces, se inició un tira y afloja entre el escritor y el estudio que terminó ganando el escritor. Así, Rydell fue despedido y contrataron a Friedkin.

Una vez elegido el director, el otro gran tema a tratar ahora era el del reparto, sobre todo para los personajes principales de la trama.

Marlon Brando fue propuesto por el estudio para dar vida a Merrin. Sin embargo, Friedkin se opuso rotundamente alegando que el actor acapararía todo el protagonismo y llegaría a pasar por encima de él y de Blatty. Así, tras tantearse otros actores, el elegido fue Max von Sydow, actor cuya interpretación convencía a Friedkin y Blatty, pero presentaba un inconveniente: la edad. Y es que, por aquel entonces, el actor contaba solo con 43 años de edad cuando el personaje que debía interpretar era mucho mas anciano y, además, su cuerpo estaba muy desgastado por sus continúas luchas contra el demonio. Fue por ello que debió prestarse a largas sesiones de maquillaje para adquirir ese aspecto.

Para el padre Karras se tantearon actores como Jack Nicholson, Paul Newman o Gene Hackman –que ya había trabajado con Friedkin en Contra el Imperio de la Droga –sin que ninguno convenciera. Blatty pareció encontrar al actor ideal en Stacy Keach, al que se llegó a contratar. Sin embargo, poco después, Friedkin encontró actuando en un teatro de Broadway al actor Jason Miller. Este no había trabajado nunca en una película, pero el director lo vio ideal para el papel de Karras y, tras lograr convencer a Blatty y al estudio, Keach fue apartado y Miller fue contratado en su lugar.

También sonaron muchos nombres para el papel de Chris MacNeil. La primera fue Shirley MacLaine, quién era gran amiga de Blatty y, de hecho, el escritor se había basado en ella para el personaje. No obstante, no pudo ser, entre otras cosas, porque MacLaine ya había intentado antes hacer su propia versión cinematográfica de la novela con Lew Grade como director. Se le ofreció también el papel a Jane Fonda, pero esta lo rechazó diciendo que el proyecto era un “pedazo de mierda capitalista”. Por el contrario, Audrey Hepburn estaba mas convencida, pero puso como condición que la película se rodara en Roma, cosa que no pudo ser. Anne Bancroft llegó a ser seleccionada, pero tuvo que rechazarlo al encontrarse embarazada por aquel entonces. Finalmente, la actriz Ellen Burstyn fue, finalmente, la elegida; aunque, antes puso como condición que se suprimiera del guión una frase que pronunciaba el personaje – “Creo en el demonio” –, la cual no le hacía mucha gracia.

No obstante, aún quedaba el personaje mas importante, el de Regan MacNeil, la niña poseída. Friedkin sabía que no podían escoger a una niña cualquiera para ese papel, necesitaban a alguien que hiciera una interpretación lo mas convincente posible de esa dulce niña que, poco a poco, se va convirtiendo en un monstruo. Por ello inició una intensiva búsqueda, llegando a hacer pruebas a mas de 600 niñas, entre las que se encontraban Brooke Shields o la malograda Dana Plato, sin ningún éxito. En un principio, se seleccionó a Denise Nickerson, quién ya gozaba de cierta fama por aquella época tras su participación en Un Mundo de Fantasía (Mel Stuart, 1971) –una versión de Charlie y la Fábrica de Chocolate anterior a la de Tim Burton que protagonizó Gene Wilder –, no obstante, los padres de esta la sacaron inmediatamente de la producción al leer el guión y descubrir la escena de la niña masturbándose con un crucifijo.

Curiosamente, dicha escena fue clave para la elección de la niña que, finalmente, resultó elegida: Linda Blair. En un principio, esta joven no levantaba mucha confianza. La misma agencia que la representaba, que ya había recomendado a 30 niñas para ese papel, la pasó por alto y estuvo muy cerca de no presentarse al casting. No obstante, su propia madre –que aparece brevemente en la película haciendo de enfermera –la llevó a la prueba y allí logró llamar la atención de Friedkin. Lo que mas impresionó al director de ella fue cuando le preguntó si sabía de que iba la película y aquella niña de apariencia dulce respondió, con una naturalidad que asustaba, que trataba sobre una niña que se masturba con un crucifijo.

La película comenzó a rodarse el 14 de agosto de 1972. Parte del rodaje tuvo lugar en la misma Georgetown, donde se rodó dentro y fuera de la universidad y varios exteriores. El exterior mas importante fue la casa de Chris MacNeil y, sobre todo, la famosa escalera donde tiene lugar la caída del padre Karras cuando este se tira por la ventana al final; lo cual se rodó con un especialista lanzándose por los escalones, los cuales fueron forrados de goma gruesa. El edificio elegido fue el 3600 de Prospect Street, donde Blatty residió mientras estudiaba en la universidad la época en la que conoció el suceso de Roland Doe. El edificio tenía la ventaja de estar junto a una escalera muy parecida a la que aparecía en el guión, pero presentaba un inconveniente: la casa y la escalera estaban separadas por un jardín de mas de una yarda de distancia y se suponía que las escaleras estaban bajo la ventana del cuarto de Regan. Esto obligó a falsear muchos planos y emplear varios trucos de montaje para que diera la impresión de que la ventana estaba junto a la escalera.

