TIBURÓN

En 1975, Steven Spielberg aterrorizó a medio mundo y parte del otro a la vez que consagraba su hermergente carrera como director gracias a una película que es ya todo un clásico y una de los films mas influyentes e imitados de la historia que, para bien y para mal, llegó a cambiar el modo de hacer cine en Hollywood. Se trata de Jaws, conocida en España como Tiburón, un film que pocos se atreven a cuestionar su importancia dentro de la historia del cine. Esta es su historia.

La tranquilidad en Amity Island -una pequeña localidad playera situada en una isla de la costa este de EEUU -se rompe cuando, poco antes de comenzar la temporada veraniega, una chica desaparece mientras nada en plena noche y, al día siguiente, aparece su cuerpo mutilado en la playa. Cuando le comunican que ha sido el ataque de un tiburón, el nuevo jefe de policía, Martin Brody, recién llegado de la ajetreada Nueva York, ordena que las playas sean cerradas inmediatamente, pero el alcalde, temeroso de que esto afecte al turismo, se niega argumentando que la chica fue descuartizada por la hélice de una motora, por lo que las playas siguen abiertas. Cuando, tras un nuevo ataque, muere un niño, las playas se cierran y se organiza una partida de caza que culmina con la captura de un tiburón tigre al que, rápidamente, se le atribuyen los ataques. Ante la creencia de que el peligro ha pasado, las playas vuelven a abrirse con la festividad del 4 de julio y estas se llenan de turistas de todo el país. Pero el animal, un gran ejemplar de tiburón blanco, vuelve a atacar de nuevo causando víctimas mortales. Esta situación lleva a Brody a embarcarse, a pesar de su miedo al agua, junto a Matt Hooper, un experto en tiburones del instituto oceanográfico, y Quint, un veterano cazador de escualos, con la intención de dar caza al tiburón.

Para conocer los orígenes de esta película deberíamos remontarnos a 1916. Ese año, en Nueva Jersey, se produjeron una serie de ataques de tiburón que se cobraron la vida de cuatro personas y un herido grave en una zona donde no eran habituales los ataques de escualos. Durante años, se creyó que el causante fue un tiburón blanco pero, hoy día, se cree que pudo haber sido un tiburón toro, ya que varios ataques se produjeron en el interior de un río y estos animales pueden sobrevivir en aguas dulces; además, también se cree que los causantes pudieron ser varios tiburones y no uno solo. Podéis encontrar mas información aquí y aquí.

Estos sucesos sirvieron de inspiración al escritor Peter Benchley para escribir su primera novela, Jaws. Benchley comenzó a escribir la novela en 1971 y la publicó en 1974, convirtiéndose en un gran éxito de ventas. Pero, antes de que se publicara, en 1973, los productores Richard D. Zanuck y David Brown le echaron el ojo para llevarla al cine. Así que convencieron a la Universal para que comprara los derechos por 150.000 dólares y, rápidamente, pusieron en marcha la pre-producción para la película. Sin embargo, el camino que habían comenzado no iba a estar exento de dificultades que, en mas de una ocasión, pusieron en serio peligro la producción y, mas de una vez, se creyó que la película no se haría nunca. Años después, en unas declaraciones, Brown declaró que, de haber sabido donde se metían, jamás la hubieran hecho.

El propio Benchley se encargaría del guión, aunque los productores contrataron a Howard Sackler, quién pidió expresamente no aparecer en los créditos, para revisarlo. Desde el primer momento, hubo un director -cuyo nombre se desconoce -asignado a este proyecto que, tras trabajar un tiempo en él, terminó renunciando por diferencias con los productores. Se dice que este director fue impuesto por la agencia a través de la cual la Universal se hizo con los derechos de la novela como una de las condiciones para su compra y, al no convencer nada su trabajo a los productores, estos se las arreglaron para hacer que abandonara el proyecto.

Antes de que esto ocurriera, un joven Steven Spielberg fue al despacho de Zanuck y Brown para hablar con ellos sobre unos últimos detalles de producción para la película que, en esos momentos, estaba haciendo con ellos, Loca Evasión (1974) -oficialmente, su primera película, ya que El Diablo sobre Ruedas (1971), aunque llegó a estrenarse en cines, fue concebida como telefilme -. Spielberg se fijó en unos papeles que había sobre la mesa de la secretaria de estos y le pidió a los productores poder leerlos con la promesa de devolvérselos cuanto antes. Se trataba de un borrador de la novela de Benchley -que, por entonces, todavía no había sido publicada -y Spielberg, aunque al principio se creyó que se trataba de una comedia sobre dentistas al ver el título -Jaws significa Mandíbulas -, quedó cautivado con la historia que contaba, la cual le recordó mucho a la de El Diablo sobre Ruedas, y enseguida quiso que fuera su siguiente película. Le pidió a Zanuck y a Brown poder dirigirla, pero estos le comunicaron que ya había un director seleccionado pero que, si este fallaba, no dudarían en llamarle. Y así fue. En cuando el otro director abandonó el proyecto, Spielberg fue llamado para sustituirle. Entonces no lo supieron, pero habían dado el primer paso para que el film que estaban preparando se convirtiera en una de las películas mas importantes de la historia.

Una vez al frente del proyecto, Spielberg propuso a Carl Gottlieb para reescribir el guión de Benchley, pero también aportó ideas propias para el guión. Una de ellas era una escena en la que Quint se encontraba en una sala de cine donde proyectaban Moby Dick (John Huston, 1956) partiéndose de risa ante lo que veía en la pantalla. A todo el mundo le pareció buena idea esa escena. Pero a Gregory Peck, que poseía los derechos de la película en esa época, no le hizo mucha gracia aquello y se negó a cederles imágenes del film de Huston.