Aquí os dejo una imagen de la casa en la actualidad:

El rodaje continuaría en Nueva York, donde ya, previamente, se habían rodado algunas escenas, como la del psiquiátrico donde está ingresada la madre de Karras. Allí, entre otras cosas, se rodaron los interiores de la casa de Chris MacNeil, los cuales fueron reproducidos en los estudios CECO de Manhattan. No obstante, el dormitorio de Regan, donde tiene lugar el exorcismo –la secuencia estrella del film –, fue reproducido en los sótanos de la Universidad de Fordham. Allí se utilizaron cuatro acondicionadores de aire que refrigeraron la habitación hasta 40º bajo cero. Era tan baja la temperatura que el aliento de los presentes se solidificaba y, de vez en cuando, se formaba nieve en el techo a causa de la humedad. Aunque, quién peor lo pasó fue Linda Blair, quién solo llevaba puesto un camisón y se vio obligada a no pararse en ningún momento para no quedarse congelada. Todo esto para conseguir que el vaho que saliera de la boca de los protagonistas fuera tal y como Friedkin quería que fuese.

Es famosa la fama de duro que tiene Friedkin en sus rodajes con los miembros del equipo y, sobre todo, con los actores. A parte de lo mal que lo pasó Blair a causa del frío, Ellen Burstyn tampoco lo pasó nada bien. Durante la escena en la que Blair la lanza contra el suelo, el arnés que la tenía sujeta dio un tirón mas fuerte de los previsto y la hizo caer sobre su coxis, causándole una lesión espinal permanente. Otras de las gracias del director era llevar una pistola de fogueo –aunque, algunos dicen que era de verdad –que disparaba inesperadamente desde detrás de los escenarios para conseguir que los actores se sobresaltaran. Aunque, lo que se lleva la palma fue durante la escena en la que el padre Dyer, amigo de Karras, le da la extremaunción después de que se lanzara por la ventana. El personaje estaba interpretado por un cura de verdad, el reverendo William O'Malley, no por un actor, y este no lograba hacer que la escena quedara convincente. Tras varias tomas, Friedkin, cansado, se le acercó e, inesperadamente, le abofeteó bien fuerte antes de ponerse otra vez a grabar. Esta vez, la toma fue buena y, de hecho, el temblor de su mano en esa escena es auténtico. Vamos, que el tipo debió de pensar: o lo hago bien o recibo otra hostia sin consagrar.

A todo esto hay que añadir varios problemas técnicos, diversos accidentes e, incluso, un incendio que hicieron que la producción se retrasase. De los 85 días previstos para el rodaje, este se prolongó hasta 224 días. Aunque, lo que mas conmocionó a los implicados, fueron las dos muertes que se produjeron en pleno rodaje. El 30 de enero de 1973, el actor Jack McGowan, que interpretaba a Burke Dennings –el director de la película que rueda Chris y que moría a manos de Regan en una escena que no llega a verse –falleció poco después de rodar sus respectivas escenas a causa de una neumonía con 54 años de edad. Después, el 9 de febrero, moría Vasiliki Maliaros con 89 años de edad por causas naturales –aunque esto no evitó que aumentara la leyenda negra –. Maliaros daba vida en el film a la madre de Karras y esta fue la primera y última vez que actuaba en una película, ya que solo tenía experiencia de protagonizar dramas griegos. Friedkin la descubrió en un restaurante griego y tanto él como Blatty la contrataron porque les recordaba mucho a su madre.

A raíz de todos estos sucesos, empezaron a circular fuertes rumores de que la película estaba maldita, cosa que puso muy nerviosos a los miembros del equipo hasta el punto de que Friedkin, para tratar de tranquilizarles un poco, le pidió al reverendo Thomas Bermingham –quién tiene una breve aparición en el film como presidente de la universidad –que realizara un exorcismo al set. El religioso se negó y se limitó solo a bendecir el set y tranquilizar a la gente. No obstante, la cosa no quedó ahí. Mas adelante hablaré de ello.

Problemas a parte, la película siguió adelante. En el aspecto técnico, a parte del excelente trabajo que los maquilladores estaban logrando para transformar a Blair en el demonio, los de efectos especiales tuvieron que emplear elementos rústicos para los distintos efectos que aparecen en el film. Como, por ejemplo, las escenas en las que la niña vomita, para las que se empleó puré de guisantes de la marca Anderson –la cual no dudó en emplear esto como publicidad –. Se utilizaron tres camas diferentes, con un movimiento diferente cada una, para la escena en la que la cama de Regan tiembla. A Linda Blair también se le colocó un arnés para escenas como en la que tiene fuertes espasmos o cuando es lanzada brutalmente sobre la cama. En una de esas tomas, la joven actriz también se dañó la espalda cuando un trozo de aparejo se rompió mientras era lanzada.

Claro, que la niña no hizo todas las escenas duras del film. Una doble la sustituía en las escenas mas peligrosas. Como en la famosa escena de la masturbación con el crucifijo. Dicha escena fue rodada enteramente con la doble y, después, se rodaron primeros planos con Blair que luego serían mezclados en la sala de montaje.

Otra doble, la contorsionista Linda R. Hager, también la sustituyó en otra famosa escena: la que la niña baja las escaleras de una forma asemejada a la de una araña. Esta escena se rodó el 11 de abril de 1973 y se empleó un arnés sujeto al techo por varios alambres. Esta fue la razón por la cual esa escena fue cortada en el montaje. Friedkin, aunque alegó que la escena sucedía demasiado pronto, decidió no incluirla porque se veían demasiado los alambres y eso restaba realismo a la escena. Así que la escena fue suprimida –algo que no hizo gracia a Blatty; aunque este puso pocas objeciones –. No obstante, se recuperó para el exitoso reestreno de la película en el año 2000, donde Friedkin pudo borrar los alambres gracias al ordenador.

Originalmente, se rodaron tres finales para esta escena. Uno era fiel a la novela, donde, tras bajar las escaleras, la niña movía la lengua como una serpiente y perseguía a la madre y a Sharon (Kitty Winn). En otro terminaba mordiendo a Sharon. Y el tercero, el que finalmente se utilizó, la niña se ponía a vomitar sangre por la boca al terminar de bajar las escaleras. Este último lo podéis ver aquí y uno de los descartados aquí.

A parte de esto, Frienkin utilizó las nuevas técnicas para mas cosas en dicha reedición. Por ejemplo, para poner mas veces de forma subliminal la cara blanca demoníaca que aparece brevemente en el film. Dicha cara es la actriz Eileen Dietzs –que también hizo de doble de Blair –, quién necesitó hasta cuatro horas de maquillaje para que su rostro representara ese aspecto demoníaco que Friedkin había ideado inspirándose en la máscara de demonio que se utilizó en la película Onibaba (Kaneto Shindô, 1964). Aquí os dejo esa cara por si alguien no sabe de lo que hablo:

Esta cara también fue utilizada en un teaser trailer promocional que fue prohibido en muchos cines al considerarlo demasiado espantoso. Aquí os lo dejo también:



No fue este el único material promocional que se suprimió. El primer poster que el estudio sacó era una foto de la mano ensangrentada de Regan con el crucifijo con el que se masturba bajo el cual se podía leer la frase: “God help this girl!” (Dios ayuda a esta chica). Friedkin lo rechazó porque consideraba que la palabra “Dios” no debería aparecer en el poster de ninguna película. La imagen que se utilizó finalmente para el poster –y que ha pasado a la historia del cine –es la imagen de Merrin llegando a la casa entre la niebla y bajo la luz de una farola. Esta escena fue filmada el primer día del rodaje y está inspirada en el cuadro Empire of Light, pintado por René Magritte en 1954.

Volviendo al rodaje, este culminó en Irak, donde se rodaron las escenas de la excavación con las que comienza la película. Hasta allí solo se trasladó el equipo británico del film, ya que Irak no tenía muy buenas relaciones diplomáticas con EEUU por aquel entonces –y eso que no sabían lo que iba a pasar 30 años después... –. Gracias a eso, y a la promesa de enseñarles a los directores irakíes sus avances técnicos y como fabricar sangre falsa, el equipo británico pudo, entre otras cosas, rodar con Sydow en las mismas ruinas de Hatra. Hasta allí fue llevada la estatua de Pazuzu con la que Merrin se encara en el film. No obstante, dicha estatua fue enviada antes por error a Hong Kong y esto obligó a retrasar dos días el rodaje.

Finalmente, el rodaje concluyó y, tras su montaje –el cual se dice que se realizó en el 666 de la 5ª Avenida –, la película quedó lista para su estreno el 26 de diciembre de 1973 y, desde el primer momento, fue un enorme éxito de taquilla. Con un presupuesto de 12 millones de dólares, el film llegó a recaudar 193 millones de dólares en EEUU y lograr mas de 200 millones en todo el mundo. Cifra que se vio incrementada con su reestreno en 2000, haciendo que el film tenga unos beneficios brutos de 513 millones de dólares. Su éxito también se materializó en premios. El film ganó los globos de oro a la mejor película dramática, mejor director, mejor guión y mejor actriz de reparto para Blair. En los oscars recibió 11 nominaciones, aunque solo consiguió los premios al mejor guión adaptado y mejor sonido; aquel fue el año de El Golpe (George Roy Hill, 1973).