Otro que se dice que también participó en el guión de forma no acreditada fue John Milius, guionista de Apocalypse Now (Francis Ford Coppola, 1979) y director de Conan el Bárbaro (1982); además de gran amigo de Spielberg. Se dice que fue él quién escribió la escena mas famosa y mas recordada de la película: el brillante monólogo en el que Quint relata la terrible historia del USS Indianapolis, donde él fue uno de los supervivientes y el origen de su odio hacia los tiburones. En realidad, Milius propuso que se incluyera esta historia en pleno rodaje pero, ni Benchley ni Gottlieb encontraban la manera de incluirla en el guión hasta que, tras varios intentos, Robert Shaw, el actor que daba vida a Quint, apareció con unas páginas que él mismo había escrito para esa escena -ya que también era un gran escritor y dramaturgo -. Estas terminaron gustando a todo el mundo por igual y fueron incluidas en el guión. El resultado fue memorable.

En el aspecto técnico, el diseñador de producción Joe Alves, junto al veterano experto en efectos especiales ya retirado, Bob Mattey, creó un impresionante tiburón mecánico de siete metros de largo y de aspecto bastante amenazador. Una anécdota bastante famosa cuenta que, poco antes de comenzar el rodaje, Spielberg llevó a Milius y a otros dos amigos suyos, los también cineastas George Lucas y Martin Scorsese, a ver el tiburón mecánico -al que llamaría en el rodaje "Bruce" en referencia a su abogado -ya construido. Solos en el galpón donde se encontraba el animal, Lucas, haciéndose el gracioso, metió la cabeza dentro del bicho y a los demás no se les ocurrió nada mejor que gastarle una broma accionando el mecanismo. Las fauces del tiburón se cerraron de golpe y Lucas quedó atrapado por ellas. El problema es que el mecanismo se trabó y Lucas estuvo un buen rato atrapado hasta que consiguieron sacarlo de allí. Temerosos de haber roto algo, no dudaron en irse de allí corriendo.

Para el reparto de la película, Spielberg no quería actores famosos y, mucho menos, a grandes estrellas; quería a actores completamente desconocidos. No obstante, los productores lograron convencerle de que contratara a actores famosos, al menos, para el trío protagonista. Fueron propuestos Lee Marvin para hacer de Quint, Jeff Bridges para Hooper y Charlton Heston, tanto para el papel de Quint como el de Brody. Todos fueron rechazados por Spielberg. Heston, que tenía mucho interés en participar en ese film, se tomó muy a mal su rechazo y juró no trabajar nunca con Spielberg. Finalmen, Roy Scheider, famoso gracias a su participación en la oscarizada Contra el Imperio de la Droga (William Friedkin, 1971), fue el elegido para interpretar a Brody, Richard Dreyfuss, propuesto por George Lucas, sería Hooper y, como ya he dicho, Robert Shaw, que ya había trabajado con Zanuck y Brown en la oscarizada El Golpe (George Roy Hill, 1973), fue el elegido para dar vida a Quint. El reparto lo completaron Lorraine Gary como la esposa de Brody, Ellen, y Murray Hamilton como Larry Vaughn, el avaricioso alcalde de Amity. Gottlieb, a parte de guionista, también ejerció como actor secundario interpretando a un lugareño y Benchley hizo un cameo como reportero de Tv. También cabe especial mención a Susan Backlinie, que interpretó a Chrissie Watkins, la chica que es devorada al principio, convirtiéndose en la primera víctima del tiburón en una escena ya memorable. Cuatro años después, la actriz parodió esa misma escena, de nuevo a las órdenes de Spielberg, en la comedia 1941 (1979); aunque, esta vez, la amenaza no fue un tiburón, si no un submarino japonés.

El rodaje comenzó en el verano de 1974 y, desde el primer momento, fue un caos. El primer problema con el que se encontraron fue el sitio donde iban a rodar. Martha's Vineyard (Massachusetts) era el lugar ideal para recrear Amity Island, pero se encontraron con la oposición de los lugareños, que no querían un equipo de rodaje en plena temporada alta; los productores tuvieron que batallar mucho con las autoridades locales para que la película pudiera salir adelante.

Otro problema fueron las relaciones entre los miembros del equipo. Un buen ejemplo fue la relación entre Shaw y Dreyfuss, la cual fue tan tensa como la de sus personajes en la película -incluso peor -. Los dos eran de caracteres muy diferentes -Shaw era serio y profesional mientras que Dreyfuss era indisciplinado e impuntual y solía abusar demasiado de las drogas -y esto hizo que los dos actores no se soportaran durante casi todo el rodaje. Otros que tampoco se llevaron nada bien fueron Spielberg y Benchley, quién estuvo presente en el rodaje, a parte de como guionista, en calidad de asesor. Al escritor no le hizo ninguna gracia los cambios que Spielberg estaba metiendo con respecto a su novela. Por ejemplo, mientras en el film Brody y Hooper se hacen muy amigos, en la novela tienen una relación bastante tensa y, además, el oceanógrafo muere cuando se mete en la jaula para intentar matar al tiburón mientras que en la película sobrevive. También se cambió el final y la muerte de Quint. En la novela el tiburón moría desangrando a causa de los arponazos que le propina Quint, a quién una de las cuerdas atadas a los arpones se le enreda en la pierna y muere ahogado al ser arrastrado al fondo del mar por el cadáver del tiburón -un claro homenaje a Moby Dick -. El final que todos conocemos fue, totalmente, idea de Spielberg. Sin embargo, esto le costó su mayor bronca con Benchley, quién ya había estado todo el rodaje incordiándole con sus protestas ante los cambios de guión, y Spielberg llegó a expulsarle del rodaje, provocando que el escritor abandonara la película y se enemistara con el director de por vida.