No obstante, los problemas del film no terminaron con el fin del rodaje y su estreno. Ya de por si, el hecho de tratar un tema tan escabroso como el del diablo provocó las protestas de muchos grupos ultrareligiosos; el evangelista cristiano Billy Graham llegó a asegurar que el demonio estaba dentro de la cinta y Linda Blair recibió amenazas de muerte que obligaron a la Warner a ponerle guardaespaldas durante seis meses. A todo esto hay que unir que el film causó la histeria colectiva en muchos cines y teatros donde se proyectó. La gente se ponía a gritar, a desmayarse y sufrían ataques de ansiedad, lo que obligó a muchas ambulancias a desplazarse allí.

Después, otros hechos hicieron acrecentar mas la leyenda negra que circulaban sobre el film a raíz de sus accidentes durante el rodaje. Hasta 9 personas relacionadas con la película fallecieron en los años siguientes. Aunque, el caso mas chocante es el de la actriz Mary Ure, quién falleció en 1975 la misma noche que se estrenó la versión teatral del film que ella protagonizaba. Se desconocen las causas de su muerte, pero se especula con que pudo tratarse de un suicidio, ya que había tomado esa noche whisky y barbitúricos.

Otros problemas que sacudieron al film fueron de carácter legal. Un buen ejemplo es el caso de la actriz Mercedes McCambridge, quién fue contratada para ponerle la voz al demonio cuando este hablaba por medio de la niña. McCambridge hizo un excelente trabajo, pero el estudio no reconoció su labor y su nombre no apareció reflejado en los créditos del film, lo que provocó que la actriz los demandase hasta conseguir que su nombre si figuraba.

No obstante, todos estos problemas no evitaron que la película haya pasado a la historia como una de las mejores películas de la historia, tanto del cine de terror, como del cine en general. Una obra maestra donde las haya que hace lo que toda película de terror debería hacer: asustar. Es maravilloso, tanto el trabajo de su director, como el de su guionista-productor; pero sobresale de entre todos el trabajo de Linda Blair, quién con solo 12 años hizo una de las mejores interpretaciones de la historia transformando a una niña dulce en un demonio. Puede que el excelente maquillaje ayudase, pero eso no quita peso a aquella interpretación que debería haber sido recompensada con un –muy merecido –oscar.

Os dejo con el trailer:








LAS SECUELAS



Como todas las películas de éxito, El Exorcista ha tendio varias secuelas. No obstante, ninguna de ellas han llegado a igualar su brillantez y, además, resultaron de los mas decepcionantes:



EL HEREJE (EXORCISTA II) (1977)

Después del enorme éxito de El Exorcista la Warner no dudó en poner en marcha una secuela, aunque sin contar ni con Friedkin ni con Blatty, quienes no estaban nada interesados en ella. El principal artífice de esta secuela fue el productor Richard Lederer, cuyos créditos como productor se limitan a este film y a la película The Hollywood Knights (Floyd Mutrux, 1980), y el encargado esta vez de dirigir era John Boorman, quién había rechazado dirigir la anterior película al considerar que era cruel con los niños; cosa que no ocurría en esta secuela, ya que Linda Blair estaba mas crecidita –y bastante buenorra –.

Han pasado cuatro años de lo sucedido. Regan, que ahora tiene 16 años, vive al cuidado de Sharon, la asistente de su madre, y asiste a sesiones de psiquiatría con la doctora Gene Tuskin, quién cree que tiene recuerdos reprimidos de lo que le sucedió cuando tenía 12 años. En medio de todo eso, el padre Philip Lamont, un sacerdote que fue pupilo de Merrin, investiga la muerte de su mentor y los sucesos que la envolvieron. La iglesia, que trata de modernizarse y no quiere reconocer la existencia de Satanás, afirma que el exorcismo a Regan fue una farsa y trata de juzgar a Merrin como un hereje. Lamont, en un principio, intenta interrogar a Regan, pero se encuentra con la oposición de la doctora Tuskin, que también rechaza la existencia del demonio y cree que sus preguntas perjudicarían a la chica. Es por eso que, siguiendo la pista de una rara visión, viaja a África, donde Merrin practicó un exorcismo a un niño africano que se ha convertido en un científico que intenta erradicar las plagas de langostas. Allí descubre que el chico africano tiene poderes curativos y que Regan también los tiene, además de todas las personas que han sido poseídas en los últimos años. Una visita en sueños de Merrin le advierte de que el responsable de las posesiones es un demonio llamado Pazuzu, enviado pos Satanás para provocar catástrofes –como las plagas de langostas –y poseer a todo el que tenga el don divino de curar a los enfermos. También le advierte de que Regan sigue corriendo peligro y debe protegerla.

En esta ocasión si se emplea el nombre de Pazuzu, inspirado en un dios sumerio. Este demonio era nombrado en la novela de Blatty, pero en la película se omitió y se refirió a él en todo momento como “el demonio”, haciendo que todo el que no se hubiera leído la novela creyese que se trataba del mismo Satanás.