No obstante, los mayores problemas fueron de aspecto técnico. Rodar en el agua fue un reto demasiado grande y fue muy difícil evitar que los equipos se mojaran; además, tampoco ayudó mucho el empeño de Spielberg de que en muchas escenas la cámara estuviera a la misma altura del agua para dar la sensación al espectador de estar metido en ella. Aunque, el que mas problemas dio durante todo el rodaje fue "Bruce", el tiburón mecánico. Ya desde el primer día comenzó a fastidiar. Dado que nunca había sido probado dentro del agua, cuando lo llevaron por primera vez y lo metieron en el mar, este se hundió hasta el fondo y hubo que enviar buceadores a buscarlo y sacarlo de nuevo a flote; tarea que tardaron ¡dos semanas! en hacer. Después, el tiburón empezó a funcionar mal o, simplemente, a no funcionar y obligar a detener el rodaje para que Alves y su equipo pudieran repararlo; algo que, en la mayoría de las veces, les llevaría largas horas.

No obstante, Spielberg, demostrando ser el cineasta de gran talento que es, supo aprovechar estos problemas para mejorar la película. Ya en la escena inicial el director no quiso que se viera en ningún momento al tiburón para dar mas sensación de misterio y, ante las largas sesiones de espera para que "Bruce" fuese reparado, vio que aquello se podría aprovechar mas. Por ejemplo, en las secuencias en las que el tiburón ataca a los bañistas en la playa, "Bruce" resultó completamente inútil al no poder flotar en el agua y Spielberg lo sustituyó por planos subjetivos del tiburón dentro del agua que, unidas luego al eficaz montaje de la veterana Verna Fields y a la excelente banda sonora de John Williams, dieron mucho mas miedo que si se hubiera visto al tiburón mecánico. Luego, en las escenas en alta mar -aunque se pudieron rodar algunas tomas en las que el tiburón asoma la cabeza gracias a dos tiburones sesgados también obra de Alves -Spielberg lo sustituyó muchas veces por los barriles que hay atados a los arpones que le clavan, los cuales anuncian la presencia del tiburón sin que podamos verle dando una mayor sensación de angustia al saber que está ahí pero no puedes verlo. Todos estos cambios beneficiaron mucho a la película y hasta el propio Spielberg afirma hoy día que, de haber funcionado bien el tiburón mecánico desde el principio, la película no le habría salido tan bien.

Sin embargo, en plena producción, las cosas no se veían tan bonitas. El presupuesto inicial de 4 millones de dólares se vio aumentado en 12 millones y, debido a los muchos retrasos, los 55 días que debería haber durado el rodaje se aumentaron en 159. Debido a este retraso, les pilló la temporada de navegación y hubo que cortar varias tomas en las que aparecían barcos y veleros de fondo, retrasando aún mas el rodaje. Todo esto llevó a la Universal a amenazar con suspender la producción y Zanuck llegó a sopesar mucho la idea de convertir la película en un telefilme. Tan solo los, muy buenos, resultados de unos pases de prueba en los que Spielberg mostró parte del material rodado a los directivos, hizo que la película siguiera adelante.

Finalmente, "Bruce" logró funcionar bien para las últimas escenas, las que en su mayoría corresponden al espectacular final ideado por Spielberg, donde el tiburón salta sobre el barco, lo hunde, devora a Quint y termina explotando cuando Brody le dispara en un bidón de oxígeno comprimido que había logrado introducirle en la boca; para esto último se utilizó una reproducción del tiburón de cartón piedra rellena de explosivos, vísceras y sangre artificial. "Bruce" también fue utilizado con éxito en las escenas submarinas en las que ataca y destroza la jaula en cuyo interior se encuentra Hooper. Aunque, para estas escenas también se utilizaron tomas de tiburones blancos auténticos rodadas por especialistas en Australia. No obstante, ninguno de estos tiburones era tan grande como el de la película -los de mayor tamaño medían 3 o 4 metros -, así que, para dar una sensación de mayor tamaño, se utilizó una jaula pequeña con un enano dentro. Esto dio píe a varias anécdotas. En una de ellas, uno de los tiburones atacó la jaula y el enano, asustado, se negó a volver a meterse en el agua ese día. También, en una de las tomas, uno de los tiburones quedó atrapado entre los cables y, de no ser por la intervención de los especialistas, el animal hubiera muerto ahogado. Esta toma gustó tanto a Spielberg que hasta hizo que cambiaran esa parte del guión para poder introducirla.

Finalmente, la película se terminó, acabando con toda una odisea de la que todos los que participaron no guardan muy buen recuerdo, y quedó lista para su estreno el 20 de junio de 1975 -a España no llegaría hasta el verano de 1976 -convirtiéndose en un éxito enorme que marcó un antes y un después en la historia del cine. La película llegó a recaudar 260 millones de dólares solo en la taquilla americana -hasta el momento, ninguna película había logrado sobrepasar los 100 millones solo en EEUU -y 471 millones en todo el mundo, convirtiéndose así en el primer blockbuster veraniego -algo que hoy en día está muy de moda -y en la película mas taquillera de la historia hasta que, dos años después, La Guerra de las Galaxias le arrebató ese puesto. Además, esto terminó de consagrar la carrera de Spielberg, la cual había quedado en entredicho tras los malos resultados de Loca Evasión. El éxito también se materializó en una gran cantidad de premios entre los que hubo tres oscars al mejor montaje (Verna Fields), música (John Williams) y sonido (Robert Hoyt, Roger Heman, Earl Madery, John Carter); incluso llegó a optar a mejor película, aunque aquí se llevó el gato al agua Alguien voló sobre el nido del Cuco, de Milos Forman.

El punto negativo está en que el éxito de la película perjudicó a la temporada veraniega de ese año -y de años venideros también -porque creó una auténtica psicosis en la gente que vio la película y la mayoría tuvo miedo de ir a las playas y, muchos de los que si fueron, salieron despavoridos del agua al creer haber visto tiburones nadando en ella. Otro punto negativo es un serio aumento de la mala fama que, ya de por si, arrastran los tiburones y esto aumentó las matanzas de estos animales, a los que se veía como asesinos atroces a pesar de que los expertos habían demostrado con creces que el comportamiento de los tiburones blancos dista mucho del mostrado en la película y la novela de Benchley quién, al ver su parte de culpa en todo esto, se convirtió en uno de los principales defensores de los tiburones; y eso que antes solía cazarlos por puro deporte. Spielberg tampoco estuvo ajeno a esto y, a parte de haber participado en campañas para la defensa de estos animales, cuando se hizo cargo de Parque Jurásico (1993) se empeñó en reflejar a estos seres como animales y no como monstruos -tal y como dije en el reportaje de la película en este mismo blog -como una forma de redención.

Yo, que soy amante de los tiburones y el Gran Blanco está entre mis animales favoritos, no culpo a la película de esta locura. Culpo mas al ser humano, estúpido, miedoso e ignorante que no sabe hacer otra cosa que reaccionar con violencia y mas violencia ante lo que desconoce y no comprende -o no quiere comprender -. Por no hablar de que utilizar una obra de ficción para justificar una matanza no es algo propio de seres civilizados.

Todo esto a parte, la película es una auténtica maravilla del séptimo arte que demuestra que Spielberg es un excelente director provisto de un gran talento y un fuerte carácter para la improvisación ante las adversidades y para llevar adelante una producción de este calibre con solo 27 años y una experiencia que se limitaba a varios telefilms y una película pequeña. Pero no solo en el aspecto técnico es donde triunfa. También logra un excelente trabajo en la dirección de actores y demuestra tener una gran valía para entretener y, a la vez, maravillar al espectador.


En resumen, una obra maestra donde las haya que, a parte de ser un gran éxito y una película inolvidable, también creó escuela y ha sido imitada hasta la saciedad hasta a día de hoy.

Les dejo con el trailer:









LAS SECUELAS



El éxito de Tiburón generó una serie de secuelas. Aunque, ninguna de ellas llegó a estar a su altura:



TIBURON 2 (1978)

Tras el enorme éxito de Tiburón era mas que evidente que se rodaría una secuela. En esta ocasión, Spielberg no regresó a la dirección ya que estaba inmerso en otros proyectos. De todas formas, los productores no querían contar con él de nuevo debido a los muchos quebraderos de cabeza que dio la producción del primer film y querían a un director menos conocido y mas fácil de manejar. El elegido fue el francés Jeannot Szwarc que, al igual que Spielberg, provenía del mundo de la Tv. Carl Gottlieb y Howard Sackler -que, esta vez, si apareció en los créditos -volvieron a encargarse del guión. En un principio, Sackler quería hacer una precuela de la primera película protagonizada por un joven Quint y que tratase sobre la catástrofe del USS Indianapolis. Pero los productores rápidamente rechazaron esta idea.

La historia se sitúa cuatro años después de los acontecimientos de la primera. La tranquilidad ha vuelto a las costas de Amity Island. Pero Martin Brody, que continúa siendo el jefe de policía, aún continúa temeroso de que la pesadilla vuelva a repetirse. Sus temores se confirman cuando una pareja de buceadores desaparece y el cuerpo medio devorado de una orca es encontrado en la costa. Brody corre a alertar al alcalde y a los poderes locales de que un nuevo tiburón blanco ha llegado a las costas y les pide que tomen medidas antes de que se repita lo ocurrido cuatro años atrás. Pero estos vuelven a negar la evidencia; especialmente, en esos momentos en los que tratan de convencer a un importante empresario para que invierta en la isla. Brody no se rinde y se pone a vigilar las playas por su cuenta. Pero, cuando por error, y delante de los bañistas, dispara a un banco de peces creyendo que era el tiburón, es inmediatamente despedido. No obstante, Brody vuelve a adentrarse en el mar cuando se entera de que sus hijos, Michael y Sean, podrían estar en peligro, ya que viajan con un grupo de jóvenes a bordo de unos pequeños veleros y son presa fácil para el tiburón.

Otras de las razones de que los productores no quisieran a Spielberg es que, según ellos, con él la película hubiera quedado muy repetitiva. La cosa tiene guasa porque durante casi todo el metraje esta secuela no para de repetir los esquemas de la primera. Antes de Szwarc, fue contratado como director John D Hancock, pero este fue despedido tras varios meses de producción porque su trabajo no gustaba a los productores y, aunque se habló de un posible regreso de Spielberg para co-dirigir la película junto a otro director y así poder trabajar en sus otros proyectos a la vez, fue finalmente elegido Szwarc.