La primera intención de Lederer era hacer una película barata –de unos 3 millones de dólares –que, practicamente, sería un refrito de la primera. Esta idea fue rechazada por el estudio, que invirtió otros 12 millones de dólares en el film y contrató al dramaturgo William Goodhart para escribir el guión del film. Este se inspiró en las teorías de Pierre Teilhard de Chardin, quién sirvió de inspiración a Blatty para crear a Merrin. No obstante, su guión no convencía a Boorman, quién lo reescribió varias veces junto a Rospo Pallenberg; aunque ninguno de los dos aparecería luego acreditados como guionistas.

Linda Blair aceptó volver a dar vida a Regan, aunque se negó a que la maquillaran de nuevo para darle un rostro diabólico; por lo que las breves escenas en las que aparece poseída se trata de una doble. Max von Sydow no estaba muy por la labor de volver a dar vida a Merrin, por lo que tuvo que ser persuadido por el propio Boorman. No obstante, Ellen Burstyn se negó en redondo a volver a interpretar a Chris MacNeil, por lo que la historia fue reescrita para que su personaje no apareciera y, en su lugar, dar mas protagonismo a Sharon Spencer, que volvió a estar interpretada por Kitty Winn. Por otro lado, Richard Burton fue contratado para dar vida al padre Lamort, lo que obligó a reescribir también la historia, ya que en el guión el personaje era mas joven, pensado para actores como David Carradine, Jack Nicholson o Christopher Walken. No fue el único personaje que sufrió cambios. La doctora Tuskin, interpretada por Louise Fletcher –quién acababa de ganar un oscar por Alguien voló sobre el Nido del Cuco (Milos Forman, 1975) –originalmente, iba a ser un hombre, para el que sonaron los nombres de Chris Sarandon y George Segal. También cabe destacar en el reparto a James Earl Jones, quién daba vida a Kokumo, el niño al que Merrin exorcizó en África ya adulto.

Las continuas reescrituras de guión no fueron el único problema por el que atravesó el film. Boorman se encontró con el impedimento de rodar en lugares como Etiopía y el Vaticano, como tenía previsto. Tampoco se les permitió rodar en Washington ni en la casa de Georgestown de la primera. Casi toda la película se rodó en Nueva York y en los estudios de la Warner. De las 2.500 langostas que les llegaron importadas de Inglaterra, 100 de ellas morían cada día. El montador John Merritt abandonó la producción y tuvo que ser sustituido por Tom Priestley. Louise Fletcher y Kitty Winn sufrieron una infección en la vesícula biliar y el propio Boorman enfermó de fiebre del Valle de San Joaquín, lo que obligó a retrasar la producción mas de un mes. Al final, los 12 millones que invirtió el estudio aumentaron a 14 millones.

La película tuvo un recibimiento nefasto, siendo completamente machacada allá donde iba. Si la primera causó el pánico en los cines, esta provocó risas; el propio Blatty afirma que fue de los primeros que se partieron la caja al verla. No fue un fracaso, pero tuvo unos ingresos brutos de 30 millones de dólares frente a los mas de 200 millones que hizo el primer film, lo que supuso un bajón tremendo. Linda Blair no habla, precisamente, maravillas de este film. Ella aceptó, principalmente, porque le gustó mucho el guión de Goodhart y afirma que las continúas reescrituras terminaron destrozándolo. Para ella, este es uno de los films mas decepcionantes de su carrera.

Después de este desastre, Boorman intentó arreglarlo con una nueva reedición que duraba diez minutos menos, se suprimían escenas y diálogos a la vez que se añadían otros y contenía un final alternativo donde el padre Lamont moría al final. Esta nueva versión fue, incluso, peor que la anterior y, de hecho, ni siquiera ha llegado al mercado del DVD, pudiéndose encontrar solo en VHS.

Desde luego, la película tiene una buena historia y unas excelentes interpretaciones. Además, la dirección de Boorman es muy buena y nos ofrece cosas como esos estupendos planos subjetivos en los que la cámara vuela como si fuera una langosta. Sin embargo, a nivel de guión, el film es un completo caos, llegas a perder el hilo de trama y al final casi nada tiene sentido. Por no hablar de que se hace terriblemente aburrida y pesada. Es una pena, porque podría haber salido algo mucho mejor de todo esto; no tan brillante como la primera, pero si algo mas decente.

Os dejo con el trailer:






EL EXORCISTA III (1990)

Para intentar arreglar el estropicio que supuso la anterior secuela, Blatty llegó con una idea para una nueva entrega. Un guión titulado Legion protagonizado por el Teniente Kinderman, que aparecía como secundario en El Exorcista. La historia gustó a Friedkin, quién aceptó dirigir la película, y la Warner puso en marcha el proyecto a principios de los 80. Sin embargo, por distintas razones no aclaradas, Friedkin terminó abandonando y el proyecto fue cancelado, por lo que Blatty reconvirtió el guión en una novela que publicó en 1983 y que fue un gran éxito de ventas. Estoo que hizo que el proyecto cinematográfico volviera a tomar forma.

Han pasado 15 años de los sucesos de El Exorcista. El Teniente Kinderman investiga una serie de brutales asesinatos que le tienen desconcertado y, lo que es peor, todos tienen el sello del Géminis, un asesino en serie al que dio caza y fue ejecutado quince años atrás. Las pistas llevan al teniente a una institución psiquiátrica, donde uno de los médicos de allí, el doctor Temple, le habla de un interno del lugar que afirma ser el asesino Géminis. Al visitarlo, Kinderman se sorprende al ver que se trata del padre Karras, al que se creía muerto 15 años atrás, cuando participó en el exorcismo de Regan MacNeil. De boca del propio Karras, poseído por el asesino, Kinderman escucha la historia de que, al ser ejecutado –el mismo día del exorcismo –, el espíritu de Géminis poseyó el cuerpo moribundo de Karras con la ayuda del demonio Pazuzu, como una venganza por ser expulsado del cuerpo de Regan MacNeil. Además, también le dice que, por las noches, su espíritu sale del cuerpo de Karras y posee a los ancianos seniles del centro, los cuales utiliza para cometer sus asesinatos. Kinderman, al principio, no cree la historia, pero cambia de opinión cuando una anciana del psiquiátrico intenta matar a su hija.

Esta es la única entrega de la saga que no está distribuida por la Warner. Descontento con el estudio, Blatty llegó a un acuerdo con Morgan Creek para producirla y con Carolco para distribuirla. Con un presupuesto de 11 millones de dólares, el film en un principio iba a estar dirigido por John Carpenter, pero este terminó abandonando y Blatty decidió encarar la que sería su segunda película como director tras La Noven Configuración (1980). En un principio, el film iba a llamarse El Exorcista: Legión, pero el estudio prefirió llamarla El Exorcista III para hacerla mas comercial.

Dado que Lee J. Cobb, quién dio vida a Kinderman en El Exorcista, había fallecido en 1976, Blatty fichó para el papel a George C. Scott, quién aceptó la oferta impresionado por el guión que Blatty había escrito. Jason Miller regresó para dar vida una vez mas al padre Karras. Brad Dourif, fue elegido para dar vida al asesino Géminis. Ed Flanders, que, al igual que Miller, trabajó con Blatty en La Novena Configuración, dio vida al padre Dyer, que aparecía al principio del film. Y Scott Wilson, también presente en La Novena Configuración, fue elegido para interpretar al Dr. Temple. El reparto lo completó Nicol Williamson dando vida al Padre Morning, que tiene una importante presencia en la parte final del film. También cabe mencionar una pequeña aparición de Samuel L. Jackson y los cameos de estrellas del baloncesto como Patrick Erwing o John Thompson y la estrella de la Tv Larry King.

La película prometía pero, como muchas otras películas, fue estropeada por la interferencia del estudio, que hizo varios cambios en el guión y en el montaje final que echaron a perder la cinta. Tampoco ayudaron nada la mala relación entre Blatty y James G. Robinson, dueño de Morgan Creek. El film tuvo un recibimiento igual, o peor, que la anterior secuela. Su taquilla fue solo de 26 millones de dolares y la crítica la puso a parir; aunque, con el paso de los años, ha ido ganando el favor de muchos críticos y está mejor considerada que la primera secuela.

Aunque Blatty afirmó en su día que se sentía orgulloso del resultado final, lo cierto es que lleva varios años intentando que Morgan Creek le entregue el metraje que falta para poder hacer un Director´s Cut que haga justicia a la novela y al film que él había concebido en su cabeza.

La película se deja ver y no es tan caótica ni aburrida como la segunda. Pero, al igual que aquella, se podría haber hecho mejor, porque al final deja bastante que desear. Lo mejor, sin duda, la interpretación del gran George C. Scott y la escena de la muerte de la enfermera; una escena no apta para cardíacos. Aquí os la dejo:




Y aquí os dejo el trailer:








EL EXORCISTA: EL COMIENZO (2004)

La Warner llevaba tiempo queriendo hacer una precuela de El Exorcista que mostrara el primer exorcismo de Merrin en África. En 1997, William Whiser comenzó a escribir un guión titulado Exorcist: The Beginning sobre esta historia, pero el proyecto se retrasó y su guión pasó por varias manos hasta que, a principios de la pasada década, el estudio puso en marcha el proyecto. El primer director seleccionado fue John Frankenheimer, que ya fue candidato en su día para dirigir El Exorcista. No obstante, este tuvo que renunciar por problemas de salud y, poco después, falleció.

La historia se sitúa en África, poco después de la II Guerra Mundial. El padre Merrin (Stellan Skarsgard), tras una mala experiencia en la Holanda ocupada, se ha tomado una prorroga como sacerdote para dedicarse mas a la arqueología y, mientras está en Egipto, recibe la proposición de ir a una excavación en Kenia, donde se ha desenterrado una iglesia bizantina que perteneció al siglo V, mucho antes de que el cristianismo llegara a la región. Merrin investiga el lugar, donde se han estado produciendo extrañas muertes y varios sucesos extraños; también entabla cierta amistad con Sarah (Izabella Scorupco), la médico de la excavación. Finalmente, Merrin logra entrar en la iglesia y descubre que, bajo ella, se encuentran las ruinas de un templo mucho mas antiguo que la iglesia, y que no es cristiano. Allí tendrá su primer enfrentamiento con el demonio Pazuzu.