En el reparto, regresaron Lorraine Gary como Ellen Brody y Murray Hamilton como el alcalde. No obstante, del trio protagonista de la primera solo regresó Roy Scheider, quién tuvo que aceptar a regañadientes para cumplir su contrato con la Universal y que, durante el rodaje, no se llevó nada bien con el director. Dreyfuss si pudo negarse a participar y su personaje fue eliminado del guión -justificando su ausencia en una conversación que Brody tiene con su esposa -y estaba claro que Shaw -que fallecería el mismo año que se estrenó la película -no iba a regresar después de como terminó su personaje.

Con un presupuesto de 20 millones de dólares, la película comenzó su rodaje en el verano de 1977, de nuevo en Martha's Vineyard. Alves y su equipo construyeron hasta tres tiburones mecánicos nuevos para evitar los problemas que dio "Bruce" en la primera. No obstante, en pleno rodaje, uno de los tiburones sufrió un cortocircuito y media cara se le chamuscó. Lejos de ser un inconveniente, se decidió justificar aquello en el guión y hacer que el tiburón tuviera media cara quemada para darle un aspecto mas terrorífico; para ello se maquilló la quemadura cubriendo los circuitos y añadiéndole pintura roja que pareciera sangre.

La película se estrenó en EEUU el 16 de junio de 1978 -a España no llegaría hasta noviembre de ese año -y tuvo bastante éxito recaudando 103 millones solo en los cines americanos y 84 millones mas en el resto del mundo, haciendo un total de 187 millones de dólares; una cifra muy alta para la época, pero muy alejada de los 471 millones de la primera. Tras este film, Szwarc inició una carrera cinematográfica que no duró mucho, ya que los sucesivos fracasos de Supergirl (1984) y Santa Claus (1985) le obligaron a regresar a la Tv.

El film es, claramente, muy inferior a su excelente predecesora. El desarrollo es mas lento y aburrido y, por mucho que se esforzaran, no lograba asustar ni crear tanta tensión como aquel. No obstante, es un film correcto y tiene escenas bastante espectaculares, como la del helicóptero y la escena final en la que Brody mata al tiburón electrocutándole con un cable de alta tensión. Además, comparado con las demás entregas, se puede decir que esta es la secuela mas digna de la saga.

Les dejo con el trailer:






EL GRAN TIBURON (1983)

El título original de la película, Jaws 3D, hace un juego de palabras: por un lado utiliza el 3 que le corresponde al ser la tercera entrega de la saga y, por el otro, hace referencia a la técnica de las 3 Dimensiones, la cual se utilizó para este film. En España, aunque se la suele conocer como Tiburón 3, se estrenó con el título de El Gran Tiburón por razones que explicaré mas adelante.

La historia se traslada a SeaWorld, un parque acuático donde trabaja Michael Brody, el hijo mayor de Martin Brody, junto a su novia, Katherine Morgan, que es bióloga marina. No obstante, la tranquilidad del lugar se tambalea cuando un enorme tiburón blanco es avistado dentro de las instalaciones. El animal es capturado y resulta ser la cría de un tiburón blanco gigante, un enorme escualo capaz de alcanzar los 11 metros de longitud. El tiburón muere poco después debido a la negligencia de Calvin Bouchard, el director del parque, y todo parece quedar en el olvido. Sin embargo, cuando aparece el cadáver medio devorado de uno de los trabajadores, se confirma algo que tanto Michael como Katherine sospechaban: la madre del tiburón se encuentra dentro del parque y tiene muchas ganas de vengar a su retoño.

Originalmente, esta película debía haber sido una parodia de la saga para aprovechar el éxito de la película Aterriza como Puedas (Jim Abrahams, David Zucker y Jerry Zucker, 1980) -la cual, por cierto, comenzaba con una parodia de la película de Spielberg -con guión de John Hughes y Todd Carroll y dirección de Joe Dante. No obstante, la Universal abandonó rápidamente esta idea, provocando la salida de los productores Brown y Zanuck, principales artífices de esta, y se contrató al escritor Richard Matheson, quién había trabajado con Spielberg en El Diablo sobre Ruedas, como guionista.

Matheson se basó en una historia de Guerdon Trueblood sobre un tiburón blanco que se quedaba atrapado en un lago de agua dulce para confeccionar el guión junto a Carl Gottlieb y Michael Kane; no obstante, tiempo después de estrenase la película, declaró a los medios que los productores habían destrozado por completo todo su trabajo y que nada de lo que él había hecho estaba en la película. La dirección recayó en Joe Alves, que le cedió el diseño de producción a Woods Mackintosh. En un principio, estaba previsto que Alves co-dirigiera la película junto a John D. Hancock, que volvió a ser llamado para este film, pero este, aún cabreado por el mal trato que recibió cuando estuvo a cargo de Tiburón 2, rechazó participar y Alves emprendió en solitario su primera -y única -película como director. El empleo de las 3D se debió a un resurgimiento en aquella época de esta técnica que hizo furor en los años 50 gracias a películas como Viernes 13: Parte III (Steve Miner, 1982) y Amityville 3-D (Richard Fleischer, 1983).

En cuanto al reparto, un joven Dennis Quaid -que debutaba como protagonista -dio vida a Michael mientras que Bess Armstrong interpretaba a Katherine. El reparto lo completaron John Putch como Sean, el hermano menor de Michael,Lea Thompson como Kelly, la chica con la que liga Sean y que, además, consigue que supere su miedo al agua -generado por los acontecimientos del primer film -, y Louis Gossett Jr. como Calvin Bouchard, que es una especie de versión negra del personaje de Murray Hamilton en las dos primeras.

La película tuvo una fría acogida. Con un presupuesto de 18 millones de dólares, solo recaudó 15 millones en las taquillas americanas. El film logró remontar en la taquilla internacional, logrando 87 millones de dólares en todo el mundo. Sin embargo, no logró sobrepasar la cifra de los 100 millones de dólares y comenzó a verse una preocupante tendencia a la baja en lo que a recaudación y calidad se refiere.

Desde luego, en resultados cinematográficos, la película es muy inferior a la segunda y a penas se acerca casi nada a la primera; el único momento realmente espectacular es la parte final y esta tampoco es gran cosa. Aún así, es mucho mas preferible esta entrega que la cuarta.

Les dejo con el trailer:






TIBURON, LA VENGANZA (1987)

Tras los flojos resultados de El Gran Tiburón, los responsables intentaron resucitar la saga con una cuarta entrega que rompía totalmente con el film de Alves -que no regresó ni como diseñador de producción -e intentaba volver a los inicios de la saga -querían repetir el film de Spielberg, para mas señas -. Sin embargo, lo único que consiguieron fue terminar de hundirla del todo con una de las películas mas cutres, patéticas y bochornosas de la historia del cine.

Nos encontramos de nuevo en Amity Island. Martin Brody hace tiempo que murió de un ataque al corazón y su esposa, Ellen Brody, continúa viviendo en el pueblo, aunque no está sola. Su hijo pequeño, Sean, vive también allí y, siguiendo los pasos de su padre, trabaja como policía. Sin embargo, en una noche navideña, el joven muere tras ser atacado por un enorme tiburón blanco. Ellen, que está convencida de que su marido murió de miedo ante el temor de que, algún día, un tiburón trataría de vengarse de él y de toda la familia, tras conocer la muerte de Sean le pide a su hijo mayor, Michael, que deje su trabajo de biólogo marino en las Bahamas y se aleje del agua todo lo que pueda. Michael, que está casado y tiene una hija, cree que su madre desvaría por la muerte de su hermano y decide llevarla a pasar unos días en las Bahamas para que se recupere. Una vez allí, Ellen entabla una relación con Hoagie Newcombe, el piloto del avión que les llevó hasta allí, y parece olvidar lo sucedido. Pero pronto comienza a presentir algo terrible: el tiburón les ha seguido hasta ese lugar.

Producida y dirigida por Joseph Sargent, director que fue alguien en los 70 con películas como Pelham 1 2 3 (1974) -recientemente remakeada por Tony Scott -, donde coincidió con Robert Shaw, o MacArthur, el General Rebelde (1977), este film trató de recuperar la esencia de la primera película pero, a la vez, quiso darle una vuelta de tuerca a la historia introduciendo elementos sobrenaturales, como el tiburón que busca venganza o la capacidad de Ellen Brody de detectarlo telepaticamente.

Al principio quisieron recuperar a Roy Scheider. Primero como protagonista y,después, para un cameo al principio en el que le veríamos en el lecho de muerte avisando a Ellen del peligro que corren. Tras la doble negativa del actor, cargaron el protagonismo en Ellen Brody y buscaron a Lorraine Gary, quién ya la había interpretado en las dos primeras películas. Para interpretar a Michael, el elegido fue Lance Guest y, para dar vida a Carla, su esposa -¿que sería de Katherine? -, se escogió a Karen Young. En un intento de mejorar la cosa, se fichó a un gran actor como Michael Caine para dar vida a Hoagie Newcombe y a Mario Van Peebles, actor con bastante fama por aquella época -hoy bastante perdido -, para interpretar a Jake, el ayudante de Michael en su trabajo en las Bahamas.

El film costó 25 millones de dólares que, en mi opinión, debieron irse casi todos en pagarle el sueldo a Caine; como hacen en los cutre-films italianos, traer a un actor -o varios -de renombre para adornar un producto de lo mas penoso. Porque así es, el conjunto de este film da pena. Comenzando por el tiburón mecánico, que yo creo que fue uno de los descartados de alguna de las anteriores películas. Y, por si la cosa no fuera ya bastante cutre, encima, nos muestran al animal en todo momento quitándole suspense y todo. Luego está un chapucero guión de Michael De Guzman en el que el tiburón no solo trata de vengarse de todos los miembros de la familia Brody, si no que encima es capaz de seguirlos hasta las Bahamas en solo unos días, y con un montón de escenas de lo mas ridículas; como el ataque a la banana flotante -miradla aquí si queréis y, cuando se os pase el ataque de risa, continuad leyendo -. Además, el recuperar la esencia de la primera se limita solo a colocar una gran foto de Brody en la comisaria de Amity, utilizar imágenes del film de Spielberg y una ridícula escena de Michael con su hija emulando el juego de Brody con Sean en la primera.

Y, para terminar, el final es lo mas patético que se ha visto en años. Con Ellen clavándole el mástil de un barco al tiburón -que ruge y todo, no os lo perdáis -y este explota... pues por la misma razón que explotan los tiburones cuando les clavas un mástil. Bueno, esto tiene una explicación; aunque esta no sirve para justificar semejante chapuza. El final original era este:



Pero, tras unos pases de prueba, decidieron cambiarlo porque la gente lo encontraba demasiado sangriento y no se les ocurrió nada mejor que ensartar imágenes de la primera película del tiburón explotando y la cosa les quedó así. Por si esto no fuera ya suficiente, también hicieron que el personaje de Mario Van Peebles, que era devorado por el tiburón poco antes, sobreviviera de forma milagrosa porque la gente en los pases de prueba les pareció simpático. Hay montajes de ¿Donde estás Corazón? mas creíbles que todo esto.

Total, que la película se estrelló en taquilla recaudando solo 13 millones en la taquilla americana y, aunque en la taquilla mundial se recuperó la inversión y se hizo algo de mas dinero, el daño estaba ya hecho y se puso fin a la saga. Además, la película fue nominada a los Razzies de ese año y está considerada como una de las peores películas de la historia -razón no les falta -. Caine, que todavía lamenta el no haber podido ir a recoger el oscar que ganó por Hannah y sus Hermanas (Woody Allen, 1986) por estar rodando este bodrio, afirma no haber visto nunca la película porque sus amigos y conocidos ya le advirtieron que era una gran mierda. Eso si, el tío al menos presume de haberse tomado unas buenas vacaciones pagadas en las Bahamas y de haberse comprado una gigantesca casa con lo que le pagaron; si cuando digo que casi todo el presupuesto se fue en él, lo digo por algo.

Mas tarde, en la novelización del guión de la película, escrita por Hank Searls -autor también de la novelización de Tiburón 2 -trataron de arreglar un poco este estropicio dando a entender que el tiburón pudo ser enviado por un tipo de ritual vudú obra de una bruja que tenía alguna cuenta pendiente con la familia Brody o algo por el estilo. También justificaron la explosión del tiburón afirmando que, antes de ensartarlo en el mástil del barco le hicieron tragar un dispositivo que le daba calambres. Eso si, la razón de por qué explota ese dispositivo no la dicen.

En serio, esto es MIERDA PURA y lo único que logra es abochornar a los que nos encanta el film de Spielberg. Si algún afortunado aún no la ha visto que huya de ella como de la peste. Os dejo con el trailer, el cual no muestra mucho -afortunadamente -:







¿TIBURON 5?

No hace mucho surgieron rumores de que la Universal pretende resucitar la franquicia con una nueva entrega completamente renovada. Pero no se ha sabido mas de esto; y espero que siga siendo así.








SUCESORAS


Como ya dije, la película de Spielberg creó escuela y muchas han sido las películas que han explotado su fórmula; y no solo con tiburones, también fueron utilizados otros animales. La mayoría se concentraron a finales de los 70 y gran parte de los 80, pero esto ha durado hasta nuestros días. Las mas significativas son:




ORCA, LA BALLENA ASESINA (1977)

Esta lograda producción de Dino de Laurenttis dirigida por Michael Anderson es, posiblemente, una de las mejores sucesoras de Tiburón que se han hecho. Con un reparto encabezado por Richard Harris, Charlotte Rampling, Bo Derek y Robert Carradine, el film contaba una especie de Moby Dick a la inversa. Aquí era una orca la que quería vengarse del hombre responsable de la muerte de su pareja y su hijo nonato en una apabullante odisea muy bien musicada por Ennio Morricone. Este film tuvo una pequeña puya con la Universal. En una escena, una orca devora a un tiburón blanco como tratando de decir en un mensaje subliminal que su película se iba a comer -en las taquillas, claro -al film de Spielberg, cosa que no ocurrió. La Universal respondió un año después con la escena de la orca devorada en Tiburón 2. Durante años se ha creído que la orca era un depredador del tiburón blanco -en Tiburón, el barco de Quint se llamamaba Orca por eso -, pero hoy se sabe que las orcas solo devoran a los ejemplares jóvenes y no podrían hacer frente a un ejemplar adulto.




TINTORERA (1977)

El cine mexicano también se subió al carro de esta moda. Tintorera es el nombre con el que suelen ser conocidos los tiburones tigre y los tiburones azules. En este caso, es un tiburón tigre quién provoca el caos en la costa mexicana en este film de Rene Cardona Jr. El film trata sobre dos amigos, un americano rico que está de vacaciones en México y un mexicano lugareño que, por el día, se dedican a cazar tiburones y, por la noche, a ligar con chicas. Sin embargo, las cosas se tuercen cuando una tintorera que merodea la zona y ha causado varios ataques mata al mexicano y el americano se obsesiona con vengar a su amigo.



PIRAÑA (1978)

Producción de Roger Corman dirigida por Joe Dante que es ya un pequeño clásicco del cine de terror, además de un éxito en su día que tuvo una secuela, Piraña 2: Los Vampiros del Mar (1981), firmada por James Cameron -aunque este no llegó a terminarla -, un olvidable remake en 1995 y otro remake en 3D que está preparando actualmente el director francés Alexandre Aja. Unas pirañas alteradas para soportar cualquier clima, fruto de un experimento del gobierno, logran escapar de las instalaciones donde se encuentran y llegan a un río donde se situa una zona de veraneo en la que causarán una matanza con los bañistas.



LA BESTIA BAJO EL ASFALTO (1980)

Dirigida por Lewis Teague y con guión de John Sayles -hoy cineasta de culto -este film aborda una de las leyendas urbanas mas famosas de la historia. Esa que afirma que las cloacas de Nueva York están infestadas de caimanes que, cuando eran crías, los padres se los compraron a sus hijos y que, al hacerse mayores, los tiraron por el retrete, pero lograron sobrevivir. En este film, uno de estos caimanes crece de manera desproporcionada al ser afectado por los vertidos de una empresa que experimenta ilegalmente con la hormona del crecimiento y sale a la superficie provocando el caos. Si hay un animal en el mundo capaz de proocar tanto miedo en el agua como el tiburón ese es el cocodrilo y este animal también ha sido utilizado en muchas películas de este tipo. Un ejemplo muy reciente es la lograda cinta australiana El Territorio de la Bestia (Greg McLean, 2007).



TIBURON 3 (1981)

Su verdadero título es L'Ultimo Squalo (El Último Tiburón) y está dirigida por Enzo G. Castellari. Es una de esas cutre-producciones italianas que abundaron mucho por esta época y mamaron todo lo que pudieron del éxito de Tiburón. De hecho, el productor y distribuidor José Frade nos la vendió como una nueva secuela del film de Spielberg poniéndole el título de Tiburón 3 cuando se estrenó en España; esta es la razón de que la verdadera tercera entrega se distribuyera en nuestro país como El Gran Tiburón. En 1982, la Universal llevó a juicio a los responsables de este esperpento cuando vieron que la película copiaba descarádamente cosas del film de Spielberg y su primera secuela; incluso de El Gran Tiburón, que se encontraba ya en producción. Finalmente, la Universal ganó el juicio y evitó la distribución de esta película en norteamérica.



LA SERPIENTE VOLVADORA (1982)

No siempre la amenaza venía del agua. En este estupendo film de Larry Cohen protagonizado por el desaparecido David Carradine venía del aire. El film contaba como una bestia voladora atacaba a la gente de Manhattan a la vez que se producían una serie de asesinatos rituales. El detective que investiga estos casos termina descubriendo que los ataques son obra de una bestia voladora prehistórica adorada por los aztecas como Quetzalcoatl. Solo hace falta ver los excelentes planos subjetivos de la bestia en las secuencias de los ataques para ver que esta película tuvo en Tiburón una de sus principales influencias.



TEMBLORES (1990)

Si en la anterior la amenaza venía del aire, en este film -ya un pequeño clásico -de Ron Underwood venía de debajo de la tierra. Los habitantes de Perfección, una pequeña población al borde el desierto de Nevada, comienzan a sufrir el ataque de algo que se mueve bajo sus píes. No tardarán en descubrir que los atacantes son unos enormes gusanos carnívoros. Este film tiene un montón de secuelas, a cada cual mas mala.







ANACONDA
(1997)


Film de Luis Llosa que sería considerado de serie B si en su reparto no estuvieran Jennifer Lopez, Jon Voight o el rapero Ice Cube. De nuevo cometieron el error de gastarse la mayor parte del presupuesto en el reparto y el conjunto les quedó bastante cutre. Aún así, este film, que trata sobre un grupo de documentalistas que se adentran en la selva amazónica para buscar una tribu perdida pero se encuentran con un cazador que les hace ir en busca de una enorme serpiente anaconda para capturarla y forrarse, tiene cosas buenas. Además, fue un inesperado éxito en su día y, al igual que Temblores, ha tenido varias secuelas, cada una mas mala que la anterior.



DEEP BLUE SEA (1999)

Afinales de los 90, el cine de tiburones, relegado a las películas cutres de videoclub, resucitó en parte con esta estupenda película de Renny Harlin sobre unos tiburones mako alterados genéticamente para descubrir una cura contra el Alzheimer pero que se vuelven demasiado listos y causan el terror en las instalaciones donde los tienen encerrados. Varios homenajes al film de Spielberg -como ese tiburón tigre con una placa en la boca -, escenas realmente impresionantes, como la muerte de Samuel L. Jackson, y alguna que otra sorpresa en su guión en un film que va directamente al grano y que mantiene la tensión hasta el final. Fue un éxito en su día, realzando la maltrecha carrera de su director; aunque esta volviera a decaer poco después.



OPEN WATER (2003)

Angustioso film en el que una pareja de vacaciones haciendo submarinismo, tras una inmersión descubren que el bote que los ha llevado hasta allí se ha ido a causa de una negligencia de la tripulación y los dos se quedan a la deriba en un mar infectado de tiburones. Película escrita y dirigida por Chris Kentis que, en su día, tuvo un impacto similar a el de El Proyecto de la Bruja de Blair (Daniel Myrick y Eduardo Sánchez, 1999); con solo dos actores y un solo escenario -el inmenso oceano plagado de tiburones -durante la mayor parte del metraje.






LA BANDA SONORA


Y, como ya es habitual, aquí dejo una muestra de la magnífica banda sonora que John Williams compuso para este film y que fue muy bien recompensada con un muy merecido oscar. Esta composición ayudó mucho a la hora de crear tensión y causar miedo al espectador. Con solo escuchar las primeras notas, ya sientes que algo malo está pasando:




3 comentarios:

Maeglin dijo...

Buff lo del Gran tiburon fue telita de petardo. Y de las sucesoras me quedo con Piraña que me pilló bien tierno en la playa de Punta Umbria Huelva y no quería meterme al mar porque quien haya visto el film ya sabe como acaba...

AXA dijo...

La del Gran Tiburón era mala; pero esque comparada con la La Venganza, llega incluso a parecer buena.

Anónimo dijo...

Todas las sagas son buenas menos la italiana es un petardo expoltado