Paul Schrader fue contratado para reemplazar a Frankenheimer en la dirección y, con un presupuesto de 30 millones de dólares, rodó la película. No obstante, una vez acabado el rodaje, los responsables del estudio no quedaron muy contentos con el resultado final, viendo que Schrader había hecho un film mas de terror psicológico y ellos querían algo mas efectista. Cuando Schrader se negó a rodar nuevas escenas para introducir los cambios que el estudio quería, fue despedido y, en su lugar, contrataron a Renny Harlin.

Pero Harlin no solo se limitó a rodar escenas adicionales, sino que terminó rodando de nuevo la película, cambiando actores, personajes –por eso no voy a hablar del reparto del film –y muchas cosas de la trama, incluido el final. El presupuesto de la película ascendió hasta los 80 millones de dólares. Al final, de lo rodado por Schrader no quedó casi nada y el resultado fue una película bien distinta. Todavía muchos se preguntan como la Warner permitió semejante despropósito. Porque si querían ganar dinero, la cagaron bien, porque la película solo recaudó 41 millones de dólares en EEUU y sus ingresos brutos fueron de 78 millones de dólares; ni tan siquiera recuperaron enteramente la inversión. Un fracaso en toda regla.

Este desastre hizo que, en 2005, la Warner editara en DVD la versión que hizo Schrader con el título de Dominion: Prequel to the Exorcist –conocida en España como El Exorcista: El comienzo (la versión prohibida) –, pero poco pudieron arreglar ya y la saga se puede dar ya por acabada.

Desde luego, la película es una auténtica mierda. Un bodrio que va degenerando a medida que abanza el film y que culmina con un climax de lo mas bochornoso. Lo único que vale la pena es el diseño de producción y la interpretación del gran Stellan Skarsgard como Merrin. Todo lo demás, salvo alguna escena curiosa -como la del ataque de las hienas -es pura basura. La otra versión, la de Schrader, mejora bastante la cosa; aunque tampoco mucho, la verdad.

Aquí os dejo el trailer:







ANTECESORA




Aunque películas sobre el demonio se vienen haciendo desde hace mucho tiempo, si El Exorcista tiene una claro precedente, esa es la película de la que voy a hablar:



LA SEMILLA DEL DIABLO (1968)

No es que, precisamente, esta gran película de Roman Polanski –y que estuvo muy cerca de ser dirigida por Alfred Hithcock –protagonizada por Mia Farrow vaya sobre exorcismos. Pero si se la podría considerar la antecesora directa del gran film de Friedkin al tratar el tema del demonio en la época contemporánea; algo que no era tan normal por aquel entonces. Además, este film comparte también una leyenda negra. El edificio donde se rodó, por ejemplo, es el mismo donde, 12 años después, asesinaron a John Lennon. Por no hablar de la espantosa muerte de Sharon Tate, la esposa de Polanski, al año siguiente a manos de la secta de Charles Manson.





SUCESORAS



El enorme éxito de El Exorcista potenció un sin fin de películas relacionadas con el demonio y los exorcismos que dura hasta nuestros días. Son muchas e incontables las películas que beben del film de Friedkin. Aquí os dejo unas cuantas muestras:


EL DIABLO SE LLEVA LOS MUERTOS (1973)

El mejor ejemplo de lo que supuso el impacto que tuvo el film de Friedkin en el mundo del cine. Este film italiano rodado en España –concretamente, en Toledo –del gran Mario Bava no tenía nada que ver con El Exorcista pero, a raíz del gran éxito de esta, el productor Alfredo Leone introdujo cambios en la trama, metiendo un sacerdote y un exorcismo de por medio, y así aprovechar el tirón. Esos cambios contrastas mucho con el resto de la película y es por ello que este film es algo difícil de ver.




EL ANTICRISTO (1974)

De nuevo, los italianos, que ya sabemos como les gusta aprovechar los grandes éxitos del cine americano. En este film dirigido por Alberto de Martino se mezclaban posesiones demoniacas con magia negra y brujas, además de potenciar en todo lo posible el componente sexual. Película bastante interesante, pero que no dejaba de ser otra de tantas producciones surgidas a raíz del éxito del film de Friedkin.




LA PROFECIA (1976)

Otro gran éxito de los años setenta que también tuvo secuelas: La Maldición de Damien (Don Taylor, 1978) y El Final de Damien (Graham Baker, 1981). Dirigida por Richard Donner y protagonizada por Gregory Peck, la película trataba sobre como un hombre, para evitar que su mujer se entere de que su hijo ha nacido muerto, lo sustituye por un bebé huérfano sin saber que se trata del mismo hijo del demonio. Un título de culto, con escenas memorables –como la de los perros –, aunque no llega a la brillantez de El Exorcista. Su remake, dirigido por John Moore, se estrenó a nivel mundial el 6 de junio de 2006 en referencia la famoso número de la bestia (666).



AMITYVILLE 2: LA POSESION (1982)

Terror en Amityville (Stuart Rosenberg, 1979) fue una película que recreaba un impactante suceso real para convertirse en un gran éxito y en un film de culto que, además, tuvo una gran cantidad de secuelas. La primera de ellas es este film de Damiano Damiani que, en mi opinión, supera a la primera entrega, la cual siempre encontré muy sobrevalorada. El film es, en realidad, una precuela que trata sobre lo que sucedió un año antes de la llegada a la casa de los Lutz, cuando Ronald DeFeo asesió a sus padres y a sus cuatro hermanos con un rifle. DeFeo argumentó estar poseído por un demonio -o un espíritu maligno -que lo obligó a cometer esos crímenes. Ya en la primera película se utilizaba el tema de los curas y los exorcistas, pero en este film la influencia de El Exorcista -sobre todo al final -es innegable.




POSEIDO (2000)

El segundo trabajo como director del guionista Steven E. de Souza (Stree Fighter, la Última Batalla) es este telefilm que recrea de forma mas fidedigna el suceso real de Robbie Mannheim que inspiró El Exorcista. Con Timothy Dalton, Henry Czerny y Christopher Plummer dando vida a los sacerdotes encargados de tal exorcismo




EL EXORCISMO DE EMILY ROSE (2005)

Jennifer Carpenter, Tom Wilkinson y Laura Linney protagonizaron este exitoso film de Scott Derrickson inspirado, al igual que El Exorcista, en un suceso real: el trágico caso de Anneliese Michel. Aunque, a diferencia del caso de Robbie Mannheim, el exorcismo que se le practicó a esta joven alemana no salió bien, terminando con su muerte. Esto provocó un gran escándalo y tanto los padres de la joven como los sacerdotes que hicieron el exorcismo terminaron en la cárcel por negligencia médica. Se pueden escuchar conversaciones de ese exorcismo, por si os interesa.




EL ULTIMO EXORCISMO (2010)

El mundo de los exorcismos se mezcla con el de films como Monstruoso (Matt Reeves, 2008) o Paranormal Activity (Oren Peli, 2007) –rodajes en plan falso documental y campañas virales –en esta película dirigida por Daniel Stamm y producida por Eli Roth que ha sido todo un éxito. Con un presupuesto de 1 millón de dólares ha logrado unos ingresos brutos de 66 millones.




PARODIAS



Como ya he dicho antes, El Exorcista ha sido víctima también de multitud de parodias. Aquí os dejo dos buenos ejemplos de ello:


REPOSEIDA (1990)

El mismo año que estrenaron El Exorcista III, Carolco estrenó también esta parodia del film de Friedkin y sátira del mundo de la Tv sensacionalista escrita y dirigida por Bob Logan y protagonizada por Linda Blair –quién se parodió a si misma –y el fallecido Leslie Nielsen. Blair daba vida a Nancy, una ama de casa que sufrió una posesión en el pasado y que vuelve a ser poseída mientras ve la Tv. El padre Jebedaiah Mayii (Nielsen), el sacerdote que la exorcizó en el pasado, tendrá que practicarle un nuevo exorcismo, pero esta vez ante las cámaras de un programa de Tv.



SCARY MOVIE 2 (2001)

La secuela de la exitosa Scary Movie (2000), que los hermanos Wayans realizaron al año siguiente, comenzaba con una parodia de El Exorcista. El dato curioso es que los Wayans querían que Marlon Brando interpretara al exorcista en esa misma escena; Brando, recuerdo, estuvo muy cerca de interpretar a Merrin en el film original. No obstante, el protagonista de El Padrino terminó rechazando el papel y fue reemplazado por James Woods.




BANDA SONORA



Como siempre, no puedo terminar el artículo sin hacer mención a su música. Y, en este film, el tema de la banda sonora se las trae.

En un principio, Friedkin quiso contratar a Bernard Herrmann, compositor habitual de Alfred Hitchcock, pero este rechazó la oferta. Entonces, fue contratado Lalo Schifrin -autor, entre otras cosas, de la archiconocida banda sonora de Misión Imposible -, pero su trabajo no terminó de convencer a Friedkin y fue rechazado; aunque, años después, parte de él se empleó para la banda sonora de Terror en Amityville.

Entonces, Friekin y Blatty recurrieron a la Wallach´s Music City, donde adquirieron los discos que mas les gustaron. El que mas ha destacado y ha pasado a la historia es la pegadiza Tubular Bells, de Mike Oldfield, a quién no le hizo mucha gracia que emplearan su melodía -creo que llegó a demandar al estudio -; aunque, hoy día vive practicamente de las rentas del éxito del film.

Os dejo con ella: