Tiburón

En 1975, Steven Spielberg aterrorizó a medio mundo y parte del otro a la vez que consagraba su hermergente carrera como director gracias a una película que es ya todo un clásico y una de los films mas influyentes e imitados de la historia que, para bien y para mal, llegó a cambiar el modo de hacer cine en Hollywood. Se trata de Jaws, conocida en España como Tiburón, un film que pocos se atreven a cuestionar su importancia dentro de la historia del cine. Esta es su historia.

La tranquilidad en Amity Island -una pequeña localidad playera situada en una isla de la costa este de EEUU -se rompe cuando, poco antes de comenzar la temporada veraniega, una chica desaparece mientras nada en plena noche y, al día siguiente, aparece su cuerpo mutilado en la playa. Cuando le comunican que ha sido el ataque de un tiburón, el nuevo jefe de policía, Martin Brody, recién llegado de la ajetreada Nueva York, ordena que las playas sean cerradas inmediatamente, pero el alcalde, temeroso de que esto afecte al turismo, se niega argumentando que la chica fue descuartizada por la hélice de una motora, por lo que las playas siguen abiertas. Cuando, tras un nuevo ataque, muere un niño, las playas se cierran y se organiza una partida de caza que culmina con la captura de un tiburón tigre al que, rápidamente, se le atribuyen los ataques. Ante la creencia de que el peligro ha pasado, las playas vuelven a abrirse con la festividad del 4 de julio y estas se llenan de turistas de todo el país. Pero el animal, un gran ejemplar de tiburón blanco, vuelve a atacar de nuevo causando víctimas mortales. Esta situación lleva a Brody a embarcarse, a pesar de su miedo al agua, junto a Matt Hooper, un experto en tiburones del instituto oceanográfico, y Quint, un veterano cazador de escualos, con la intención de dar caza al tiburón.

Para conocer los orígenes de esta película deberíamos remontarnos a 1916. Ese año, en Nueva Jersey, se produjeron una serie de ataques de tiburón que se cobraron la vida de cuatro personas y un herido grave en una zona donde no eran habituales los ataques de escualos. Durante años, se creyó que el causante fue un tiburón blanco pero, hoy día, se cree que pudo haber sido un tiburón toro, ya que varios ataques se produjeron en el interior de un río y estos animales pueden sobrevivir en aguas dulces; además, también se cree que los causantes pudieron ser varios tiburones y no uno solo. Podéis encontrar mas información aquí y aquí.

Estos sucesos sirvieron de inspiración al escritor Peter Benchley para escribir su primera novela, Jaws. Benchley comenzó a escribir la novela en 1971 y la publicó en 1974, convirtiéndose en un gran éxito de ventas. Pero, antes de que se publicara, en 1973, los productores Richard D. Zanuck y David Brown le echaron el ojo para llevarla al cine. Así que convencieron a la Universal para que comprara los derechos por 150.000 dólares y, rápidamente, pusieron en marcha la pre-producción para la película. Sin embargo, el camino que habían comenzado no iba a estar exento de dificultades que, en mas de una ocasión, pusieron en serio peligro la producción y, mas de una vez, se creyó que la película no se haría nunca. Años después, en unas declaraciones, Brown declaró que, de haber sabido donde se metían, jamás la hubieran hecho.

El propio Benchley se encargaría del guión, aunque los productores contrataron a Howard Sackler, quién pidió expresamente no aparecer en los créditos, para revisarlo. Desde el primer momento, hubo un director -cuyo nombre se desconoce -asignado a este proyecto que, tras trabajar un tiempo en él, terminó renunciando por diferencias con los productores. Se dice que este director fue impuesto por la agencia a través de la cual la Universal se hizo con los derechos de la novela como una de las condiciones para su compra y, al no convencer nada su trabajo a los productores, estos se las arreglaron para hacer que abandonara el proyecto.

Antes de que esto ocurriera, un joven Steven Spielberg fue al despacho de Zanuck y Brown para hablar con ellos sobre unos últimos detalles de producción para la película que, en esos momentos, estaba haciendo con ellos, Loca Evasión (1974) -oficialmente, su primera película, ya que El Diablo sobre Ruedas (1971), aunque llegó a estrenarse en cines, fue concebida como telefilme -. Spielberg se fijó en unos papeles que había sobre la mesa de la secretaria de estos y le pidió a los productores poder leerlos con la promesa de devolvérselos cuanto antes. Se trataba de un borrador de la novela de Benchley -que, por entonces, todavía no había sido publicada -y Spielberg, aunque al principio se creyó que se trataba de una comedia sobre dentistas al ver el título -Jaws significa Mandíbulas -, quedó cautivado con la historia que contaba, la cual le recordó mucho a la de El Diablo sobre Ruedas, y enseguida quiso que fuera su siguiente película. Le pidió a Zanuck y a Brown poder dirigirla, pero estos le comunicaron que ya había un director seleccionado pero que, si este fallaba, no dudarían en llamarle. Y así fue. En cuando el otro director abandonó el proyecto, Spielberg fue llamado para sustituirle. Entonces no lo supieron, pero habían dado el primer paso para que el film que estaban preparando se convirtiera en una de las películas mas importantes de la historia.

Una vez al frente del proyecto, Spielberg propuso a Carl Gottlieb para reescribir el guión de Benchley, pero también aportó ideas propias para el guión. Una de ellas era una escena en la que Quint se encontraba en una sala de cine donde proyectaban Moby Dick (John Huston, 1956) partiéndose de risa ante lo que veía en la pantalla. A todo el mundo le pareció buena idea esa escena. Pero a Gregory Peck, que poseía los derechos de la película en esa época, no le hizo mucha gracia aquello y se negó a cederles imágenes del film de Huston.

Otro que se dice que también participó en el guión de forma no acreditada fue John Milius, guionista de Apocalypse Now (Francis Ford Coppola, 1979) y director de Conan el Bárbaro (1982); además de gran amigo de Spielberg. Se dice que fue él quién escribió la escena mas famosa y mas recordada de la película: el brillante monólogo en el que Quint relata la terrible historia del USS Indianapolis, donde él fue uno de los supervivientes y el origen de su odio hacia los tiburones. En realidad, Milius propuso que se incluyera esta historia en pleno rodaje pero, ni Benchley ni Gottlieb encontraban la manera de incluirla en el guión hasta que, tras varios intentos, Robert Shaw, el actor que daba vida a Quint, apareció con unas páginas que él mismo había escrito para esa escena -ya que también era un gran escritor y dramaturgo -. Estas terminaron gustando a todo el mundo por igual y fueron incluidas en el guión. El resultado fue memorable.

En el aspecto técnico, el diseñador de producción Joe Alves, junto al veterano experto en efectos especiales ya retirado, Bob Mattey, creó un impresionante tiburón mecánico de siete metros de largo y de aspecto bastante amenazador. Una anécdota bastante famosa cuenta que, poco antes de comenzar el rodaje, Spielberg llevó a Milius y a otros dos amigos suyos, los también cineastas George Lucas y Martin Scorsese, a ver el tiburón mecánico -al que llamaría en el rodaje "Bruce" en referencia a su abogado -ya construido. Solos en el galpón donde se encontraba el animal, Lucas, haciéndose el gracioso, metió la cabeza dentro del bicho y a los demás no se les ocurrió nada mejor que gastarle una broma accionando el mecanismo. Las fauces del tiburón se cerraron de golpe y Lucas quedó atrapado por ellas. El problema es que el mecanismo se trabó y Lucas estuvo un buen rato atrapado hasta que consiguieron sacarlo de allí. Temerosos de haber roto algo, no dudaron en irse de allí corriendo.

Para el reparto de la película, Spielberg no quería actores famosos y, mucho menos, a grandes estrellas; quería a actores completamente desconocidos. No obstante, los productores lograron convencerle de que contratara a actores famosos, al menos, para el trío protagonista. Fueron propuestos Lee Marvin para hacer de Quint, Jeff Bridges para Hooper y Charlton Heston, tanto para el papel de Quint como el de Brody. Todos fueron rechazados por Spielberg. Heston, que tenía mucho interés en participar en ese film, se tomó muy a mal su rechazo y juró no trabajar nunca con Spielberg. Finalmen, Roy Scheider, famoso gracias a su participación en la oscarizada Contra el Imperio de la Droga (William Friedkin, 1971), fue el elegido para interpretar a Brody, Richard Dreyfuss, propuesto por George Lucas, sería Hooper y, como ya he dicho, Robert Shaw, que ya había trabajado con Zanuck y Brown en la oscarizada El Golpe (George Roy Hill, 1973), fue el elegido para dar vida a Quint. El reparto lo completaron Lorraine Gary como la esposa de Brody, Ellen, y Murray Hamilton como Larry Vaughn, el avaricioso alcalde de Amity. Gottlieb, a parte de guionista, también ejerció como actor secundario interpretando a un lugareño y Benchley hizo un cameo como reportero de Tv. También cabe especial mención a Susan Backlinie, que interpretó a Chrissie Watkins, la chica que es devorada al principio, convirtiéndose en la primera víctima del tiburón en una escena ya memorable. Cuatro años después, la actriz parodió esa misma escena, de nuevo a las órdenes de Spielberg, en la comedia 1941 (1979); aunque, esta vez, la amenaza no fue un tiburón, si no un submarino japonés.

El rodaje comenzó en el verano de 1974 y, desde el primer momento, fue un caos. El primer problema con el que se encontraron fue el sitio donde iban a rodar. Martha's Vineyard (Massachusetts) era el lugar ideal para recrear Amity Island, pero se encontraron con la oposición de los lugareños, que no querían un equipo de rodaje en plena temporada alta; los productores tuvieron que batallar mucho con las autoridades locales para que la película pudiera salir adelante.

Otro problema fueron las relaciones entre los miembros del equipo. Un buen ejemplo fue la relación entre Shaw y Dreyfuss, la cual fue tan tensa como la de sus personajes en la película -incluso peor -. Los dos eran de caracteres muy diferentes -Shaw era serio y profesional mientras que Dreyfuss era indisciplinado e impuntual y solía abusar demasiado de las drogas -y esto hizo que los dos actores no se soportaran durante casi todo el rodaje. Otros que tampoco se llevaron nada bien fueron Spielberg y Benchley, quién estuvo presente en el rodaje, a parte de como guionista, en calidad de asesor. Al escritor no le hizo ninguna gracia los cambios que Spielberg estaba metiendo con respecto a su novela. Por ejemplo, mientras en el film Brody y Hooper se hacen muy amigos, en la novela tienen una relación bastante tensa y, además, el oceanógrafo muere cuando se mete en la jaula para intentar matar al tiburón mientras que en la película sobrevive. También se cambió el final y la muerte de Quint. En la novela el tiburón moría desangrando a causa de los arponazos que le propina Quint, a quién una de las cuerdas atadas a los arpones se le enreda en la pierna y muere ahogado al ser arrastrado al fondo del mar por el cadáver del tiburón -un claro homenaje a Moby Dick -. El final que todos conocemos fue, totalmente, idea de Spielberg. Sin embargo, esto le costó su mayor bronca con Benchley, quién ya había estado todo el rodaje incordiándole con sus protestas ante los cambios de guión, y Spielberg llegó a expulsarle del rodaje, provocando que el escritor abandonara la película y se enemistara con el director de por vida.

No obstante, los mayores problemas fueron de aspecto técnico. Rodar en el agua fue un reto demasiado grande y fue muy difícil evitar que los equipos se mojaran; además, tampoco ayudó mucho el empeño de Spielberg de que en muchas escenas la cámara estuviera a la misma altura del agua para dar la sensación al espectador de estar metido en ella. Aunque, el que mas problemas dio durante todo el rodaje fue "Bruce", el tiburón mecánico. Ya desde el primer día comenzó a fastidiar. Dado que nunca había sido probado dentro del agua, cuando lo llevaron por primera vez y lo metieron en el mar, este se hundió hasta el fondo y hubo que enviar buceadores a buscarlo y sacarlo de nuevo a flote; tarea que tardaron ¡dos semanas! en hacer. Después, el tiburón empezó a funcionar mal o, simplemente, a no funcionar y obligar a detener el rodaje para que Alves y su equipo pudieran repararlo; algo que, en la mayoría de las veces, les llevaría largas horas.

No obstante, Spielberg, demostrando ser el cineasta de gran talento que es, supo aprovechar estos problemas para mejorar la película. Ya en la escena inicial el director no quiso que se viera en ningún momento al tiburón para dar mas sensación de misterio y, ante las largas sesiones de espera para que "Bruce" fuese reparado, vio que aquello se podría aprovechar mas. Por ejemplo, en las secuencias en las que el tiburón ataca a los bañistas en la playa, "Bruce" resultó completamente inútil al no poder flotar en el agua y Spielberg lo sustituyó por planos subjetivos del tiburón dentro del agua que, unidas luego al eficaz montaje de la veterana Verna Fields y a la excelente banda sonora de John Williams, dieron mucho mas miedo que si se hubiera visto al tiburón mecánico. Luego, en las escenas en alta mar -aunque se pudieron rodar algunas tomas en las que el tiburón asoma la cabeza gracias a dos tiburones sesgados también obra de Alves -Spielberg lo sustituyó muchas veces por los barriles que hay atados a los arpones que le clavan, los cuales anuncian la presencia del tiburón sin que podamos verle dando una mayor sensación de angustia al saber que está ahí pero no puedes verlo. Todos estos cambios beneficiaron mucho a la película y hasta el propio Spielberg afirma hoy día que, de haber funcionado bien el tiburón mecánico desde el principio, la película no le habría salido tan bien.

Sin embargo, en plena producción, las cosas no se veían tan bonitas. El presupuesto inicial de 4 millones de dólares se vio aumentado en 12 millones y, debido a los muchos retrasos, los 55 días que debería haber durado el rodaje se aumentaron en 159. Debido a este retraso, les pilló la temporada de navegación y hubo que cortar varias tomas en las que aparecían barcos y veleros de fondo, retrasando aún mas el rodaje. Todo esto llevó a la Universal a amenazar con suspender la producción y Zanuck llegó a sopesar mucho la idea de convertir la película en un telefilme. Tan solo los, muy buenos, resultados de unos pases de prueba en los que Spielberg mostró parte del material rodado a los directivos, hizo que la película siguiera adelante.

Finalmente, "Bruce" logró funcionar bien para las últimas escenas, las que en su mayoría corresponden al espectacular final ideado por Spielberg, donde el tiburón salta sobre el barco, lo hunde, devora a Quint y termina explotando cuando Brody le dispara en un bidón de oxígeno comprimido que había logrado introducirle en la boca; para esto último se utilizó una reproducción del tiburón de cartón piedra rellena de explosivos, vísceras y sangre artificial. "Bruce" también fue utilizado con éxito en las escenas submarinas en las que ataca y destroza la jaula en cuyo interior se encuentra Hooper. Aunque, para estas escenas también se utilizaron tomas de tiburones blancos auténticos rodadas por especialistas en Australia. No obstante, ninguno de estos tiburones era tan grande como el de la película -los de mayor tamaño medían 3 o 4 metros -, así que, para dar una sensación de mayor tamaño, se utilizó una jaula pequeña con un enano dentro. Esto dio píe a varias anécdotas. En una de ellas, uno de los tiburones atacó la jaula y el enano, asustado, se negó a volver a meterse en el agua ese día. También, en una de las tomas, uno de los tiburones quedó atrapado entre los cables y, de no ser por la intervención de los especialistas, el animal hubiera muerto ahogado. Esta toma gustó tanto a Spielberg que hasta hizo que cambiaran esa parte del guión para poder introducirla.

Finalmente, la película se terminó, acabando con toda una odisea de la que todos los que participaron no guardan muy buen recuerdo, y quedó lista para su estreno el 20 de junio de 1975 -a España no llegaría hasta el verano de 1976 -convirtiéndose en un éxito enorme que marcó un antes y un después en la historia del cine. La película llegó a recaudar 260 millones de dólares solo en la taquilla americana -hasta el momento, ninguna película había logrado sobrepasar los 100 millones solo en EEUU -y 471 millones en todo el mundo, convirtiéndose así en el primer blockbuster veraniego -algo que hoy en día está muy de moda -y en la película mas taquillera de la historia hasta que, dos años después, La Guerra de las Galaxias le arrebató ese puesto. Además, esto terminó de consagrar la carrera de Spielberg, la cual había quedado en entredicho tras los malos resultados de Loca Evasión. El éxito también se materializó en una gran cantidad de premios entre los que hubo tres oscars al mejor montaje (Verna Fields), música (John Williams) y sonido (Robert Hoyt, Roger Heman, Earl Madery, John Carter); incluso llegó a optar a mejor película, aunque aquí se llevó el gato al agua Alguien voló sobre el nido del Cuco, de Milos Forman.

El punto negativo está en que el éxito de la película perjudicó a la temporada veraniega de ese año -y de años venideros también -porque creó una auténtica psicosis en la gente que vio la película y la mayoría tuvo miedo de ir a las playas y, muchos de los que si fueron, salieron despavoridos del agua al creer haber visto tiburones nadando en ella. Otro punto negativo es un serio aumento de la mala fama que, ya de por si, arrastran los tiburones y esto aumentó las matanzas de estos animales, a los que se veía como asesinos atroces a pesar de que los expertos habían demostrado con creces que el comportamiento de los tiburones blancos dista mucho del mostrado en la película y la novela de Benchley quién, al ver su parte de culpa en todo esto, se convirtió en uno de los principales defensores de los tiburones; y eso que antes solía cazarlos por puro deporte. Spielberg tampoco estuvo ajeno a esto y, a parte de haber participado en campañas para la defensa de estos animales, cuando se hizo cargo de Parque Jurásico (1993) se empeñó en reflejar a estos seres como animales y no como monstruos -tal y como dije en el reportaje de la película en este mismo blog -como una forma de redención.

Yo, que soy amante de los tiburones y el Gran Blanco está entre mis animales favoritos, no culpo a la película de esta locura. Culpo mas al ser humano, estúpido, miedoso e ignorante que no sabe hacer otra cosa que reaccionar con violencia y mas violencia ante lo que desconoce y no comprende -o no quiere comprender -. Por no hablar de que utilizar una obra de ficción para justificar una matanza no es algo propio de seres civilizados.

Todo esto a parte, la película es una auténtica maravilla del séptimo arte que demuestra que Spielberg es un excelente director provisto de un gran talento y un fuerte carácter para la improvisación ante las adversidades y para llevar adelante una producción de este calibre con solo 27 años y una experiencia que se limitaba a varios telefilms y una película pequeña. Pero no solo en el aspecto técnico es donde triunfa. También logra un excelente trabajo en la dirección de actores y demuestra tener una gran valía para entretener y, a la vez, maravillar al espectador.


En resumen, una obra maestra donde las haya que, a parte de ser un gran éxito y una película inolvidable, también creó escuela y ha sido imitada hasta la saciedad hasta a día de hoy.

Les dejo con el trailer:









LAS SECUELAS



El éxito de Tiburón generó una serie de secuelas. Aunque, ninguna de ellas llegó a estar a su altura:



TIBURON 2 (1978)

Tras el enorme éxito de Tiburón era mas que evidente que se rodaría una secuela. En esta ocasión, Spielberg no regresó a la dirección ya que estaba inmerso en otros proyectos. De todas formas, los productores no querían contar con él de nuevo debido a los muchos quebraderos de cabeza que dio la producción del primer film y querían a un director menos conocido y mas fácil de manejar. El elegido fue el francés Jeannot Szwarc que, al igual que Spielberg, provenía del mundo de la Tv. Carl Gottlieb y Howard Sackler -que, esta vez, si apareció en los créditos -volvieron a encargarse del guión. En un principio, Sackler quería hacer una precuela de la primera película protagonizada por un joven Quint y que tratase sobre la catástrofe del USS Indianapolis. Pero los productores rápidamente rechazaron esta idea.

La historia se sitúa cuatro años después de los acontecimientos de la primera. La tranquilidad ha vuelto a las costas de Amity Island. Pero Martin Brody, que continúa siendo el jefe de policía, aún continúa temeroso de que la pesadilla vuelva a repetirse. Sus temores se confirman cuando una pareja de buceadores desaparece y el cuerpo medio devorado de una orca es encontrado en la costa. Brody corre a alertar al alcalde y a los poderes locales de que un nuevo tiburón blanco ha llegado a las costas y les pide que tomen medidas antes de que se repita lo ocurrido cuatro años atrás. Pero estos vuelven a negar la evidencia; especialmente, en esos momentos en los que tratan de convencer a un importante empresario para que invierta en la isla. Brody no se rinde y se pone a vigilar las playas por su cuenta. Pero, cuando por error, y delante de los bañistas, dispara a un banco de peces creyendo que era el tiburón, es inmediatamente despedido. No obstante, Brody vuelve a adentrarse en el mar cuando se entera de que sus hijos, Michael y Sean, podrían estar en peligro, ya que viajan con un grupo de jóvenes a bordo de unos pequeños veleros y son presa fácil para el tiburón.

Otras de las razones de que los productores no quisieran a Spielberg es que, según ellos, con él la película hubiera quedado muy repetitiva. La cosa tiene guasa porque durante casi todo el metraje esta secuela no para de repetir los esquemas de la primera. Antes de Szwarc, fue contratado como director John D Hancock, pero este fue despedido tras varios meses de producción porque su trabajo no gustaba a los productores y, aunque se habló de un posible regreso de Spielberg para co-dirigir la película junto a otro director y así poder trabajar en sus otros proyectos a la vez, fue finalmente elegido Szwarc.

En el reparto, regresaron Lorraine Gary como Ellen Brody y Murray Hamilton como el alcalde. No obstante, del trio protagonista de la primera solo regresó Roy Scheider, quién tuvo que aceptar a regañadientes para cumplir su contrato con la Universal y que, durante el rodaje, no se llevó nada bien con el director. Dreyfuss si pudo negarse a participar y su personaje fue eliminado del guión -justificando su ausencia en una conversación que Brody tiene con su esposa -y estaba claro que Shaw -que fallecería el mismo año que se estrenó la película -no iba a regresar después de como terminó su personaje.

Con un presupuesto de 20 millones de dólares, la película comenzó su rodaje en el verano de 1977, de nuevo en Martha's Vineyard. Alves y su equipo construyeron hasta tres tiburones mecánicos nuevos para evitar los problemas que dio "Bruce" en la primera. No obstante, en pleno rodaje, uno de los tiburones sufrió un cortocircuito y media cara se le chamuscó. Lejos de ser un inconveniente, se decidió justificar aquello en el guión y hacer que el tiburón tuviera media cara quemada para darle un aspecto mas terrorífico; para ello se maquilló la quemadura cubriendo los circuitos y añadiéndole pintura roja que pareciera sangre.

La película se estrenó en EEUU el 16 de junio de 1978 -a España no llegaría hasta noviembre de ese año -y tuvo bastante éxito recaudando 103 millones solo en los cines americanos y 84 millones mas en el resto del mundo, haciendo un total de 187 millones de dólares; una cifra muy alta para la época, pero muy alejada de los 471 millones de la primera. Tras este film, Szwarc inició una carrera cinematográfica que no duró mucho, ya que los sucesivos fracasos de Supergirl (1984) y Santa Claus (1985) le obligaron a regresar a la Tv.

El film es, claramente, muy inferior a su excelente predecesora. El desarrollo es mas lento y aburrido y, por mucho que se esforzaran, no lograba asustar ni crear tanta tensión como aquel. No obstante, es un film correcto y tiene escenas bastante espectaculares, como la del helicóptero y la escena final en la que Brody mata al tiburón electrocutándole con un cable de alta tensión. Además, comparado con las demás entregas, se puede decir que esta es la secuela mas digna de la saga.

Les dejo con el trailer:






EL GRAN TIBURON (1983)

El título original de la película, Jaws 3D, hace un juego de palabras: por un lado utiliza el 3 que le corresponde al ser la tercera entrega de la saga y, por el otro, hace referencia a la técnica de las 3 Dimensiones, la cual se utilizó para este film. En España, aunque se la suele conocer como Tiburón 3, se estrenó con el título de El Gran Tiburón por razones que explicaré mas adelante.

La historia se traslada a SeaWorld, un parque acuático donde trabaja Michael Brody, el hijo mayor de Martin Brody, junto a su novia, Katherine Morgan, que es bióloga marina. No obstante, la tranquilidad del lugar se tambalea cuando un enorme tiburón blanco es avistado dentro de las instalaciones. El animal es capturado y resulta ser la cría de un tiburón blanco gigante, un enorme escualo capaz de alcanzar los 11 metros de longitud. El tiburón muere poco después debido a la negligencia de Calvin Bouchard, el director del parque, y todo parece quedar en el olvido. Sin embargo, cuando aparece el cadáver medio devorado de uno de los trabajadores, se confirma algo que tanto Michael como Katherine sospechaban: la madre del tiburón se encuentra dentro del parque y tiene muchas ganas de vengar a su retoño.

Originalmente, esta película debía haber sido una parodia de la saga para aprovechar el éxito de la película Aterriza como Puedas (Jim Abrahams, David Zucker y Jerry Zucker, 1980) -la cual, por cierto, comenzaba con una parodia de la película de Spielberg -con guión de John Hughes y Todd Carroll y dirección de Joe Dante. No obstante, la Universal abandonó rápidamente esta idea, provocando la salida de los productores Brown y Zanuck, principales artífices de esta, y se contrató al escritor Richard Matheson, quién había trabajado con Spielberg en El Diablo sobre Ruedas, como guionista.

Matheson se basó en una historia de Guerdon Trueblood sobre un tiburón blanco que se quedaba atrapado en un lago de agua dulce para confeccionar el guión junto a Carl Gottlieb y Michael Kane; no obstante, tiempo después de estrenase la película, declaró a los medios que los productores habían destrozado por completo todo su trabajo y que nada de lo que él había hecho estaba en la película. La dirección recayó en Joe Alves, que le cedió el diseño de producción a Woods Mackintosh. En un principio, estaba previsto que Alves co-dirigiera la película junto a John D. Hancock, que volvió a ser llamado para este film, pero este, aún cabreado por el mal trato que recibió cuando estuvo a cargo de Tiburón 2, rechazó participar y Alves emprendió en solitario su primera -y única -película como director. El empleo de las 3D se debió a un resurgimiento en aquella época de esta técnica que hizo furor en los años 50 gracias a películas como Viernes 13: Parte III (Steve Miner, 1982) y Amityville 3-D (Richard Fleischer, 1983).

En cuanto al reparto, un joven Dennis Quaid -que debutaba como protagonista -dio vida a Michael mientras que Bess Armstrong interpretaba a Katherine. El reparto lo completaron John Putch como Sean, el hermano menor de Michael,Lea Thompson como Kelly, la chica con la que liga Sean y que, además, consigue que supere su miedo al agua -generado por los acontecimientos del primer film -, y Louis Gossett Jr. como Calvin Bouchard, que es una especie de versión negra del personaje de Murray Hamilton en las dos primeras.

La película tuvo una fría acogida. Con un presupuesto de 18 millones de dólares, solo recaudó 15 millones en las taquillas americanas. El film logró remontar en la taquilla internacional, logrando 87 millones de dólares en todo el mundo. Sin embargo, no logró sobrepasar la cifra de los 100 millones de dólares y comenzó a verse una preocupante tendencia a la baja en lo que a recaudación y calidad se refiere.

Desde luego, en resultados cinematográficos, la película es muy inferior a la segunda y a penas se acerca casi nada a la primera; el único momento realmente espectacular es la parte final y esta tampoco es gran cosa. Aún así, es mucho mas preferible esta entrega que la cuarta.

Les dejo con el trailer:






TIBURON, LA VENGANZA (1987)

Tras los flojos resultados de El Gran Tiburón, los responsables intentaron resucitar la saga con una cuarta entrega que rompía totalmente con el film de Alves -que no regresó ni como diseñador de producción -e intentaba volver a los inicios de la saga -querían repetir el film de Spielberg, para mas señas -. Sin embargo, lo único que consiguieron fue terminar de hundirla del todo con una de las películas mas cutres, patéticas y bochornosas de la historia del cine.

Nos encontramos de nuevo en Amity Island. Martin Brody hace tiempo que murió de un ataque al corazón y su esposa, Ellen Brody, continúa viviendo en el pueblo, aunque no está sola. Su hijo pequeño, Sean, vive también allí y, siguiendo los pasos de su padre, trabaja como policía. Sin embargo, en una noche navideña, el joven muere tras ser atacado por un enorme tiburón blanco. Ellen, que está convencida de que su marido murió de miedo ante el temor de que, algún día, un tiburón trataría de vengarse de él y de toda la familia, tras conocer la muerte de Sean le pide a su hijo mayor, Michael, que deje su trabajo de biólogo marino en las Bahamas y se aleje del agua todo lo que pueda. Michael, que está casado y tiene una hija, cree que su madre desvaría por la muerte de su hermano y decide llevarla a pasar unos días en las Bahamas para que se recupere. Una vez allí, Ellen entabla una relación con Hoagie Newcombe, el piloto del avión que les llevó hasta allí, y parece olvidar lo sucedido. Pero pronto comienza a presentir algo terrible: el tiburón les ha seguido hasta ese lugar.

Producida y dirigida por Joseph Sargent, director que fue alguien en los 70 con películas como Pelham 1 2 3 (1974) -recientemente remakeada por Tony Scott -, donde coincidió con Robert Shaw, o MacArthur, el General Rebelde (1977), este film trató de recuperar la esencia de la primera película pero, a la vez, quiso darle una vuelta de tuerca a la historia introduciendo elementos sobrenaturales, como el tiburón que busca venganza o la capacidad de Ellen Brody de detectarlo telepaticamente.

Al principio quisieron recuperar a Roy Scheider. Primero como protagonista y,después, para un cameo al principio en el que le veríamos en el lecho de muerte avisando a Ellen del peligro que corren. Tras la doble negativa del actor, cargaron el protagonismo en Ellen Brody y buscaron a Lorraine Gary, quién ya la había interpretado en las dos primeras películas. Para interpretar a Michael, el elegido fue Lance Guest y, para dar vida a Carla, su esposa -¿que sería de Katherine? -, se escogió a Karen Young. En un intento de mejorar la cosa, se fichó a un gran actor como Michael Caine para dar vida a Hoagie Newcombe y a Mario Van Peebles, actor con bastante fama por aquella época -hoy bastante perdido -, para interpretar a Jake, el ayudante de Michael en su trabajo en las Bahamas.

El film costó 25 millones de dólares que, en mi opinión, debieron irse casi todos en pagarle el sueldo a Caine; como hacen en los cutre-films italianos, traer a un actor -o varios -de renombre para adornar un producto de lo mas penoso. Porque así es, el conjunto de este film da pena. Comenzando por el tiburón mecánico, que yo creo que fue uno de los descartados de alguna de las anteriores películas. Y, por si la cosa no fuera ya bastante cutre, encima, nos muestran al animal en todo momento quitándole suspense y todo. Luego está un chapucero guión de Michael De Guzman en el que el tiburón no solo trata de vengarse de todos los miembros de la familia Brody, si no que encima es capaz de seguirlos hasta las Bahamas en solo unos días, y con un montón de escenas de lo mas ridículas; como el ataque a la banana flotante -miradla aquí si queréis y, cuando se os pase el ataque de risa, continuad leyendo -. Además, el recuperar la esencia de la primera se limita solo a colocar una gran foto de Brody en la comisaria de Amity, utilizar imágenes del film de Spielberg y una ridícula escena de Michael con su hija emulando el juego de Brody con Sean en la primera.

Y, para terminar, el final es lo mas patético que se ha visto en años. Con Ellen clavándole el mástil de un barco al tiburón -que ruge y todo, no os lo perdáis -y este explota... pues por la misma razón que explotan los tiburones cuando les clavas un mástil. Bueno, esto tiene una explicación; aunque esta no sirve para justificar semejante chapuza. El final original era este:



Pero, tras unos pases de prueba, decidieron cambiarlo porque la gente lo encontraba demasiado sangriento y no se les ocurrió nada mejor que ensartar imágenes de la primera película del tiburón explotando y la cosa les quedó así. Por si esto no fuera ya suficiente, también hicieron que el personaje de Mario Van Peebles, que era devorado por el tiburón poco antes, sobreviviera de forma milagrosa porque la gente en los pases de prueba les pareció simpático. Hay montajes de ¿Donde estás Corazón? mas creíbles que todo esto.

Total, que la película se estrelló en taquilla recaudando solo 13 millones en la taquilla americana y, aunque en la taquilla mundial se recuperó la inversión y se hizo algo de mas dinero, el daño estaba ya hecho y se puso fin a la saga. Además, la película fue nominada a los Razzies de ese año y está considerada como una de las peores películas de la historia -razón no les falta -. Caine, que todavía lamenta el no haber podido ir a recoger el oscar que ganó por Hannah y sus Hermanas (Woody Allen, 1986) por estar rodando este bodrio, afirma no haber visto nunca la película porque sus amigos y conocidos ya le advirtieron que era una gran mierda. Eso si, el tío al menos presume de haberse tomado unas buenas vacaciones pagadas en las Bahamas y de haberse comprado una gigantesca casa con lo que le pagaron; si cuando digo que casi todo el presupuesto se fue en él, lo digo por algo.

Mas tarde, en la novelización del guión de la película, escrita por Hank Searls -autor también de la novelización de Tiburón 2 -trataron de arreglar un poco este estropicio dando a entender que el tiburón pudo ser enviado por un tipo de ritual vudú obra de una bruja que tenía alguna cuenta pendiente con la familia Brody o algo por el estilo. También justificaron la explosión del tiburón afirmando que, antes de ensartarlo en el mástil del barco le hicieron tragar un dispositivo que le daba calambres. Eso si, la razón de por qué explota ese dispositivo no la dicen.

En serio, esto es MIERDA PURA y lo único que logra es abochornar a los que nos encanta el film de Spielberg. Si algún afortunado aún no la ha visto que huya de ella como de la peste. Os dejo con el trailer, el cual no muestra mucho -afortunadamente -:







¿TIBURON 5?

No hace mucho surgieron rumores de que la Universal pretende resucitar la franquicia con una nueva entrega completamente renovada. Pero no se ha sabido mas de esto; y espero que siga siendo así.








SUCESORAS


Como ya dije, la película de Spielberg creó escuela y muchas han sido las películas que han explotado su fórmula; y no solo con tiburones, también fueron utilizados otros animales. La mayoría se concentraron a finales de los 70 y gran parte de los 80, pero esto ha durado hasta nuestros días. Las mas significativas son:




ORCA, LA BALLENA ASESINA (1977)

Esta lograda producción de Dino de Laurenttis dirigida por Michael Anderson es, posiblemente, una de las mejores sucesoras de Tiburón que se han hecho. Con un reparto encabezado por Richard Harris, Charlotte Rampling, Bo Derek y Robert Carradine, el film contaba una especie de Moby Dick a la inversa. Aquí era una orca la que quería vengarse del hombre responsable de la muerte de su pareja y su hijo nonato en una apabullante odisea muy bien musicada por Ennio Morricone. Este film tuvo una pequeña puya con la Universal. En una escena, una orca devora a un tiburón blanco como tratando de decir en un mensaje subliminal que su película se iba a comer -en las taquillas, claro -al film de Spielberg, cosa que no ocurrió. La Universal respondió un año después con la escena de la orca devorada en Tiburón 2. Durante años se ha creído que la orca era un depredador del tiburón blanco -en Tiburón, el barco de Quint se llamamaba Orca por eso -, pero hoy se sabe que las orcas solo devoran a los ejemplares jóvenes y no podrían hacer frente a un ejemplar adulto.




TINTORERA (1977)

El cine mexicano también se subió al carro de esta moda. Tintorera es el nombre con el que suelen ser conocidos los tiburones tigre y los tiburones azules. En este caso, es un tiburón tigre quién provoca el caos en la costa mexicana en este film de Rene Cardona Jr. El film trata sobre dos amigos, un americano rico que está de vacaciones en México y un mexicano lugareño que, por el día, se dedican a cazar tiburones y, por la noche, a ligar con chicas. Sin embargo, las cosas se tuercen cuando una tintorera que merodea la zona y ha causado varios ataques mata al mexicano y el americano se obsesiona con vengar a su amigo.



PIRAÑA (1978)

Producción de Roger Corman dirigida por Joe Dante que es ya un pequeño clásicco del cine de terror, además de un éxito en su día que tuvo una secuela, Piraña 2: Los Vampiros del Mar (1981), firmada por James Cameron -aunque este no llegó a terminarla -, un olvidable remake en 1995 y otro remake en 3D que está preparando actualmente el director francés Alexandre Aja. Unas pirañas alteradas para soportar cualquier clima, fruto de un experimento del gobierno, logran escapar de las instalaciones donde se encuentran y llegan a un río donde se situa una zona de veraneo en la que causarán una matanza con los bañistas.



LA BESTIA BAJO EL ASFALTO (1980)

Dirigida por Lewis Teague y con guión de John Sayles -hoy cineasta de culto -este film aborda una de las leyendas urbanas mas famosas de la historia. Esa que afirma que las cloacas de Nueva York están infestadas de caimanes que, cuando eran crías, los padres se los compraron a sus hijos y que, al hacerse mayores, los tiraron por el retrete, pero lograron sobrevivir. En este film, uno de estos caimanes crece de manera desproporcionada al ser afectado por los vertidos de una empresa que experimenta ilegalmente con la hormona del crecimiento y sale a la superficie provocando el caos. Si hay un animal en el mundo capaz de proocar tanto miedo en el agua como el tiburón ese es el cocodrilo y este animal también ha sido utilizado en muchas películas de este tipo. Un ejemplo muy reciente es la lograda cinta australiana El Territorio de la Bestia (Greg McLean, 2007).



TIBURON 3 (1981)

Su verdadero título es L'Ultimo Squalo (El Último Tiburón) y está dirigida por Enzo G. Castellari. Es una de esas cutre-producciones italianas que abundaron mucho por esta época y mamaron todo lo que pudieron del éxito de Tiburón. De hecho, el productor y distribuidor José Frade nos la vendió como una nueva secuela del film de Spielberg poniéndole el título de Tiburón 3 cuando se estrenó en España; esta es la razón de que la verdadera tercera entrega se distribuyera en nuestro país como El Gran Tiburón. En 1982, la Universal llevó a juicio a los responsables de este esperpento cuando vieron que la película copiaba descarádamente cosas del film de Spielberg y su primera secuela; incluso de El Gran Tiburón, que se encontraba ya en producción. Finalmente, la Universal ganó el juicio y evitó la distribución de esta película en norteamérica.



LA SERPIENTE VOLVADORA (1982)

No siempre la amenaza venía del agua. En este estupendo film de Larry Cohen protagonizado por el desaparecido David Carradine venía del aire. El film contaba como una bestia voladora atacaba a la gente de Manhattan a la vez que se producían una serie de asesinatos rituales. El detective que investiga estos casos termina descubriendo que los ataques son obra de una bestia voladora prehistórica adorada por los aztecas como Quetzalcoatl. Solo hace falta ver los excelentes planos subjetivos de la bestia en las secuencias de los ataques para ver que esta película tuvo en Tiburón una de sus principales influencias.



TEMBLORES (1990)

Si en la anterior la amenaza venía del aire, en este film -ya un pequeño clásico -de Ron Underwood venía de debajo de la tierra. Los habitantes de Perfección, una pequeña población al borde el desierto de Nevada, comienzan a sufrir el ataque de algo que se mueve bajo sus píes. No tardarán en descubrir que los atacantes son unos enormes gusanos carnívoros. Este film tiene un montón de secuelas, a cada cual mas mala.







ANACONDA
(1997)


Film de Luis Llosa que sería considerado de serie B si en su reparto no estuvieran Jennifer Lopez, Jon Voight o el rapero Ice Cube. De nuevo cometieron el error de gastarse la mayor parte del presupuesto en el reparto y el conjunto les quedó bastante cutre. Aún así, este film, que trata sobre un grupo de documentalistas que se adentran en la selva amazónica para buscar una tribu perdida pero se encuentran con un cazador que les hace ir en busca de una enorme serpiente anaconda para capturarla y forrarse, tiene cosas buenas. Además, fue un inesperado éxito en su día y, al igual que Temblores, ha tenido varias secuelas, cada una mas mala que la anterior.



DEEP BLUE SEA (1999)

Afinales de los 90, el cine de tiburones, relegado a las películas cutres de videoclub, resucitó en parte con esta estupenda película de Renny Harlin sobre unos tiburones mako alterados genéticamente para descubrir una cura contra el Alzheimer pero que se vuelven demasiado listos y causan el terror en las instalaciones donde los tienen encerrados. Varios homenajes al film de Spielberg -como ese tiburón tigre con una placa en la boca -, escenas realmente impresionantes, como la muerte de Samuel L. Jackson, y alguna que otra sorpresa en su guión en un film que va directamente al grano y que mantiene la tensión hasta el final. Fue un éxito en su día, realzando la maltrecha carrera de su director; aunque esta volviera a decaer poco después.



OPEN WATER (2003)

Angustioso film en el que una pareja de vacaciones haciendo submarinismo, tras una inmersión descubren que el bote que los ha llevado hasta allí se ha ido a causa de una negligencia de la tripulación y los dos se quedan a la deriba en un mar infectado de tiburones. Película escrita y dirigida por Chris Kentis que, en su día, tuvo un impacto similar a el de El Proyecto de la Bruja de Blair (Daniel Myrick y Eduardo Sánchez, 1999); con solo dos actores y un solo escenario -el inmenso oceano plagado de tiburones -durante la mayor parte del metraje.






Y, como ya es habitual, aquí dejo una muestra de la magnífica banda sonora que John Williams compuso para este film y que fue muy bien recompensada con un muy merecido oscar. Esta composición ayudó mucho a la hora de crear tensión y causar miedo al espectador. Con solo escuchar las primeras notas, ya sientes que algo malo está pasando:





Desafío Total

Desafío Total (1990) fue mucho mas que una simple película de acción futurista con efectos especiales. Dirigida por un gran director y basada en un relato escrito por uno de los grandes autores de la ciencia ficción del siglo XX, este film se coloca entre las mejores películas protagonizadas por Arnold Schwarzenegger y en uno de los mejores films de los últimos tiempos. Sin embargo, detrás de esta película hay toda una odisea en la que pasó por las manos de muchos actores y directores y que hizo que, durante muchos años, le tocara cargar con la etiqueta de proyecto maldito. Una historia que vale la pena contar:

Douglas Quaid es un hombre normal y corriente en la Tierra del año 2084. Su vida es simple, está casado desde hace 8 años con la bella Lori y tiene un rudimentario trabajo como obrero de la construcción. No obstante, lleva tiempo obsesionado con Marte -que se ha convertido en una colonia minera de la Tierra -, especialmente, desde que tiene un extraño sueño en el que camina por ese planeta en compañía de una bella mujer. Ante la negativa de su esposa de trasladarse al planeta rojo, decide acudir a Rekall, una empresa que crea vacaciones virtuales para los que no pueden costearse vacaciones verdaderas y, además, plantea la posibilidad de ser otra persona en esos viajes. Quaid acepta unas vacaciones en las que es un agente secreto en Marte pero, cuando le implantan el alucinógeno, se despiertan unos recuerdos que llevaba ocultos en su cerebro que revelan que ha estado en Marte de verdad. Será entonces cuando descubra que toda su vida es una mentira y que su mujer y sus amigos son en realidad agentes secretos que tratan ahora de matarlo. A través de un mensaje que se grabó a si mismo, Quaid descubre que, en realidad, se llama Hauser y que es un agente desertor de la inteligencia de Marte al servicio de Vilos Cohaagen, el gobernador de la colonia terrestre marciana que gobierna el lugar con mano de hierro a través de un control total del aire. Gracias a la ayuda de Hauser, Quaid viaja a Marte para encontrarse con Melina, la chica que aparece en sus sueños, quién lo llevará hasta Kuato, el líder de los rebeldes que luchan contra Cohaagen, un mutante con poderes psíquicos que puede desvelar el secreto que Quaid guarda en su mente y que puede terminar con el gobierno de terror de Cohaagen.

En 1979, cuando Alien, el Octavo Pasajero, de Ridley Scott, estaba a punto de estrenarse, sus guionistas, Dan O'Bannon y Ronald Shusett, acababan de terminar un guión llamado Total Recall que adaptaba libremente un relato corto de Philip K. Dick llamado Podemos recordarlo por usted al por mayor (1966). Ambos guionistas se pusieron en contacto con Thomas Wilhite, representante de Disney Pictures, con quién llegaron a un preacuerdo para convertir el guión en película. Al principio, todo parecía ir bien e, incluso, se empezó a buscar director para el film. Wilhite se puso en contacto con John Carpenter, quién empezaba a ser muy popular por aquel entonces gracias a los éxitos de Asalto a la Comisaría del Distrito 13 (1976) y La Noche de Halloween (1978) y que ya había trabajado con O'Bannon en Dark Star (1974). No obstante, las cosas se torcieron cuando la Disney exigió cambios en el guión para limar asperezas y esto provocó el abandono de todos los implicados.

Entonces, O'Bannon y Shusett contactaron con el famoso productor Dino de Laurentiis, a quién le encantó el guión y, rápidamente, llegó a un acuerdo con los guionistas para producir el film. Sin embargo, esto fue también el inicio de una larga odisea que duró casi una década y que, en mas de una ocasión, pareció que este proyecto no se rodaría nunca.

Durante los primeros años de la década de los 80, De Laurentiis trató de poner el proyecto en marcha sin demasiada fortuna. El primer director elegido fue Richard Rush, pero se vio obligado a despedirle debido a las enormes discrepancias que ambos tenían. Su sustituto fue el entonces poco conocido Russell Mulcahy -todavía no había dirigido Los Inmortales (1986) -, pero corrió la misma suerte que Rush; lo mismo que su sucesor, Fred Schepisi que, tras escribir siete versiones del guión, tuvo que abandonar. Al mismo tiempo, muchos fueron los actores que desfilaron por el proyecto para interpretar al protagonista, Douglas Quaid -en el relato de Dick se apellidaba Quail, pero decidieron cambiarlo -. Jeff Goldblum, Peter Carey, Chuck Norris o Sylvester Stallone fueron algunos de los muchos actores tanteados para el papel.

En 1984, De Laurentiis llegó a un acuerdo con David Cronenberg para que este dirigiera el film con Richard Dreyfuss de protagonista. Cronenberg se puso inmediatamente a trabajar en el proyecto y pasó mas de un año de pre-producción supervisando diseños, buscando localizaciones en Túnez para recrear los paisajes de Marte y escribiendo varias versiones del guión de O'Bannon y Shusett. Todo parecía ir bien pero, a la hora de empezar el rodaje, comenzaron las discrepancias entre director y productor sobre que versión del guión realizar. Cronenberg tenía claro que la ideal era la última que había escrito, la versión 12, pero De Laurentiis prefería mas la versión número 9. Ninguno de los dos quiso dar su brazo a torcer y, entonces, comenzó un tira y afloja entre ambos que terminó con el director abandonando la producción, la cual se paralizó durante varios meses hasta que De Laurenttis, derrotado, llamó a Cronenberg para decirle que aceptaba dejarle hacer la película tal y como él quería. Sin embargo, Cronenberg ya había perdido el interés y lo rechazó.

De Laurentiis, que veía como el proyecto se le escapaba de las manos, lo intentó una última vez con Bruce Beresford como director y Patrick Swayze de protagonista; Dreyfuss había abandonado hace tiempo cansado de la espera. De nuevo, el proyecto pareció salir adelante. Beresford trasladó la producción a Australia, donde pasó varios meses de pre-producción en los que, entre otras cosas, se construyeron unos enormes y costosos decorados, y todo parecía a punto para iniciarse el rodaje. Sin embargo, de nuevo la mala suerte volvió a sacudir a De Laurenttis cuando, a causa de varios problemas con las autoridades del país, se vio obligado a suspender la producción.

El agotamiento de tantos años de trabajo, la gran cantidad de dinero invertido y la sombra del fracaso económico de Blade Runner (Ridley Scott, 1982), también basada en una obra de Philip K. Dick, hicieron que De Laurentiis tirara la toalla y todo parecía indicar que el guión que Dan O'Bannon y Ronald Shusett habían escrito terminaría cogiendo polvo en un cajón; algo que, seguramente, hizo recordar a O'Bannon aquel ambicioso proyecto de adaptar la novela de Frank Herbert, Dune, en el que trabajó con Alejandro Jodorowsky en 1975 y que fue candelado. Sin embargo, algo ocurrió que salvó a este proyecto del desastre casi de forma milagrosa.

Arnold Schwarzenegger había leído tiempo atrás el guión de O'Bannon y Shusett y había quedado encantado. Así que, cuando se enteró de que el proyecto para llevarlo al cine era cancelado, se puso inmediatamente en contacto con Mario Kassar y Andrew G. Vajna, dueños de la desaparecida Carolco, convenciéndoles de que compraran los derechos del proyecto a De Laurentiis. Una vez realizada la transacción, Arnie se aseguró mediante contrato, además de protagonizar el film, el poder opinar sobre el guión, la composición del reparto, la campaña de promoción y, sobre todo, la elección del director. Para esto último, Schwarzenegger lo tenía bien claro, quería a Paul Verhoeven.

Venido de Holanda, Verhoeven acababa de estrenar por aquella época la película Robocop (1987), la cual había sido un gran éxito que lo había afianzado dentro de la industria de Hollywood. Por entonces, Verhoeven no quería ni oír hablar de ciencia ficción ni efectos especiales debido a lo compleja que había sido la producción de su anterior film. Sin embargo, no lograba encontrar ningún proyecto que le atrajera de verdad a pesar de la gran cantidad de guiones que le enviaron. Cuando se pusieron en contacto con él para que dirigiera Desafío Total se encontraba en negociaciones para dirigir la cinta policiaca Black Rain, proyecto que solo le interesaba porque estaba protagonizado por Michael Douglas, con quién tenía muchas ganas de trabajar -algo que haría en el futuro -.

A pesar de sus reticencias sobre volver a la ciencia-ficción, Verhoeven leyó el guión y le pareció de lo mas interesante la historia que contaba a pesar de que sabía que convertirla en película sería mucho mas duro y complejo que cuando hizo Robocop. Renunció a Black Rain, que terminaría en manos de Ridley Scott, y se metió de lleno en este proyecto. A pesar del inmenso control que tenía sobre el proyecto, Arnie tenía tanta confianza en Verhoeven que le dejó libertad total para hacer la película a su gusto y le dio carta blanca para hacer los cambios que quisiera.

Una de las primeras decisiones que tomó el director nada mas hacerse con el proyecto fue reescribir el guión ya que, aunque este le gustó mucho, consideraba que no había sido concebido para alguien como Arnold Schwarzenegger. Fue por ello por lo que contrató al guionista Gary Goldman -quién, años después, también participaría en otra adaptación de Dick, Next (Lee Tamahori, 2007) -para que reescribiera el libreto de tal forma que pegara mas con el actor. Y así lo hizo, realizando un excelente trabajo al escribir un guión donde actor e historia casaban del todo.

Una vez conseguido un libreto del agrado del director, se reunió a los actores que acompañarían a Schwarzenegger en esta aventura. De todos, quién mas terminaría destacando fue Sharon Stone, quién dio vida a Lori, ya que comenzó a convertirse en estrella con este film y luego trabajaría con Verhoeven en Instinto Básico (1992), exitoso thriller erótico que daría mucho de que hablar. Por lo demás, Rachel Ticotin fue escogida para Melina, Ronny Cox -que ya había trabajado con Verhoeven en Robocop -sería el elegido para Cohaagen y Michael Ironside interpretaría a Richter, principal lugarteniente de Cohaagen y verdadero esposo de Lori.

Con un presupuesto de 65 millones de dólares -aunque Verhoeven logró reducirlos a 55 millones -la película se rodó en su totalidad en México durante 22 semanas. Las escenas que transcurren en el metro de la Tierra se rodaron en la estación Chabacano del metro de Ciudad de México, mientras que las escenas que transcurren en la casa donde Quaid vive felizmente con la que cree su mujer se rodaron en los dormitorios del Heroico Colegio Militar, también de la capital mexicana. El resto del rodaje se completó en los gigantescos estudios Churubusco. Allí se construyeron, entre otras cosas, los escenarios del espacio-puerto, los suburbios de Venusville, las catacumbas donde se esconden los rebeldes, los inmensos reactores ocultos en el subsuelo del planeta -parte fundamental de la trama -o los espectaculares exteriores marcianos, los cuales se realizaron con fibra de vidrio y yeso, en los cuales se dejó ver mejor el excelente trabajo del director de fotografía Jost Vacano. Para construir estos impresionantes decorados, Verhoeven volvió a recurrir al diseñador de producción William Sandell, con quién ya había trabajado en Robocop. Sandell, al frente de 350 operarios, logró darle ese aspecto a la película a mitad de camino entre lo fantástico y lo cotidiano que tanto quería el director; algo a lo que también ayudó mucho Eric Brevig, supervisor de efectos visuales.

Al frente de la Dream Quest Images, y asesorado por la NASA, Brevig logró un excelente trabajo en los impresionantes efectos especiales del film; especialmente, en lo que suponía la fusión de maquetas y acción real. El film posee unos efectos especiales de los mas novedosos y abanzados de la época y no es de extrañar que esta película ganara el oscar en esta categoría sin ninguna competencia, ya que ninguna otra película estuvo nominada. Una buena muestra de los logros de esta película en sus efectos especiales es esta escena que ya ha pasado a la historia del cine y que pongo a continuación:



Aunque, de entre el inmenso equipo de efectos especiales, merece mención especial el trabajo de Rob Bottin que, además de sus excelentes trabajos en las tareas de maquillaje en las deformaciones de los mutantes -impresionante la tía de las tres tetas -, también es responsable de unos efectos especiales tan logrados como el brazo mutante del taxista o la deformación de los rostros de los personajes cuando entran en contacto con la atmósfera de Marte. Aunque, su obra cumbre fue la creación de Kuato, el mutante líder de los rebeldes; trabajo que recuerda mucho al que realizó para John Carpenter en La Cosa (1982). En el guión, Kuato era una especie de pelota de tenis con ojos y boca que surgía de la cabeza de su portador (Marshall Bell), pero Bottin prefirió darle mas personalidad e impacto a la criatura y, por ello, creó una especie de enano viscoso que surgía del pecho de su portador. Para ello, creó un impresionante animatronic de tamaño natural que se accionaba mediante treinta dispositivos electrónicos y neumáticos conectados a un tablero de mando. El resultado es de lo mas alucinante. La escena la podéis ver aquí si queréis.

La película se terminó y quedó lista para su estreno el 1 de junio de 1990 -a España llegaría el 30 de julio de ese año -, terminando con la fama de proyecto maldito que llevaba arrastrando desde hacía mas de una década y dejando boquiabierto a casi todo el mundo. El gran esfuerzo empleado en la creación de este film se materializó en un gran éxito, con casi 120 millones de dólares recaudados solo en EEUU y 231 millones en el resto del mundo. En los oscars, además del mencionado premio a los efectos especiales, la película también recibió nominaciones en los apartados de mejor sonido y efecto sonoro; pero la academia se mostró tan injusta en los premios como en las nominaciones.

No obstante, la película es mucho mas que efectos especiales y pura acción. Verhoeven, como el gran director que es, supo hacer una película tan comercial como compleja -cuando se estrenó hubo gente que tuvo que verla dos veces para poder entenderla -, logrando que durante la mayor parte del metraje el espectador no sepa si lo que está viviendo el protagonista es real o es imaginado, jugando así con la mente de la misma forma que el propio Dick hizo en su relato; incluso nos hace dudar si el final feliz que vemos es real o no es mas un producto de la imaginación generada por la empresa Rekall. Es por esto por lo que, a pesar de las muchas libertades que se toman con respecto al texto original -la película solo es fiel hasta que el protagonista llega a Recall y descubren que tiene recuerdos ocultos -, esta es, junto a Blade Runner, la mejor adaptación de Philip K. Dick y ninguna de las que se han hecho en los años posteriores ha logrado superarla. Además, ha servido de influencia en películas posteriores, como Abre los Ojos (Alejandro Amenábar, 1997), El Show de Truman (Peter Weir, 1998), Matrix (Andy y Larry Wachowski, 1999) o la sobrevalorada El Caso Bourne (Doug Liman, 2002) y sus, mas sobrevaloradas aún, secuelas dirigidas por Paul Greengrass.

Les dejo con el trailer:






LA SECUELA

Durante años, se habló de una secuela de este film -algo que no es de extrañar después de su éxito -que jamás vio la luz. Lo cierto es que esta secuela existió como proyecto, pero no logró salir adelante debido a la ocupación de Schwarzenegger en otros proyectos y la búsqueda de otro director, ya que Verhoeven no quería repetir. Después, tras el hundimiento de Carolco en 1995, no se supo nada mas de ella.

En los años posteriores hubo rumores de que otras compañías querían reactivar este proyecto e, incluso, se dice que la película Minority Report (Steven Spielberg, 2002), también basada en una historia de Dick, comenzó siendo la secuela de Desafío Total.





LA NUEVA VERSIÓN

Últimamente se está diciendo en muchos sitios de internet que se va a hacer un remake de Desafío Total; algo que ha puesto en píe de guerra a muchos fans de la película y a los anti-remakes de todo el mundo. No obstante, esto no es ciento del todo, ya que lo que se va a hacer en realidad es una nueva adaptación del relato de Dick mas fiel al texto original.

Este era un proyecto que, durante años, tuvieron en mente los hermanos Weinstein cuando estos todavía eran responsables de Miramax. No obstante, cuando rompieron su sociedad con la Disney en 2005, perdieron los derechos del proyecto, los cuales fueron a parar a las manos de Sony Pictures, que los ha tenido guardados en un cajón hasta que, recientemente, la productora Original Films se ha puesto en contacto con ellos para poder hacer la película junto a ellos, generando así los rumores del remake.





LA SERIE DE TV

En 1999 se estrenó Total Recall 2070, una serie de Tv germano-canadiense creada por Art Monterastelli que, a pesar de su título, no era una precuela televisiva de de la película de Verhoeven; aunque si podía servir como tal. Se trataba de una adaptación a medias del relato de Dick que inspiró Desafío Total y de la novela que inspiró Blade Runner, conocida en España como ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (1968).

La trama de la serie, como su título indica, se desarrolla en el año 2070 en un mundo completamente dominado por la contaminación y en el que la humanidad convive con androides; siendo los Delta los mas antiguos y defectuosos, los Beta los intermedios y los Alfa los mas modernos y perfeccionados. La Tierra se encuentra gobernada a nivel mundial por un gobierno corrupto en manos de El Consorcio, una entidad donde se agrupan las seis corporaciones que han hecho posible la colonización de Marte. En medio de todo esto, a David Hume (Michael Easton), un detective de la CPB (siglas en inglés de Oficina de Protección del Ciudadano), un cuerpo de policía futurista, se le asigna un nuevo compañero después de que el anterior muriera a manos de un androide defectuoso. Su nuevo compañero, Ian Farve (Karl Pruner) resultará ser un androide Alfa, el primero de su clase.

La serie no logró atraer al público y solo duró una temporada. Desconozco si se llegó a emitir en España. Aunque, de haberlo hecho, hubiera sido a través de las cadenas de pago. Aquí dejo su cabecera:






Y, para acabar, aquí dejo el impresionante tema central de la banda sonora que el gran Jerry Goldsmith compuso para esta película y que es una auténtica pena que los de Canal + lo utilicen para sus partidos de futbol de 2ª división:


Posesión Infernal

Cualquier amante del cine de terror o del fantástico que no sepa quién es Sam Raimi es un fraude. Este pequeño genio, que en los rodajes de sus películas suele llevar traje y corbata en homenaje a Alfred Hithcock y John Ford, logró revolucionar el cine de terror allá por los años 80 con una película; su archifamosa opera prima. Un film de bajísimo presupuesto que se convirtió en una obra de culto, en una de las mejores películas de terror de la historia y en todo un referente en lo que a cine de terror de refiere. Hablo, naturalmente, de The Evil Dead (1981), conocida en España como Posesión Infernal, una película cuya historia no se puede contar sin contar antes la historia de su creador.

Ash va a pasar un fin de semana a una cabaña perdida en medio de un bosque de las montañas de Tennessee junto a su novia, Linda, su hermana, Cheryl, y dos amigos, Scott y Shelly. Una vez allí, encuentran en el sótano un extraño libro que tiene pinta de antiguo junto con un magnetófono, el cual ponen en marcha y reproduce una grabación en la que un hombre que responde al nombre de profesor Raymond Knowby, antiguo dueño de la cabaña, afirma que ese libro que han encontrado es el Libro de los Muertos, el cual está escrito con sangre y encuadernado con piel humana; también se oyen voces que parecen pertenecer a un extraño ritual. Salvo Cheryl, la única que parece presentir algo, ninguno de los jóvenes da importancia a lo ocurrido. Sin embargo, desconocen que conectando la grabación y escuchando el ritual, han despertado a una serie de de demonios que, uno a uno, comenzarán a poseerlos hasta que Ash sea el único que quede para hacerles frente.

Como ya he dicho, no se puede contar la historia de esta película sin contar antes la historia de su director. Sam Raimi sintió el deseo de hacer cine desde muy joven y, a los 13 años, solía hacer películas de bajísimo presupuesto en súper-8 junto a familiares y amigos. Uno de ellos era su mejor amigo, Bruce Campbell, a quién conoció en la escuela. Con él hizo todas sus películas en súper-8, que fueron mas de treinta; la mayoría eran de 5 minutos, pero algunas llegaron a durar lo mismo que una película de verdad. Una muy famosa es The Happy Valley Kid: The Story of a Sudden Driven Mad, la historia de un joven que es completamente humillado por sus amigos e, incluso, por su novia hasta que se vuelve loco e inicia una carnicería con todos ellos. La relación entre Raimi y Campbell se ha prolongado hasta el punto en que el actor tiene siempre una pequeña aparición en todas las películas de Raimi; el caso mas reciente es su papel de metre en la escena de Spider-man 3 (2007) donde Peter Parker quiere pedir matrimonio a Mary Jane.

Raimi y Campbell fueron juntos a la universidad de Michigan y allí conocieron al productor Robert Tapert, con el que, en octubre de 1978, formaron una sociedad que, un año después, daría píe a la productora Renaissance Pictures. Una vez estuvieron los tres juntos, se decidieron a sacar adelante un guión de terror que Raimi llevaba mucho tiempo escribiendo: el guión que daría píe a Posesión Infernal. No obstante, el camino para ver ese guión hecho película, no iba a ser nada fácil.

Para empezar, necesitaban dinero. Para ello, rodaron Within the Woods (1978), un cortometraje de 32 minutos que era una versión reducida de lo que sería Posesión Infernal. La historia del corto iba sobre un grupo de jóvenes, dos chicos y dos chicas, que pasaban unos días en una cabaña perdida en medio de un bosque y eran poseídos por demonios. Aunque, aquí la protagonista principal y heroína de la función era Ellen Sandweiss, también amiga de Raimi, mientras que Campbell hacía de uno de los que eran poseídos. El corto atrajo la atención de varios productores, que quedaron impresionados con el maquillaje y los efectos especiales creados por Tom Sullivan, a quién también conocieron en la universidad, y estos les consiguieron un equipo de rodaje. No obstante, para conseguir los 350.000 dólares con los que contarían para hacer el film, tendrían que recurrir a varios inversores en potencia, como médicos, abogados o dentistas; incluso se rumorea que tuvieron que recurrir a la mismísima mafia.

Una vez conseguido el dinero y el equipo de rodaje, se pusieron rápidamente manos a la obra con la producción del film, Raimi como guionista y director, Campbell como protagonista y Tapert como productor junto a Irvin Shapiro, que no aparecería acreditado; cabe destacar también que, al igual que en Within the Woods, Raimi, Campbell y Tapert aparecían también acreditados como productores ejecutivos. Inicialmente, la película tenía el título de The Book of Dead, dada la fascinación que sentía Raimi por el Libro de los Muertos; al que llamarían también Necronomicón en claro homenaje a H. P. Lovecraft. Mas tarde, Shapiro le convenció para que cambiara el título, ya que la palabra "libro" no era muy comercial y atraería a pocos espectadores; especialmente, del público joven. Así, Raimi sustituyó el título por The Evil Dead (El Mal Muerto).

El reparto, encabezado por Campbell en el papel de Ash, se completó con actores también amigos de Raimi. Ellen Sandweiss, la protagonista de Within the Woods, daría vida a Cheryl, la hermana de Ash, Betsy Baker interpretaría a Linda, su novia, y Richard DeManincor y Theresa Tilly serían, respectivamente, Scott y Shelly. Cabe destacar que Raimi y Tapert hacen un cameo al principio como los pescadores con los que se cruzan los protagonistas.

El rodaje se desarolló en su mayoría en una cabaña en medio de los bosques de Morristown (Tennesse), entre noviembre de 1979 y enero de 1980, y fue de lo mas duro. La cabaña, perteneciente a la familia de Tapert, estaba abandonada, sin agua corriente y con los cimientos bastante raídos. Durante los tres meses que rodaron allí, el equipo trabajó todos los días en jornadas de 14 horas, casi siempre de noche y no exentos de accidentes -Raimi estuvo muy cerca de ser arrollado por un toro mientras buscaba localizaciones cerca de un sitio donde solían pastar las vacas -. La peor parte se la llevaron los actores, que tuvieron que rodar las escenas de riesgo sin ayuda de dobles, empapados en sangre artificial y cubiertos con las capas de maquillaje de Sullivan que obligaba a detener el rodaje cada dos por tres para tener que retocarlo. Se dice que el equipo pudo soportar el duro trabajo gracias al Tennesse Moonshine, un licor de contrabando que comenzó a circular abundantemente durante el rodaje.

No obstante, a pesar de la dureza de la filmación, Raimi pudo utilizar su ingenio para emplear esos planos y movimientos de cámara que tanto han caracterizado su cine e innovar cosas que le ayudasen a sortear las carencias de presupuesto. Un buen ejemplo son los planos de la cámara móvil. Dado que no tenía suficiente dinero para costearse una Steady-cam, él y su equipo se crearon la suya propia atando la cámara de 35 mm con la que rodaban a una vigueta metálica de cinco metros que dos tipos -que no pararon de acordarse de la madre de Raimi durante todo el rodaje -debían transportar mientras un tercero manejaba la cámara; llamaron a este invento Shaky-cam (cámara temblorosa). No obstante, también hubo escenas en las que se rodó con la cámara subida en una motocicleta, como el impresionante plano final, donde el propio Raimi conducía la moto y, de hecho, llegó a atropellar a Campbell; el grito de terror que suelta es verdadero.

A parte de Raimi, todo el mundo arrimó el hombro en el rodaje; actores incluidos. Campbell, por ejemplo, fue quién rodó el plano móvil sobre el agua de un estanque con el que se abre la película. Él mismo manejaba la cámara mientras se deslizaba sobre el agua en una colchoneta. Tapert también colaboró prestando sus manos para los planos de detalle de las garras de los poseídos. Sullivan creó, a parte de sus impresionantes caracterizaciones, unos efectos bastante rústicos pero muy eficaces junto al técnico de trucajes Bart Pierce; entre estos había prótesis que se desprendían de los cuerpos de los actores y que despedían sangre artificial, vísceras falsas hechas a base de maíz inflado que reventaban y muñecos articulados con formas de cabezas, brazos y piernas cercenados que aún se movían y que eran accionados por los propios actores.

El rodaje se completaría en la casa de Raimi, donde se rodaron las escenas que transcurren en el sótano. Esto se debió a que la cabaña carecía de él. Para ello, Raimi tuvo que redecorar el garaje de su casa y, además, abrirle un agujero en el techo y colocarle una escalera para que pareciera que los protagonistas bajaban por la trampilla que había en la cabaña.

Una vez terminado el rodaje, se inició un proceso de post-producción bastante largo y lento por dos razones. Una era la filmación de la escena mas espectacular del film, aquella en la que los cuerpos de Cheryl y Scott se deshacían ante los atónitos ojos de Ash. Raimi realizó esta escena junto a Sullivan y Pierce con mucha paciencia y empleando enormes toneladas de plastilina. Otro problema fue cuando tuvieron que rodarse de nuevo algunas escenas y se encontraron con que, a excepción de Campbell, ninguno de los otros actores pudo volver a participar por diversas razones. Fue por ello por lo que se recurrió a la labor espontánea de amigos y familiares de Raimi -entre ellos, su hermano Ted -que hicieron como dobles de cuerpo, generalmente de espaldas.

No obstante, la anécdota mas importante fue cuando Raimi fue a Nueva York para montar la película. El cineasta se trasladó a la ciudad de los rascacielos en su coche -el mismo en el que los protagonistas llegan a la cabaña y que aparecería en todas sus películas -con las bobinas en el maletero. Tenía instrucciones de encontrarse con un ayudante de montaje que le habían asignado y que él no conocía ni había visto nunca. Al llegar al lugar indicado vio como un hombre alto y delgado, de cabello largo, barba de varios días y que, según palabras del propio Raimi, parecía un drogadicto, se acercaba al coche. A Raimi le dio tal impresión que llegó a bajar el seguro de la puerta cuando el tipo llegó junto a él y llamó al cristal.

El tipo en cuestión era el ayudante de montaje y resultó ser Joel Coen, quién después, junto a su hermano Ethan, realizaría películas tan famosas como Sangre Fácil (1984), Muerte entre las Flores (1990), Barton Fink (1991), Fargo (1996), El Hombre que nunca estuvo Allí (2001) o la oscarizada No es País para Viejos (2007) -por la que ganó el oscar Javier Bardem -. A pesar de comenzar con mal píe, Raimi y él terminarían haciéndose grandes amigos e, incluso, colaborarían profesionalmente en el futuro; Joel y su hermano Ethan como guionistas en Ola de crímenes, Ola de risas (1985) -su segundo film -y él como actor en Muerte entre las Flores y como guionista y director de la segunda unidad en El Gran Salto (1994).

A pesar de una premier en Detroit (Michigan), el 15 de octubre de 1981, que atrajo a mucha gente, la película no se estrenaría en condiciones hasta dos años después debido al poco interés que despertaba entre las distribuidoras americanas; la premier se hizo gracias al apoyo de una empresa europea. Tras su paso por varios festivales, como el de Sitges o, incluso, el de Cannes -donde el mismísimo Stephen King habló maravillas de ella -, la película atrajo el interés de varios distribuidores y pudo estrenarse, finalmente, el 15 de abril de 1983; a España llegaría el 21 de diciembre de ese año.

No obstante, desde su estreno, la película estuvo todo el tiempo rodeada por la polémica a causa de su gran cantidad de violencia, gore y, sobre todo, la escena de violación de Ellen Sandweiss por parte del bosque maldito, que fue la que mas ampollas levantó entre los mas conservadores. En EEUU varios cines se negaron a emitirla mientras que algunos que si lo hicieron sufrieron ataques por parte de grupos ultrarreligiosos. Tampoco la película lo tuvo fácil en el exterior. En países como Islandia, Finlandia e Irlanda fue censurada. Aunque, el caso mas llamativo fue Alemania, donde la película estuvo totalmente prohibida hasta 1992, cuando se estrenó una versión censurada; la versión integra no se vería hasta 2001 en DVD.

Aún así, la película -que, recuerdo, costó 350.000 dólares -logró un importante éxito comercial recaudando 2.400.000 dólares solo en beneficios de taquilla sin contar los beneficios de su venta en VHS y DVD a lo largo de los años. A partir de ahí, Raimi comenzó una prometedora carrera como director y productor que le ha llevado a convertirse en uno de los pesos pesados de Hollywood y en todo un ejemplo a seguir para muchos cineasta. A su vez, la película ha ido ganando adeptos a los largo de los años y, hoy en día -a pesar de mucho ignorante que sigue despotricando contra ella -se la ve como lo que es, una magnífica película de terror y una obra de culto; además de ser la iniciadora de una saga y creadora de todo un legado.

Les dejo con el trailer:







LAS SECUELAS


TERRORIFICAMENTE MUERTOS (1987)

A pesar de que su título original es Evil Dead II, la película es mas un remake que una secuela. La razón es que Raimi no pudo utilizar al principio de esta trozos de Posesión Infernal, tal y como tenía planeado, porque carecía de los derechos de la película y estos estaban divididos entre, nada menos, 16 propietarios. Fue por ello por lo que Raimi tuvo que reinventar la historia de la primera para este film.

En esta ocasión, solo Ash y Linda -interpretada esta vez por Denise Bixler -iban a la cabaña, donde encontraban el Necronomicón y la grabación y despertaban a los demonios, los cuales poseían a Linda y le atacaban a él. Ash, al no poder huir porque el puente que daba acceso al lugar ha sido destruido, se ve obligado a quedarse en la cabaña y luchar contra su poseída novia y los demás espíritus diabólicos que le acosan y que llegan a poseer una de sus manos, la cual se tendrá que cercenar él mismo -escena que luego sería parodiada en la película El Diablo metió la Mano (Rodman Flender, 1999) -. Entre tanto, Annie, la hija del Profesor Raymond Knowby, llega a la cabaña junto a su novio y dos lugareños que la ayudan a cruzar al otro lado, portando nuevas páginas del Necronomicón en donde se encuentra la clave para acabar con los demonios.

Raimi no lo tuvo muy fácil para realizar esta secuela, debido a los escándalos que tuvo Posesión Infernal tras su estreno y a que su siguiente film, Ola de Crímenes, Ola de Risas, fue un tremendo fracaso. No obstante, contó con la ayuda de Stephen King -como ya he dicho, todo un fan de Posesión Infernal -, que, al enterarse de los problemas de Raimi, se puso en contacto con el productor Dino De Laurentiis y este accedió a apadrinarle con 3 millones de dólares de presupuesto.

Raimi escribió de nuevo el guión, esta vez en colaboración con su amigo Scott Spiegel -que fue uno de los protagonistas del corto Within the Woods y uno de los actores sustitutos de Posesión Infernal -, dándole un toque mas de humor a la trama y empezando a formar la figura de héroe de Ash. Tapert y Shapiro volvían a ser productores y Campbell volvía a protagonizar el film de nuevo como Ash. Cabe destacar en este film a un irreconocible Ted Raimi, el hermano de Sam, como la poseída Henrietta Knowby, esposa del profesor y madre de Annie. Además, en esta película el Libro de los Muertos empezaba ya a ser llamado Necronomicón.

El film se estrenó el 13 de marzo de 1987 -a España llegaría el 30 de septiembre del año siguiente -con bastante éxito. Los resultados son muy buenos y el toque autoparódico de la trama le da cierto encanto. Sin embargo, los resultados son mucho menos brillantes que los de Posesión Infernal.




Les dejo con el trailer:






EL EJERCITO DE LAS TINIEBLAS (1992)

Dado el éxito de las dos anteriores películas, Raimi no lo tuvo difícil para realizar esta. Esta vez con 11 millones de dólares, de nuevo salidos del bolsillo de Dino De Laurentiis, de presupuesto para realizar una épica aventura ambientada en la Edad Media.

La película comienza donde terminó Terroríficamente Muertos tras un breve repaso a esta -en donde, por cierto, Bridget Fonda interpretaba a Linda -. Ash es transportado a la Inglaterra del año 1300 a través de un portal creado por el Necronomicón. Para poder regresar a su época, deberá encontrar el libro pero, al hacerlo, despierta al ejército de los muertos y libera a su parte malvada, que se convierte en líder de ese ejército. Ash, convertido ya en todo un héroe en plan Mad Max, deberá liderar a los humanos en una feroz batalla contra este ejército antes de regresar a su tiempo.

De nuevo con Campbell de protagonista y Tapert como productor, Raimi, que escribió esta vez el guión junto a Ivan Raimi -otro de sus hermanos -, cambió completamente de registro con una historia medieval que homenajeaba a Ray Harryhausen y a la fantasía heroica y que serviría de preambulo a sus producciones televisivas -las series de Tv Hércules y Xena -. También cabe destacar que esta vez pudo contar con alguien como Danny Elfman para la banda sonora.

La anécdota mas comentada de esta película son sus dos finales. En uno de ellos, Ash se emparedaba en una cueva donde debía tomar seis gotas de una poción que le harían dormir seis siglos -un siglo por cada gota -. Sin embargo, Ash se equivoca y bebe siete gotas, despertando un siglo mas tarde en un futuro apocalíptico devastado por la guerra nuclear -lo podéis ver aquí si queréis -. Raimi quería este final -que pudo verse en Sitges y aparece en varias ediciones especiales de DVD -, pero le obligaron a suprimirlo porque, por aquella época, la Guerra Fría acababa de terminar y pensaban que aquello generaría una alarma imnecesaria. Fue por ello por lo que Raimi rodó un nuevo final en el que Ash regresa a su época y vuelve a la tienda donde trabaja y tiene que pelear contra un demonio que irrumpe en el lugar y posee a una mujer -también lo podéis ver aquí si queréis -.

La película tras su paso por varios festivales -entre ellos, el de Sitges, como ya he dicho -se estrenó en EEUU el 19 de febrero de 1993 y en España el 30 de julio de ese año. Por desgracia, no logró tener mucho éxito y los fans de la saga no entendieron muy bien este cambio de rumbo que estaba llevando la trama; por lo que este es, para ellos, el episodio mas flojo de la saga. Para mi, está tan a la altura como Terroríficamente Muertos.

Les dejo con el trailer:





EVIL DEAD IV

En los últimos años ha surgido la noticia de que Raimi tiene pensado hacer una cuarta entrega de la saga. A pesar del fracaso de El Ejercito de las Tinieblas, su condición de director estrella en Hollywood gracias al enorme éxito de Spider-man (2002) y sus secuelas puede permitirse producirse él mismo esta nueva entrega.

Recientemente, se dijo que estaba escribiendo el guión y esperaba que Campbell la protagonizara de nuevo; no obstante, el actor ya afirmó no estar muy por la labor de volver a dar vida a Ash; algo que ha puesto en píe de guerra a muchos fans de la saga ante el temor de una nueva entrega sin Campbell como Ash.

Se dice que Raimi podría comenzarla en breve, pero se desconoce cuando. Su proyecto mas inmediato es la película de terror Drag me to Hell (Arrástrame al Infierno), protagonizada por Alison Lohman, que se estrena este año -el próximo 31 de julio en España -y, para no esperar varios años para hacerla, tendría que rodarla antes que Spider-man 4, que se espera para 2011.



EL REMAKE



THE EVIL DEAD

Recientemente se ha anunciado un remake de Posesión Infernal que Raimi solo produciría mientras otro se haría cargo de la dirección y un actor mas joven daría vida a Ash. La intención de Raimi es modernizar la historia a lo grande, mostrando como hubiera sido la película original si la hubiera rodado estos días con muchos mas medios y con los efectos especiales de ahora. El remake podría rodarse en 3D, algo que se está imponiendo mucho ultimamente.

Pero, al igual que Evil Dead IV, se desconoce cuando podría ponerse en marcha la producción de este remake. Incluso hay quién dice que ambos proyectos son, en realidad el mismo; algo poco descabellado teniendo en cuenta el caso Terrorificamente Muertos.




EL MUSICAL


EVIL DEAD: THE MUSICAL

Nadie lo hubiera imaginado pero, en 2004, los productores teatrales canadienses George Reinblatt, Christopher Bond, Frank Cipolla y Melissa Morris se decidieron a crear Evil Dead: The Musical, una versión teatral en forma de musical de la película de Raimi que tuvo mucho éxito en los teatros canadienses y, en 2006, llegó a estrenarse en el Off-Broadway de Nueva York. La obra tenía canciones como Do the Necronomicon (Baila el Necronomicon), All the Men in my Life Keep Getting Killed by Candarian Demons (Todos los Hombres en mi vida son asesinados por demonios candarianos), Ode to an Accidental Stabbing (Oda a un apuñalamiento accidental) o Look Who's Evil Now (Mira quien es malvado ahora). Además, presentaba la curiosidad de que los espectadores de la primera fila podían ser salpicados de sangre artificial -algo parecido a lo que sucedió en Nueva Zelanda con la obra de teatro que se hizo de la película de Peter Jackson Tu Madre se ha comido a mi Perro (1992); bueno, ahí se llegaron a repartir chubasqueros y todo -; los fans de Posesión Infernal con entradas para la primera fila acudieron a la obra con camisetas blancas para que resaltara mas la sangre.

Les dejo con su web y una pequeña muestra:


Premio: Blog de Oro

Hace poco, Las Crónicas de Axa, mi primer blog, fue premiado con el Blog de Oro. Y, ahora, gracias a Keydeth, este blog también ha visto recompensado el gran esfuerzo que he realizado en cada una de las entradas con este mismo premio:



Ya sé que este premio viene acompañado con la norma de pasarlo a otros 15 blogs pero, como eso ya lo hice la otra vez, creo que ya no hace falta que lo haga de nuevo. Pero, para no incumplir la norma, se lo reenvío a los mismos a quienes se lo pasé en el otro blog.

Además, aviso de que ya estoy preparando una nueva entrega para este blog; aunque todavía habrá que esperar un poco para poder verlo actualizado.

Jurassic Park

En 1993 los dinosaurios volvieron a la vida. Y lo hicieron gracias a una excelente alianza entre lo último en efectos especiales, el arte cinematográfico y el talento de un gran director. Los cuales se unieron para crear una de las mejores películas de la historia del cine que marcó un antes y un después en el mundo de los efectos especiales y el cine fantástico y de aventuras. Esta es su historia.

En Isla Nublar -una isla ficticia al oeste de Costa Rica -el excéntrico millonario John Hammond ha construido un parque temático en el que se exhibirán dinosaurios reales creados genéticamente por su compañía, la empresa de bioingeniería InGen, gracias al ADN encontrado en el interior de unos mosquitos fosilizados en ambar que se alimentaron de la sangre de dinosaurios en el pasado. No obstante, un grave accidente en las instalaciones en el que muere uno de los trabajadores, hace que los inversores de dicho parque, a través del abogado Donald Gennaro, obliguen a Hammond a permitir que unos expertos visiten el parque y den su visto bueno antes de que este sea abierto al público. Gennaro busca a Ian Malcolm, un excéntrico matemático experto en la teoría del caos, pero los inversores quieren que el otro experto sea Alan Grant, un prestigioso paleontólogo enemigo de la alta tecnología y muy aficionado al trabajo de campo. El propio Hammond tiene que personarse en la excavación que Grant tiene en Montana para convencerle de que baya. Una vez en la isla, Grant y Malcolm inician la visita al parque acompañados por Ellie Sattler, paleobotánica y novia de Grant, y los nietos de Hammond, Lex y Tim. No obstante, la visita pronto se convertirá en una pesadilla cuando, a causa de una traición de Dennis Nedry, el experto informático del parque, los dinosaurios se escapan e inician la caza de los humanos.

En 1990, Michael Crichton -trístemente fallecido este año -tenía terminada la que iba a ser su próxima novela, una historia sobre la posibilidad de resucitar a los dinosaurios en la época actual gracias a la clonación y los peligros que esto conlleva. Dado su gran prestigio y el interesante argumento, antes de que la novela fuese publicada los grandes estudios empezaron a pelearse por sus derechos para adaptarla al cine y cada uno tenía ya elegido a su propio director. Warner Bros con Tim Burton, Twentieth Century Fox con Joe Dante, Columbia Pictures con Richard Donner y Universal Pictures con Steven Spielberg pelearon por los derechos cinematográficos de la novela, siendo estos últimos los ganadores de la partida, adquiriendo los derechos por un millón de dólares y contratando a Crichton para escribir el primer borrador del guión por medio millón mas.

No obstante, Spielberg había partido con ventaja sobre los demás candidatos. Unos meses antes, Crichton y él se encontraban trabajando en ER, un proyecto cinematográfico basado en las experiencias médicas del escritor. Mientras trabajaban en aquel proyecto, Spielberg, durante una conversación amistosa, le preguntó a Crichton en que estaba trabajando en el terreno literario en esos momentos. Crichton solo le respondió que trataba sobre dinosaurios e ingeniería genética y no quiso desvelarle nada mas. No obstante, Spielberg, muy interesado por el tema, no paró hasta sonsacarle y Crichton terminó por desvelarle la historia. Esta gustó mucho a Spielberg y no dudó en proponerle que fuera su siguiente proyecto, por lo que vendieron ER a la NBC, que lo convertiría en una famosa serie de Tv conocida en España como Urgencias. Una vez logró hacerse con el proyecto, Spielberg, tenía claro que no pensaba hacer una película de dinosaurios como las vistas hasta ahora y, sobre todo, no quería hacer una película de monstruos. Quería mostrar a los dinosaurios como animales normales y corrientes que, además, fueran lo mas reales posible. Algo que iba a resultar muy costoso, por lo que, tanto él como la Universal, pusieron toda la carne en el asador para este proyecto.

Una vez alcanzado el acuerdo, el proyecto se puso en marcha, iniciándose un largo proceso de pre-producción de mas de dos años. David Koepp fue contratado para reescribir el borrador de Crichton basándose en las escenas de la novela que mas habían gustado gustado a Spielberg. También incluyó algunas ideas que se le fueron ocurriendo mientras escribía, como ese corto animado presentado por Mr. ADN que explicaba a los protagonistas como habían sido creados los dinosaurios. Spielberg, mientras, comenzó a realizar un guión gráfico del guión de Koepp a la vez que reunía a un grupo formado por los mejores expertos en efectos especiales del momento: Stan Winston -también tristemente fallecido este año -, Phil Tippett, Michael Lantieri y Dennis Muren. Cada uno de ellos tenía su propia función: Winston se encargaría de la animatrónica, Tippett de animar a los dinosaurios mediante la tradicional técnica stop-motion -mas conocida como movimiento dinámico o animación fotograma a fotograma -, Lantieri se encargaría de la coordinación de los efectos físicos con los animados durante el rodaje y Muren era el encargado de dirigir al equipo de la compañía de efectos especiales Industrial Light & Magic (ILM), contratado para fusionar todos estos efectos en la post-producción.

No obstante, Spielberg sabía que necesitaba algo mas que efectos especiales si quería que sus dinosaurios fueran lo mas reales posible. Por ello pasó largas jornadas con paleontólogos haciendo mucho trabajo de campo con ellos y, además, contrató a Jack Hornet, un paleontólogo de gran prestigio, como asesor. Hornet era uno de los fervientes defensores de la teoría de que los dinosaurios tienen mas en común con las aves que con los reptiles y de que, posiblemente, varias de estas especies terminaron evolucionando en algún tipo de ave actual; la misma teoría que defiende Alan Grant en la película. Por ello, montó en cólera cuando vio una de las animaciones que Tippett había realizado del guión gráfico de Spielberg y se fijó en que habían hecho que los Velociraptors sacaran la lengua como los lagartos y las serpientes. Afortunadamente, esto no afectó a la producción y solo quedó en una anécdota.

Mientras avanzaba la pre-producción, Spielberg quedó maravillado con el trabajo que Winston y su equipo estaban desarrollando con una maquetas de dinosaurios muy reales y unos impresionantes robots animatrónicos a tamaño real que simulaban el esqueleto y los músculos de los dinosaurios recubiertos de una capa de latex que simulaba la piel de estos. Los dinosaurios que estaba creando Winston eran tan reales que parecían cobrar vida cuando se los ponía en marcha. Sin embargo, estos solo servían cuando los dinosaurios no se veían en pantalla de cuerpo entero, para esto había que recurrir a la animación, que era el trabajo de Tippett y su estudio. Tippett había perfeccionado mucho la técnica stop-motion y las imágenes de prueba de un Tiranosaurio Rex y un Velociraptor que enviaron a Spielberg eran de lo mejor que se había hecho hasta entonces con esa técnica . Sin embargo, no terminaban de convencer del todo a Spielberg, ya que no alcanzaban las dosis de realismo que este quería a pesar de que el movimiento de los dinosaurios era muy preciso. De haber mantenido esa técnica, la película habría funcionando de todos modos, pero no se habrían resucitado a los dinosaurios de la misma forma que Spielberg tenía en mente y, sobre todo, esta película no habría sido tan revolucionaria como lo fue en su día.

Fue entonces cuando Muren le propuso a Spielberg la posibilidad de realizar los dinosaurios mediante la tecnología informática CGI, la cual el director no conocía a pesar de que había producido la película El Secreto de la Pirámide (Barry Levinson, 1985), en donde apareció la primera criatura generada digitalmente -aquella famosa vidriera con forma de caballero medieval que cobraba vida -. Esta técnica no era nueva, ya fue utilizada en algunos cortometrages experimentales antes de que Tron (Steven Lisberger, 1982) se convirtiera, oficialmente, en la primera película de la historia en utilizar esta técnica. Tras esta película, la animación por ordenador fue dando tímidos pasos a lo largo de los 80 hasta que James Cameron dio un paso de gigante en las películas Abyss (1989) y Terminator 2: El Día del Juicio Final (1991). Precisamente, Muren y su equipo de la ILM venían de trabajar con Cameron en esas películas y, aunque lograron crear en ellas cosas tan impactantes como el famoso tentáculo de agua o el terminator de metal líquido, esto les suponía un gran reto porque se trataba de crear seres vivos que pareciesen totalmente reales, algo que no habían hecho hasta entonces.

Antes de decidirse, Spielberg le pidió a Muren que le demostrase si era capaz de hacer lo que decía con esa técnica y Muren y su equipo se pusieron inmediatamente a trabajar en ello. Las primeras imágenes de prueba que Muren mostró a Spielberg eran unos esqueletos de Gallimimus -mas tarde, se le añadirían la piel y los músculos -en estampida y, a pesar de que estas imágenes eran algo toscas, Spielberg quedó maravillado con lo que veía. Era como si los esqueletos de un museo hubieran cobrado vida, fueron sus palabras. Pero, lo que de verdad asombró Spielberg fue la imagen de un Tiranosaurio Rex completamente digital caminando bajo la luz del sol. Luego se fusionaría al T-Rex con los Gallimimus en una escena en la que este les perseguía y a Spielberg ya no le quedó ninguna duda; estaba viendo su futuro, y el de todos los que trabajaban en la película, allí mismo.

Esto, sin embargo, fue recibido como una mala noticia por Tippett. Este había seguido con temor los avances de Muren y los animadores de ILM y cuando Spielberg le comunicó que había decidido prescindir del movimiento dinámico y crear todos los dinosarios con CGI, creyó que él y su equipo serían inmediatamente apartados del proyecto. No obstante, a pesar de su decisión, Spielberg no quiso prescindir de él ni de su equipo. Sus animadores estaban entre los mejores del mundo y, además, Tippett había aprendido mucho sobre los dinosaurios en todo ese tiempo y sus conocimientos les serían muy útiles a los de ILM a la hora de animarlos. Solo había que encontrar la forma de adaptarle a las nuevas tecnologías.

Tippett y su equipo estaban acostumbrados a trabajar con pequeñas maquetas provistas de esqueleto aerodinámico y no con el teclado de un ordenador, que era como trabajaban los animadores de ILM. Tras meditarlo seriamente, los animadores de Tippett dieron con la solución creando el, según lo denominaron, Captador de Datos de Dinosaurios (CDD), un aparato con forma de endoesqueleto mecánico del tamaño de las maquetas con las que solían trabajar y que tenía el mismo movimiento que estas. Este aparato estaba a su vez conectado a un ordenador que recogía sus movimientos. Así, los animadores de Tippett podrían seguir trabajando como si lo hicieran con maquetas mientras animaban digitalmente a los dinosaurios. Esto no solo sirvió para que Tippett y su equipo pudieran permanecer en la producción, sino también para que se adaptaran a los nuevos tiempos que se avecinaban porque, después de aquello, la stop-motion en el cine estaba ya completamente acabada.

Efectos especiales a parte, Spielberg empezó a reunir al reparto de la película de la forma mas cuidada posible. Tenía claro que no quería a grandes estrellas o actores de prestigio, sino a los actores ideales para cada uno de los roles del film. Para Alan Grant tenía claro desde el principio que quería a Sam Neill; incluso retrasó el rodaje -previsto para antes del verano de 1992 -para poder tenerlo. Para Ellie Sattler, Spielberg al principio quería a una actriz europea y pensó en Juliette Binoche; pero terminó decantándose por una americana musa de David Lynch: Laura Dern. Para Ian Malcolm no había otro actor mas cualificado que Jeff Goldblum. En cuanto a John Hammond, Spielberg pensó en el actor y director Richard Attenborough, quién llevaba sin ponerse ante las cámaras desde que interviniera en El Factor Humano (Otto Preminger, 1979); además, Spielberg demostró que no le guardaba ningún rencor a Attenborough cuando este, con la película Gandhi (1982), le quitó el oscar al mejor director al que él también aspiraba con E.T. El Extraterrestre (1982). Para los niños, Spielberg eligió a Joseph Mazzello -con quién tenía muchas ganas de trabajar -y Ariana Richards, como Tim y Lex, respectivamente -algo que obligó a cambiar la edad de los niños con respecto a la novela -. En cuanto al rol de Dennis Nedry, Spielbarg encontró al actor ideal en Wayne Knight, que empezaba a ser famoso por aquel entonces gracias a su papel de Newman en la serie de Tv Seinfield. Cabe destacar también en el reparto a un, por entonces, poco conocido Samuel L. Jackson dando vida a Ray Arnold, uno de los empleados del parque; Jackson protagonizaría -al menos su brazo -una de las pocas escenas gore del film.

El rodaje comenzó el 24 de agosto de 1992 en la isla hawaiana de Kaua´i, en donde se recrearía la isla que Crichton había ideado en su novela. El rodaje arrancó con la escena de la Triceratops enferma, el único de los dinosaurios que viajó a la isla con el equipo. En la novela era un Estegosaurio, pero Spielberg quería a un Triceratops en la película, ya que este era su dinosaurio favorito desde que sus padres le compraron uno de plomo en la tienda de souvenirs de un museo cuando era niño. Spielberg también quería que el rodaje arrancara con esta escena para que el equipo pudiera trabajar lo antes posible con dinosaurios y ver que el exhaustivo trabajo que estaban haciendo valía la pena. Y vaya que si lo demostró. Todos los presentes quedaron impresionados con el Triceratops robotizado que Winston y su equipo habían creado, el cual era tan real que parecía estar vivo de verdad. Como curiosidad, cabe destacar que el productor Gerald R. Molen hace un cameo como el médico que examina a la Triceratops y luego lleva en su geep a Ellie hasta el centro de control.

Otra de las escenas clave era en la que los protagonistas se encontraban con el Brachiosaurio, el primer dinosaurio que ven en la película. A diferencia de la escena del Triceratops, aquí todo era imaginado, ya que el animal sería añadido en la post-producción. Esto supuso un gran reto, tanto para los actores como para el equipo técnico. Afortunadamente, las nuevas tecnologías con las que iban a trabajar permitieron a Spielberg no tener que rodar con camaras especiales y poder mover la cámara cuanto quería; mas adelante hablaré de esto.

El rodaje en la isla debió haberse completado con la persecución de los Gallimimus pero, poco antes, fueron sorprendidos por un huracán y tuvieron que evacuar la isla en un avión del ejército que la productora Kathleen Kennedy les había enviado. Antes, Spielberg pudo rodar unas tomas de olas chocando contra la costa que luego utilizó para la película. La escena de los Gallimimus se rodó entonces en la cercana isla de Oahu. Después, el equipo se trasladó al desierto de Mojave (California), donde se rodó la escena de la excavación de Montana, antes de acabar en los estudios de la Universal, donde se habían construido los decorados que simulaban los interiores de las instalaciones del parque, parte de la selva y una reconstrucción exacta del recinto del T-Rex donde se rodó la secuencia estrella del film: el ataque del T-Rex a los vehículos donde van los protagonistas.

En esta escena, aunque se usaría también la técnica informática en la post-producción, el gran protagonista fue un enorme T-Rex animatrónico de 4 toneladas de peso y 15 metros de largo creado por Winston y su equipo. Winston había planificado mucho esta escena junto a Spielberg en la pre-producción, ya que dicha secuencia transcurría en medio de una fuerte lluvia que podría provocar daños en los circuitos del animal. Durante el rodaje de la escena no se produjo, afortunadamente, ningún daño en los circuitos, pero el agua que caía mojaba la piel del animal y esto hacía que pesara mas y perjudicara a su sistema de equilibrio, que estaba basado en el peso. Por ello, en medio de algunas tomas, le entraban temblores, obligando a detenerla para que fuese secado. Esto hacía que el rodaje de la escena fuese lento y muy difícil, pero el resultado final hizo que todo hubiese valido la pena.

Además de Winston, en esta escena también tuvo mucha importancia el trabajo de Michael Lantieri y su equipo, encargados de cosas como abollar los vehículos y la verja cuando se supone que el T-Rex digital los golpea o aplasta. Lantieri protagonizaría una de las anécdotas mas curiosas del rodaje. Mientras el guión aún estaba en proceso, a Spielberg se le ocurrió la idea de poner en esa escena unos vasos con agua en los que el temblor de las pisadas del T-Rex generara unas ondas en el agua con forma circular. A Spielberg se le ocurrió esto cuando iba en su coche escuchando música y se fijó en como esta hacía que el espejo retrovisor temblara. No obstante, Spielberg desconocía que esto para Lantieri fue un auténtico quebradero de cabeza, puesto que no encontraba la forma de que las ondas en el agua le salieran bien. No sería hasta la noche antes del rodaje de esa toma cuando consiguió dar con la solución en su casa colocando un baso de agua sobre una guitarra y comprobó que al tocar las cuerdas estas producían esas ondas circulares en el agua del baso. Entonces, al día siguiente en el plató ató varias cuerdas de guitarra tensadas a la parte de abajo del vehículo y, cuando se empezó a rodar, uno de los miembros de su equipo que había bajo el coche las accionaba. Finalmente, todo salió a pedir de boca. Hoy, Spielberg y Lantieri recuerdan esta anécdota con humor.

La escena de ataque del T-Rex fue todo un éxito y Spielberg se dio cuenta de que la gran estrella del film era este animal. Entonces pensó que tenía que hacer una gran aparición al final de la película. Esto le llevó a cambiar la escena final en el centro de visitantes. En el guión esta escena terminaba con los dos velociraptores persiguiendo a los protagonistas entre los dos enormes esqueletos hasta que Grant conseguía matar a uno de ellos y el otro moría sepultado cuando uno de los esqueletos le caía encima. Spielberg ideó un final completamente distinto y mas espectacular, el que aparece en la película. No obstante, esto se le había ocurrido a pocas semanas del final del rodaje y, por lo tanto, no aparecía ni en el guión gráfico ni en las animaciones de Tippett, por lo que fue bastante difícil rodarla. Afortunadamente, el rodaje fue bien y, además, esta escena serviría para que los de ILM vieran hasta que punto se podía llegar con la animación CGI, puesto que había planos en los que se veía al T-Rex muy de cerca. Para mi, este final es uno de los mejores finales de la historia del cine.

Con esta escena, además, terminaba el rodaje 12 días antes de lo previsto y se iniciaba un largo proceso de post-producción. Spielberg montó la película junto a Michael Kahn, su editor habitual, durante unas semanas y luego le mandó el material a los de ILM para que introdujeran las mas de cincuenta imágenes CGI que habían estado creando junto al equipo de Tippett, quién dirigía ambos equipos. Se requirieron los ordenadores mas avanzados del momento y Spielberg, que en todo momento supervisaba el trabajo que hacían, les envió las maquetas de Stan Winston para que las diferencias entre los dinosaurios animatrónicos y los generados por ordenador fueran lo mas mínimas posible; una de sus máximas obsesiones.

No obstante, donde mas problemas encontraron fue en la animación de los dinosaurios. Spielberg quería que los dinosaurios fuesen lo mas realistas posible y, además, interpretasen, puesto que eran personajes de la película. Para ello, sus movimientos debían ser lo mas naturales posible. En esto, Tippett y su equipo a penas tuvieron problemas, ya que habían trabajado mucho animando seres vivos. No obstante, los de ILM tenían menos experiencia en estas cosas, ya que su trabajo realizado hasta el momento se limitaba a elementos mas fantásticos. Tippett les aconsejó que se basaran en los movimientos de los animales de verdad, como los de una jirafa o un elefante para el Brachiosaurio o el de un avestruz para los Gallimimus. También les hizo alejarse durante unos días de los ordenadores y tomasen clases de mímica, algo que les ayudaría a comprender mejor el arte de los movimientos. Otra de sus técnicas fue salir al exterior y grabarse a ellos mismo imitando a los dinosaurios; algo que resultaba un tanto ridículo, pero que dio buenos resultados.

Uno a uno fueron animándose todos los dinosaurios. El último en animarse y el que supuso un mayor reto fue el T-Rex; especialmente, en la escena en la que persigue al geep donde van Laura Dern, Jeff Goldblum y Bob Peck, que interpretaba a Robert Muldoon, el encargado de la seguridad del parque. Los animadores lo tuvieron muy difícil, puesto que no había referencias de ningún animal bípedo de ese tamaño que se desplazase a gran velocidad. Durante dos meses, los animadores trabajaron intensamente en esta escena sin obtener resultados; llegaron a contactar con varios paleontólogos para que les asesoraran pero estos no se ponían de acuerdo entre ellos, ya que las teorías sobre el movimiento del T-Rex eran muy diversas. Finalmente, el animador Steve Spaz Williams dio con la solución haciendo correr al T-Rex hacia atrás, ya que esto hacía que pudieran verse muchos de los fallos cometidos para así corregirlos luego y conseguir que la escena quedase perfecta.

A medida que avanzaba la post-producción, los miembros del equipo empezaron a darse cuenta de las inmensas posibilidades que la técnica CGI era capaz de hacer y que, con todo lo que habían hecho hasta el momento, tanto en esta película como en las anteriores, no habían hecho mas que rascar la superficie de este potencial.

Una de las ventajas de esta técnica, era la posibilidad de rodar escenas con gráficos animados mediante CGI moviendo la cámara con total libertad. Con las técnicas tradicionales el director estaba obligado a tener la cámara fija a menos que se utilizaran unas cámaras especiales creadas por George Lucas cuando rodaba La Guerra de las Galaxias (1977). No obstante, la nueva técnología permitía a Spielberg cosas como realizar con cámaras normales un impresionante plano contrapicado en la escena del Brachiosaurio. Aunque, donde mas quedó de manifiesto todo esto fue en la escena de los Gallimimus, donde Spielberg rodó dicha escena haciendo que la cámara siguiera unas referencias que Muren había colocado en el suelo -parecidas a pelotas de golf -que luego serían sustituidas por los Gallimimus.

Otra de las ventajas de la tecnología informática era incluir en las escenas elementos que habían sido rodados de forma aislada, como el chapoteo que producían las pisadas del T-Rex, o corregir algunos fallos, como la escena en la que los protagonistas huyen por el techo. En esta escena, el personaje de Lex caía por un hueco pero conseguía agarrarse y Grant la sacaba de allí antes de que el Velociraptor que había abajo lograra alcanzarla. Mientras rodaban esta escena, la doble que sustituía a Ariana Richards miraba a la cámara. Lo hacía durante poco tiempo, pero se podía apreciar claramente que era otra persona. Gracias a la tecnología informática, los de ILM consiguieron sustituir el rostro de la doble por el de la actriz y a penas se notó la diferencia.

En la película no se animaron solo los dinosaurios, también agunos objetos e, incluso, a personas. En esta película se crearía al primer hombre generado por ordenador. Fue durante la escena en la que el T-Rex devora al abogado Donald Gennaro. En el momento en el que el dinosaurio propinaba la mortal dentellada, los técnicos sustituyeron a Martin Ferrero -el actor que interpretaba a Gennaro -por un hombre generado mediante CGI, lo que dio mas realismo, e impacto, a la escena.

Una vez terminados los dinosaurios con CGI se les añadió otro punto vital, el sonido. Spielberg sabía que el sonido también era fundamental para que los dinosaurios parecieran animales reales. Para ello, habló con Gary Rydstrom, encargado del departamento de sonido, y le dio las mismas indicaciones que a los de efectos especiales: que los dinosaurios parecieran lo mas reales posible. Rydstrom se puso a trabajar inmediatamente en ello. Para conseguir lo que Spielberg quería, decidió no recurrir a los sonidos que ya tenía grabados y buscó sonidos nuevos en el exterior, generalmente de animales. Después, digitalizó los que mas le gustaron y los entremezcló para crear así los sonidos de cada animal. Así, por ejemplo, el sonido de los Velociraptores eran en realidad los chillidos de un delfín y los gruñidos de una morsa, el sonido del Dilophosaurio cuando desplegaba las aletas era la mezcla de un halcón, una serpiente de cascabel y un mono aullador o el del T-Rex era una mezcla entre un león, un elefante y un cocodrilo.

La película quedó terminada y lista para su estreno el 11 de junio de 1993 -a España llegaría el 30 de septiembre de ese año -y sus resultados dejaron asombrados a todos los que habían trabajado en ella, superando las expectativas de Spielberg y todo el equipo; los caules aún se preguntan como fueron capaces de lograr aquello. El público respondió malloritariamente y la película, que había costado 125 millones de dólares, fue un monumental éxito de taquilla, obteniendo 357 millones solo en EEUU y mas de 900 millones en todo el mundo; y esto solo en la recaudación en taquilla, porque el film también obtuvo beneficios millonarios con el merchandising y su posterior explotación en VHS y, mas tarde, en DVD. Su éxito se materializó también en varios premios, entre ellos tres oscars (efectos especiales, sonido y efecto sonoro). La crítica, no obstante, haciendo gala de su ignorancia, la recibió fríamente y, en lugar de fijarse en el excelente trabajo realizado, se fijaron en pequeñeces como las libertades que se tomaron con el aspecto de algunos dinosaurios o el poco rigor científico de la novela de Crichton; aunque también criticaron las libertades de la película con respecto a la novela, suavizando su tono filosófico y pesimista. En resumen, que tacharon a esta revolucionaria película como un espectáculo simplón e infantil ardornado con efectos especiales. En fin, que se va a esperar de esta gente que en su día menospreció a Alfred Hitchcock y que considera a Penélope Cruz una gran actriz.

Digan lo que digan los críticos, esta es una gran película que cambió el concepto del cine en su día, ha influido mucho en toda una generación de cineastas y marcó las bases de el cine actual. Puede que haya gente a la que no le guste, pero no se puede negar la importancia que esta película tiene en la historia del cine y sus méritos para colocarse entre las grandes películas de la historia. Por no decir que es una película imprescindible para los amantes de los dinosaurios. Además, es una de las películas favoritas de Scarlett Johansson -si no lo digo reviento -.

Aquí dejo el trailer en español:






LAS SECUELAS



EL MUNDO PERDIDO: JURASSIC PARK (1997)

Michael Crichton publicó la secuela literaria de Parque Jurásico -titulada El Mundo Perdido en claro homenaje a la novela homónima de Arthur Conan Doyle -en 1995, cuando se inició la pre-producción de la película; aunque ya existía como proyecto desde mucho antes. Spielberg volvió a dirigirla tras descansar de los sucesivos rodajes de la primera película y La Lista de Schindler, que también se estrenó en 1993, mientras David Koepp volvería a hacerse cargo del guión.

La historia se sitúa cuatro años después de lo sucedido en el Parque Jurásico. Ian Malcolm se encuentra caído en desgracia debido a que nadie le creyó cuando decidió infringir el acuerdo de confidencialidad que le hicieron firmar antes de ir a Isla Nublar y contar la verdad de lo sucedido allí dado que InGen lo encubrió todo siguiendo las indicaciones de Peter Ludlow, el avaricioso sobrino de John Hammond. Un día es requerido por Hammond, totalmente redimido tras lo ocurrido. Este le habla de la Zona B, el lugar donde se fabricaban los dinosaurios del parque situado en la Isla Sorna, cercana a Isla Nublar. Le cuenta que los dinosaurios han logrado sobrevivir en libertad en dicha isla y que, hasta el momento, él ha logrado mantenerla lejos de la interferencia humana. Pero ahora los accionistas de InGen, con Ludlow a la cabeza, pretenden explotarla y quiere que vaya allí junto a un equipo formado por el documentarista Nick Van Owen y el experto en tecnología Eddie Carr para documentar lo que sucede en la isla y evitar el expolio de esta. Malcolm, al principio, se niega a ir pero cambia de opinión cuando se entera de que su novia, la paleontóloga Sarah Harding, también forma parte del grupo y, además, se ha adelantado a todos y ya se encuentra en la isla. Una vez allí, tendrán que competir con un grupo de cazadores enviado por Ludlow y capitaneado por cazador profesional Roland Tembo. Pero pronto ambos grupos tendrán que sobrevivir juntos a los peligros de la isla.

En esta ocasión, solo Jeff Goldblum repetía de la película anterior como protagonista, puesto que los otros que también repitieron, Richard Attenborough como Hammond y Ariana Richards y Joseph Mazzello como Lex y Tim, solo hacían una pequeña aparición. Curiosamente, el personaje de Malcolm moría en la primera de las novelas, pero Spielberg convenció a Crichton para que lo resucitase en la segunda novela porque era un personaje muy carismático; al menos, en la película. El reparto volvía a prescindir de grandes estrellas y contaba con un cartel de estupendos actores entre los que se encontraban Julianne Moore (El Fugitivo) como Sarah Harding, Pete Postlethwaite (Sospechosos Habituales) como Roland Tembo, Arliss Howard (La Chaqueta Metálica) como Peter Ludlow, Vince Vaughn (Estafadores) como Nick Van Owen y Peter Stormare (Fargo) como Dieter Stark, uno de los cazadores del grupo de Tembo. También cabe destacar a una jovencísima Camilla Belle, la protagonista femenina de la prehistórica 10.000 (Roland Emmerich, 2008), en la escena inicial del film como la niña que es atacada por los Compsognatus; era la escena con la que comenzaba la primera novela, pero no se incluyó en la primera película.

Las mismas técnicas utilizadas para la anterior película volvieron a ser utilizadas en esta secuela; aunque mejoradas gracias a los avances técnicos. Volvió a ser reunido el equipo de efectos especiales formado por Stan Winston, Michael Lantieri y Dennis Muren; Phil Tippett, en cambio, no pudo repetir porque en esos momento se encontraba ocupado en la película Starship Troopers (Paul Verhoeven, 1997). Regresaron dinosaurios como el T-Rex -esta vez, con mujer e hijo -, el Triceratops o los Velociraptors, a la vez que se empleaban otros nuevos como los Estegosaurios, los Mamenchisaurios o los ya mencionados Compsognatus. La mayor parte de la acción transcurría en la isla, pero la secuencia estrella fue cuando el T-Rex era capturado y llevado a la ciudad de San Diego, donde se escapaba y causaba el caos.

Cuando se estrenó, el 23 de mayo de 1997 -en España lo haría el 9 de julio -, el impacto fue menor, ya que los efectos especiales por ordenador se habían impuesto mas en el cine y resultaba menos novedosa que la original. No obstante, obtuvo un excelente éxito de taquilla en un verano lleno de grandes fracasos -muy merecidos, por cierto -como Batman y Robin o Speed 2, aunque no logró superar a su predecesora. La crítica, no obstante, seguía erre que erre.



Para mi es buena, pero no consigue ni igualar a Parque Jurásico. Aquí dejo el trailer subtitulado de la película:





PARQUE JURASICO III (2001)

Dado el enorme éxito de las dos primeras, una tercera entrega era algo de esperar. Pero, no obstante, se podría haber hecho algo mejor de lo que salió al final. Esta tercera entrega podría haber dado mucho mas de sí, pero sus responsables terminaron cargándosela de la manera mas estúpida posible, que no es otra cosa que haciendo lo que Spielberg no quería hacer en la primera: una película de monstruos.

Ocho años después de lo sucedido en el Parque Jurásico y cuatro años después de los sucedido en Isla Sorna y San Diego, Alan Grant trata de seguir con su trabajo de paleontología a la vieja usanza: excavando fósiles en la tierra. Aunque parece que es el único que lo hace, ya que el resto de paleontólogos esperan a que el gobierno de Costa Rica deje acceso libre a la isla Sorna, ahora restringida, para poder estudiar los dinosaurios que viven allí en libertad. Grant, que conoce perfectamente los peligros que eso conlleva, se niega a ir a la isla. No obstante, cambiará de opinión cuando un matrimonio millonario le pide que les guíe en una visita turística a la isla a cambio de subvencionarle sus excavaciones. A Grant no le queda mas remedio que aceptar y, acompañado de su joven ayudante, Billy Brennan, viaja con el matrimonio a la isla en un avión. Pero desconoce que las intenciones del matrimonio son encontrar a su hijo, perdido en la isla.

Sam Neill repetía en esta entrega donde no intervino Jeff Goldblum ni ningún otro miembro del reparto original con excepción de Laura Dern; pero esta solo lo hacía en una pequeña aparición. El reparto lo completaban Téa Leoni (Dos Policías Rebeldes) y William H. Macy (Pleasantville) como el matrimonio que metía a Grant en el lío, Alessandro Nivola (Cara a Cara) como Billy Brennan y Trevor Morgan (El Sexto Sentido) como el niño que se pierde en la isla y sus padres buscan desesperados sin saber que se ha convertido en Rambo; cosas de un guión ridículo, que le vamos a hacer.

Obviamente, Spielberg no dirigió esta nueva película, limitándose a la producción ejecutiva. Su sustituto fue Joe Johnston, un buen director, pero que aquí se encontraba bastante perdido. Tampoco repitió David Koepp como guionista, así que para escribir el guión -que esta vez no se basaba en ninguna novela de Crichton -se buscaron a los prestigiosos Alexander Payne y Jim Taylor (Election, Entre Copas) y Peter Buchman (Che. El argentino); aunque esto da igual, porque parece que el guión ha sido escrito sobre la marcha. Los efectos especiales estaban a la altura, eso si, pero parecía que había mas descoordinación, notándose mucho la diferencia entre los dinosaurios CGI y los animatrónicos de Stan Winston; algo que Spielberg se esforzó mucho en evitar en la primera película.

Aunque, lo peor de todo fue ver como desplazaron al T-Rex para convertir al Spinosaurio en la nueva estrella del film ¿Como se sentiría un fan de Star Wars si en alguna de las películas de la saga alguno de los villanos hubiera matado a Darth Vader para convertirse en el villano principal? Pues así me sentí yo cuando vi al T-Rex morir a manos de este nuevo dinosaurio que, aunque mas grande, no resulta tan amenazador y carece del encanto que tiene el T-Rex; por lo que convertirlo en la nueva estrella de la saga fue un grave error.

De todo el film, solo rescato la actuación de Sam Neill y algunas escenas de acción muy logradas, como la de los Pteranodons; otra escena también proveniente de la primera novela que no se utilizó en Parque Jurásico. Los Pteranodos ya aparecieron en El Mundo Perdido en el plano final de la película y en una escena en la que atacaban uno de los helicópteros de rescate que no se llegó a rodar; por lo que fue en esta película donde hicieron su gran aparición. Todo lo demás en la película, que supuso un enorme bajón en la saga, es prescindible.

En fin, aquí dejo el trailer de la película subtitulado:





JURASSIC PARK IV: LA EXTINCIÓN (suspendida)

Parque Jurásico III tuvo un éxito muy inferior al de las dos primeras películas -en EEUU no llegó a superar los 200 millones de dólares -, pero obtuvo el éxito suficiente para que se pusiera en marcha inmediatamente una cuarta entrega. No obstante, el proyecto estuvo atascado varios años dado que Spielberg, muy descontento con los resultados de la tercera, se implicó mas y no quiso ponerla en marcha hasta que no hubiera un guión decente.

En los años en los que este proyecto estuvo en marcha, muchos fueron los rumores que rodearon esta producción. Uno muy extendido fue la posibilidad de que la actriz Keira Knightley fuese una de las nuevas incorporaciones en el reparto. También se especuló mucho con los posibles regresos de Sam Neill, Laura Dern, Jeff Goldblum y Richard Attenborough. También se habló al principio de que Spielberg retomaría la dirección para cerrar la saga con broche de oro.

Lo cierto es que, durante muchos años -desde que se estrenó la tercera en 2001 hasta la cancelación hace poco -este proyecto fue una realidad. Spielberg anunció en 2002 que la produciría y que la dirección recaería de nuevo en Joe Johnston, para desgracia de los que odiamos la tercera; claro, que él no fue quién tuvo toda la culpa de aquel desastre. William Monahan (El Reino de los Cielos, Infiltrados) se encargó del primer borrador del guión, luego reescrito por el cineasta John Sayles (Lone Star). Según se dijo, el argumento trataría sobre el hallazgo en Isla Nublar del bote en donde Dennis Nedry guardó los embriones congelados que pensaba vender a la competencia y como una corporación llamada Grendel, nuevo propietaria de InGen, trataba de utilizar estos embriones para crear dinosaurios que luego pudieran ser utilizados como armas biológicas.

En 2004 tenía pensado comenzar el rodaje con vistas a estrenarse en el verano de 2005, pero no llegó a arrancar dado que el guión no terminaba de convencer a Spielberg. Mas tarde, en 2007, se anunció que comenzaría a rodarse en breve con intención de estrenarla en 2008; incluso se dijo que Laura Dern había aceptado participar. Sin embargo, el proyecto no terminó de arrancar. Recientemente, los productores Frank Marshall y Kathleen Kennedy anunciaron que el proyecto, que llevaba ya varios meses casi muerto, era suspendido indefinidamente. Se dice que la reciente muerte de Michael Crichton ha sido lo que lo ha sepultado del todo. Aún así, no se descarta que pueda volver a ser resucitado de nuevo en un futuro.





ANTECESORAS


Hay muchos precedentes de Parque Jurásico a lo largo de la historia del cine. Aquí dejo tres de las películas que mas influyeron en su elavoración:



THE LOST WORLD (1925)

La famosa novela de Arthur Conan Doyle -el padre de Sherlock Holmes -ha conocido numerosas adaptaciones, la mayoría de ellas para Tv. La primera y mas famosa de todas es este clásico del cine mudo dirigido por Harry O. Hoyt que contó con unos impresionantes efectos especiales muy abanzados para su época que corrieron a cargo de Willis H. O´Brien, un pionero en la técnica stop-motion. Setenta años después, Michael Crichton homenajearía a la novela de Doyle poniéndole el mismo título a la secuela de literaria de Parque Jurásico. La secuela cinematográfica también haría su particular homenaje a esta película con la escena del T-Rex causando el caos por las calles de una ciudad.




KING KONG
(1933)


Si The Lost World fue una de las pioneras en la técnica de la stop-motion, este inmortal clásico de Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack fue la que los revolucionó del todo, tal y como haría Parque Jurásico con los efectos por ordenador sesenta años después. Precisamente, King Kong fue el principal referente de Spielberg a la hora de hacer Parque Jurásico; incluso le hace un pequeño homenaje cuando los vehículas pasan por las grandes puertas de madera y Jeff Goldblum dice: ¿A quién tienen ahí, a King Kong?. Al igual que muchos, Spielberg quedó impresionado con aquel film cuando era niño y cuando se hizo con la dirección de Parque Jurásico quiso que esta tuviera un impacto similar al que King Kong tuvo en su época.




ALMAS DE METAL
(1973)


Antes de escribir Parque Jurásico, Michael Crichton ya exploró el tema de los parques temáticos cuyas atracciones se vuelven contra sus creadores y atacan a las visitas en este western futurista escrito y dirigido por él y protagonizado por Yul Brynner. Aunque, en esta ocasión, los dinosaurios eran sustituidos por máquinas con apariencia humana. Cabe destacar que esta película también sirvió de inspiración a James Cameron para realizar Terminator (1984) e, incluso, estuvo muy cerca hace unos años de dirigir un remake de este film con Arnold Schwarzenegger de protagonista.








SUCESORAS


Como ya he dicho, Parque Jurásico ha influido en multitud de películas actuales. Aquí dejo unas cuantas de las que mas le deben a este film:


CARNOSAUR (1993)

El Steven Spielberg del serie B, Roger Corman, fue de los primeros en apuntarse al carro de la moda de los dinosaurios creada por el enorme éxito de Parque Jurásico con esta baratísima cinta producida por él, dirigida por Adam Simon y protagonizada por Diane Ladd -la madre de Laura Dern -. La película, que se podría resumir como una especie de versión gore de Parque Jurásico hecha con cuatro duros, trataba sobre unos dinosaurios creados genéticamente por un científico loco a través de unos huevos de gallina. La película fue un pequeño éxito en los videoclubs -en algunos sitios llegó a estrenarse en salas comerciales -y llegó a tener dos secuelas.




JUMANJI
(1995)

Antes de dirigir Parque Jurásico III, Joe Johnston dirigió con mas acierto esta adaptación de un relato infantil de Chris Van Allsburg sobre un juego de estilo selvático que hace realidad las cosas que suceden en él. Si en Parque Jurásico se logró traer de nuevo a la vida a los dinosaurios gracias a la técnica informática, aquí los expertos en efectos especiales dieron un paso mas allá recreando digitalmente leones, monos, rinocerontes o cebras, animales que aún viven en la actualidad y que el ser humano ya ha podido ver como son en realidad. Otro reto al que se enfrentaron fue animar digitalmente a animales con pelo. Este film tiene una especie de secuela que cambia la selva por el espacio, Zathura, una aventura espacial (2005), dirigida por Jon Favreau, director de la reciente y exitosa Iron Man (2008).



GODZILLA (1998)

Inmediatamente después del éxito de Parque Jurásico, Sony -también responsable de Jumanji -puso en marcha una versión americana del famoso monstruo japones en donde el disfraz de lagarto y las maquetas de ciudades eran sustituidos por la técnica CGI. En un principio, la película iba a ser dirigida por Jan de Bont, director de Speed (1994) y Twister (1996), pero este terminó rechazando el proyecto, que acabó en manos de Roland Emmerich, quién ya le sacó muy buen partido a los efectos especiales por ordenador en Stargate, puerta a las estrellas (1994) y, sobre todo, Independence Day (1996). En mi opinión, uno de los aciertos de la película fue el -muy criticado -diseño del monstruo, que tenía mas de los dinosaurios de Parque Jurásico que del original japonés; para mi fue un acierto porque, aunque muchos piensen lo contrario, haber intentado hacerla con CGI conservando el diseño japonés hubiera sido un gran fallo. Eso si, el rugido de la bestia es el mismo.



KOMODO (1999)

La sombra de Parque Jurásico hondea por todos y cada uno de los fotogramas del debut en la dirección de Michael Lantieri; por algo fue uno de los encargados de los efectos especiales en aquella película. Aquí, no obstante, los reptiles animados mediante CGI que persiguen a los protagonistas aún existen en la actualidad. Se trata de el Dragón de Komodo, un enorme y voraz lagarto carnívoro que habita en Indonesia. La película, sin embargo, no tuvo la misma suerte comercial que su famosa predecesora; a España tardó cinco años en llegar. Por cierto, existe una leyenda urbana que habla sobre un Dragón de Komodo en el zoo de Madrid que devoró la pierna de uno de sus cuidadores cuando este se disponía a darle de comer.



LA AMENAZA FANTASMA (1999)

George Lucas no estuvo ajeno a la producción de Parque Jurásico. Él fundó ILM y, además, se encargó de supervisar en persona la última fase de la post-producción, dado que Spielberg se encontraba en Polonia rodando La Lista de Schindler. Lucas, a pesar de que había revolucionado también el mundo del cine con La Guerra de las Galaxias (1977) y sus secuelas, quedó completamente asombrado con las maravillas que había sido capaz de hacer la empresa de efectos especiales que el mismo creó y esto fue lo que le animó definitivamente a hacer algo que llevaba sopesando desde hacía varios años pero no se había atrevido a llevar a cabo hasta aquel momento: realizar las tres precuelas de La Guerra de las Galaxias que tenía pendiente por rodar. Con esta película y las otras dos que le siguieron, El Ataque de los Clones (2002) y La Venganza de los Sith (2005), Lucas se convertiría en todo un gurú de los efectos especiales por ordenador y las nuevas tecnologías. Incluso no tuvo reparos en usar estas técnicas en la reedición de las tres primeras entregas de la saga en 1997.



SPIDER-MAN (2002)

Como ya he dicho antes, en Parque Jurásico se creó al primer hombre generado mediante CGI con el abogado devorado por el T-Rex. El clonar hombres mediante esta técnica se ha usado también en otras películas, demostrando que con esto se pueden hacer cosas que serían imposibles con actores de verdad. Batman Forever (Joel Schumacher, 1995) es un ejemplo gracias a una escena donde se creó a un Batman generado por ordenador que saltaba desde lo alto de un edificio. No obstante, fue esta impresionante adaptación del famoso personaje de los cómics Marvel dirigida por Sam Raimi la que dio un paso de gigante creando un Spiderman digital capaz de pelear y moverse entre los edificios de la ciudad de Nueva York de la misma forma que lo hacía en los cómics.



KING KONG (2005)

Tras devolver a la vida a los dinosaurios, la Universal quiso ver como sería un King Kong actual generado por ordenador. Inmediatamente después del exitoso estreno del film de Spielberg pusieron en marcha una nueva versión del film de 1933 -ya hubo otra versión en 1976 dirigida por John Guillermine -que no avanzó mucho hasta que, en 1997, el neocelandés Peter Jackson -gran fan del film original -se hizo cargo de la dirección. No obstante, el estudio canceló el proyecto al ver que le llevaban bastante ventaja Sony con la versión de Godzilla de Roland Emmerich y Disney con la película Mi gran amigo Joe (Ron Underwood, 1998), remake de El Gran Gorila (Ernest B. Schoedsack, 1949); aunque también influyó el megalómano guión de Jackson ambientado en la I Guerra Mundial y con Kong utilizado como arma contra los alemanes. Años después, cuando Jackson se convirtió en uno de los grandes de Hollywood gracias a la trilogía de El Señor de los Anillos, pudo retomar este proyecto, esta vez con un guión mas fiel al film original y con un enorme gorila generado por ordenador gracias a la motion capture; la misma que se usó para crear al personaje de Gollum en la saga de los anillos. De hecho, fue el mismo actor que hizo de Gollum, Andy Serkis, el que prestó sus movimientos al gran gorila.






EL LOGO


La principal marca de identidad de Parque Jurásico es su logo, que es el símbolo del parque que aparece en la película. Diseñado por Tom Martin, miembro de la empresa de diseño Black Box Kelvin, este logo se ha convertido en uno de los principales símbolos del cine de los 90 y uno de los mas importantes símbolos cinematográficos de los últimos tiempos. Se trata de un círculo rojo -aunque otras veces es amarillo -atravesado por un cartel con el título de la película. Sobre el cartel podemos ver la silueta negra del esqueleto de un T-Rex y, bajo el cartel, pueden verse la silueta, también negra, de parte de una selva. Todo rodeado por una linea amarilla -roja si el círculo es amarillo -. Aunque fue creado directamente para la película, este logo fue utilizado en ediciones posteriores de la novela de Crichton.



Para las secuelas, el logo sufrió varias modificaciones. En El Mundo Perdido conservó el diseño original, aunque se le dio una textura rocosa; como si hubiera sido gravado en una roca. En cuanto al de Parque Jurásico III las modificaciones fueron mayores. El esqueleto del T-Rex fue sustituido por el del Spinosaurio y el negro fue sustituido por un color mas cromado. También se añadieron unos pequeños Pteranodons en la parte de abajo y un zarpazo de tres garras que formaba el "3" del título.









BANDA SONORA


Y, como viene siendo habitual, no puedo despedirme sin hacer mención a la banda sonora de la película. De nuevo, Spielberg recurrió al gran John Williams para que musicara su película y el compositor no defraudó. Ese año ganaría el oscar, pero no por este film, si no por su otro trabajo con Spielberg ese año, La Lista de Schindler. No obstante, la partitura que compuso para esta película no tiene ningún desperdicio. Ahí va una pequeña muestra:



Batman Begins

Que decir de Batman, junto con Spiderman, uno de mis superhéroes favoritos, y -para mi -la mejor creación de DC Comics por encima, incluso, del sobrevalorado Superman. A pesar de haber sido llevado a la gran pantalla en muchas ocasiones -las primeras en aquellos seriales de los años 40 -, algunas veces bien otras veces mal, siempre había sentido que no habían hecho todavía la película definitiva que hiciera justicia con este personaje. Hasta el verano de 2005, cuando llegó a las pantallas de todo el mundo la que es una de las mejores películas de superhéroes de todos los tiempos, la aproximación mas fiel al mito del hombre murciélago y una de las mejores películas del siglo XXI: Batman Begins. Y, como en Indiana Jones, tres son los nombres que han hecho posible esta gran obra del séptimo arte: Christopher Nolan (director), David S. Goyer (guionista) y Christian Bale (actor). Esta es su historia:

Tras ver como matan a sus padres cuando era solo un niño, el joven multimillonario Bruce Wayne ha pasado siete años de su vida viajando por el mundo para entender como piensan los criminales y aprender a luchar contra ellos. En una cárcel china se encuentra con Henri Ducard, un antiguo detective francés que ahora trabaja para la Liga de las Sombras, una organizanción ninja que se dedica a luchar contra el crimen y que dirige el misterioso Ra's Al Ghul. Motivado por Ducard, Bruce entra en la organización, en donde es adiestrado en las artes ninja y en como dominar los miedos. Sin embargo, pronto descubre que, en realidad, los miembros de la liga son unos fanáticos a los que no les importa asesinar a inocentes y destruir ciudades enteras en su cruzada contra el crimen. Por ello, Bruce escapa de allí tras enfrentarse a Ra's Al Ghul en un combate a muerte y regresa a Gotham City, la cual está completamente dominada por el crimen y la corrupción, encarnados en el poderoso y temido líder mafioso Carmine Falcone. Con la ayuda de Alfred, su fiel mayordomo, el sargento James Gordon, uno de los pocos policías honestos de la ciudad, Lucius Fox, uno de los antiguos hombres de confianza de su padre dentro de Industrias Wayne, y Rachel Dawes, la ayudante del fiscal y su amiga de la infancia, Bruce adopta la personalidad de Batman para luchar contra el crimen y liberar a la ciudad de Falcone. Aunque también se verá en medio de una conspiración orquestada por El Espantapájaros, alias tras el que se esconde el Dr. Jonathan Crane, para liberar una potente toxina creada por él a través del suministro de agua de la ciudad. Aunque, lo peor es cuando descubre que, en realidad, El Espantapájaros es solo un peón de Ra's Al Ghul, a quién creía muerto. Ra's Al Ghul quiere acabar con el crimen y la corrupción de Gotham destruyendo la ciudad entera. Batman deberá impedirlo.

La saga cinematográfica de Batman, que tomó el relevo a la de Superman a finales de los 80, era una franquicia muy exitosa de DC y su propietaria, Warner Bros, con los taquillazos de Batman (1989), Batman Vuelve (1992), ambas dirigidas por Tim Burton, y Batman Forever (1995), producida por Burton pero dirigida por Joel Schumacher. Sin embargo, la millonaria franquicia se acabó con Batman y Robin (1997), de nuevo dirigida por Schumacher. El film, en el que el estudio se había gastado un millonario presupuesto que superaba en mucho los 100 millones de dolares, terminó estrellándose en todo el mundo debido a las excentricidades del realizador -que aquí no tuvo a Burton para pararle los píes y evitar que se desmadrase -, quién creó una película demasiado estrafalaria, con un guión que parecía escrito por una manada de monos borrachos, decorados demasiado luminosos, subrrealistas y acartonados, escenas de acción a cada cual mas cutre, dos villanos -Arnold Schwarzenegger y Uma Thurman -que parecían sacados del carnaval de mi pueblo y un Batman -interpretado por George Clooney -que recordaba mas al de la serie de Tv los 60 que al de los cómics o las películas de Burton. El film no solo fracasó en taquilla, sino que fue pulverizado por la crítica, cabreó -y de que manera -a los fans del hombre murciélago y, lo que es peor, hizo reavivar los -para mi ridículos -rumores de que Batman es gay.

Con todo esto, la saga se quedó en un punto muerto. Sin embargo, los de DC estaban dispuestos a resucitarla. Por aquella época ya intentaban hacer lo mismo con la de Superman con aquel famoso proyecto -Superman Lives se llamaba -que iba a dirigir Tim Burton sobre un guión de Kevin Smith y con Nicholas Cage de protagonista; proyecto que fue abortado en 1998 sin explicación alguna -aunque está muy extendida la teoría de que Burton y Smith no llegaron a entenderse -. No obstante, Batman era otro cantar, ya que no tenía ningún proyecto seleccionado. Antes de que Batman y Robin se estrenara, ya se había puesto en funcionamiento una quinta entrega, Batman Triumphant, de nuevo dirigida por Schumacher y protagonizada por Clooney, con John Travolta como El Espantapájaros -otras fuentes apuntaban a Jeff Goldblum y a Howard Stern -y Madonna como Harley Quinn, la novia de El Joker; se hablaba incluso de un posible retorno de Jack Nicholson como El Joker en una escena en la que Batman se lo imaginaba a causa de la toxina de El Espantapájaros. No obstante, como era de esperar, después del batacazo de Batman y Robin este proyecto fue inmediatamente cancelado a pesar de las súplicas de Schumacher, que no paraba de afirmar que este film sería mas oscuro y cercano a las películas de Burton, y de Chris O'Donnell -que dio vida a Robin en las dos películas de Schumacher -, que veía como su carrera se iba por el retrete.

Fue por ello que, en los años siguientes, se pusieron en marcha varios proyectos a la vez con la esperanza de que, al menos uno, llegara a buen puerto. Uno de estos proyectos -que estuvo muy cerca de ver la luz -era una adaptación de Batman: Año Uno, la famosa novela gráfica de Frank Miller que iba a dirigir Darren Aronofsky (Pi), quién también escribiría el guión junto al propio Miller. Sin embargo, el poco entendimiento entre ambos y la falta de un guión que gustase al estudio, hizo que este proyecto fuese cancelado; poco después, David Fincher (Seven, Zodiac) intentó reavivarlo, pero también fracasó. Otro proyecto era Batman Beyond, adaptación de la serie de animación Batman del Futuro -spin off de Batman, una siniestra serie de dibujos animados surgida a principios de los 90 a raiz del éxito de las películas de Burton -que iba a dirigir Boaz Yakin (Titanes, hicieron historia) y en donde se rumoreaba a Paul Newman para dar vida al anciano Bruce Wayne; este proyecto no logró prosperar, a pesar de los esfuerzos de Yakin y el productor de la serie, Paul Dini, y también fue cancelado. Hubo también un intento de juntar a Batman y a Superman en una sola película en un film dirigido por el alemán Wolfgang Petersen (El Submarino, Troya) y escrito por Andrew Kevin Walker (Seven), pero también fue cancelado. La Warner tenía pocas ganas de arriesgarse y no tardó en anular todos los proyectos que la DC tenía en marcha creyendo que el cine de superhéroes estaba acabado. No sabían como se estaban equivocando.

En 2003, tras el enorme éxito de Spiderman (Sam Raimi, 2002), la Warner y la DC -que veía como su gran rival, Marvel Comics, le tomaba por primera vez la delantera en algo -decidieron rescatar los proyectos de Batman y Superman, además de poner en marcha otros para adaptar a Wonder Woman, Flash, Linterna Verde, La Liga de la Justicia o a Catwoman; ninguno de estos proyectos todavía no ha visto la luz, salvo el de Catwoman -aunque, tal y como quedó la película, mejor que no lo hubiera hecho -. El proyecto del hombre de acero emepezaba a pasar por las manos de varios directores, como Brett Ratner y McG, mientras el proyecto de Batman parecía encontrarse de nuevo en un punto muerto debido a que los responsables se encontraban divididos en como sería este nuevo film. Unos querían que fuera una quinta entrega con un lavado de cara completamente nuevo que renovase la saga mientras que otros preferían que fuera una precuela del primer Batman, ya que las precuelas están muy de moda últimamente gracias a George Lucas. En lo que si estaban de acuerdo era en que necesitaban a un director de prestigio para darle el nuevo enfoque que Spiderman y la anterior X-Men (Bryan Singer, 2000) le habían dado a las películas de superheroes. Fue entonces cuando apareció Christopher Nolan en escena.

Nolan había alcanzado un gran prestigio con la cinta independiente Happening (1998), su ópera prima, y se había consagrado con la celebrada Memento (2001) -que le valió una nominación al oscar como guionista -. Además, acababa de trabajar con la Warner en el thriller Insomnia (2002), por lo que sabía un poco lo que se cocía dentro del estudio. A pesar de ser un cineasta mas próximo al cine independiente, Nolan había crecido viendo las películas de Indiana Jones y James Bond y tenía un gran interés en hacer alguna película de este tipo. Así que, cuando se enteró, casi por casualidad, de que estaban preparando una nueva película de Batman, no tardó en ofrecerse para dirigirla. Tanto la Warner como los de DC lo aceptaron sin a penas reparos; los primeros ansiaban seguir trabajando con él y a los segundos les gustó mucho sus propuestas para la nueva película de Batman.

Nolan tenía claro que no haría ni una quinta entrega ni una precuela; aunque su idea se acercaba mas a esta última, ya que pensaba contar la historia del hombre murciélago desde sus orígenes. Su intención era romper por completo con la anterior saga y reinventar por completo la franquicia realizando un film completamente renovado e independiente de las anteriores películas y mucho mas fiel a los cómics originales. No obstante, había un problema y era que él no sabía mucho de cómics y se dio cuenta de que si quería que su proyecto saliera bien, necesitaba a todo un experto en la materia. Fue por ello por lo que se puso en contacto con el también cineasta David S. Goyer, todo un erudito en el mundo de las viñetas que, por entonces, estaba obteniendo mucho éxito como guionista de la saga Blade y la DC le había contratado para dirigir un proyecto sobre Flash que no llegó a ver la luz. Goyer, que también deseaba renovar la saga de Batman, no dudó en aceptar en cuanto Nolan le ofreció escribir junto a él el guión de la película. De hecho, ya tenía algunas ideas en mente que gustaron mucho a Nolan y, a partir de ellas, comenzaron a forjar la que iba a ser la película definitiva sobre Batman.

Durante varios meses, Nolan y Goyer se encerraron en la casa del primero para trabajar incansablemente en el guión de la película. Labor que, por exigencias del estudio, tuvieron que llevar en total secreto; Goyer tuvo, incluso, que mentirle al dueño de una tienda de cómics que solía frecuentar cuando este empezó a sospechar ante la cantidad de cómics y novelas gráficas de Batman que había empezado a comprar para documentarse. Nolan aportaba sus conocimientos cinematográficos y Goyer sus conocimientos comiqueros, formando un excelente equipo, aunque tuvieron alguna que otra discrepancia en algunos aspectos -como que si El Espantapájaros debía llevar máscara o no -, pero ambos coincidían en darle un nuevo enfoque a la historia, ahondar mucho mas en los orígenes de Batman, introducirse en su psicología, darle un toque mas realista y, especialmente, humanizar mas al personaje. En cuanto a los cómics, sus principales influencias fueron la ya mencionada Batman: Año Uno, la novela gráfica Batman: El Largo Halloween, de Jeph Loeb y Tim Sale, y los cómics de Batman publicados en los 70 y que devolvieron al superhéroe el tono oscuro perdido a causa del estilo psicodélico de la serie de los 60.

Una vez terminado el guión, este fue presentado a la Warner y debió gustarles mucho, ya que accedieron a invertir la friolera de 180 millones de dólares en el proyecto y darle a Nolan completa libertad durante la producción. Todo a pesar de que aún tenían en su cabeza el gran fiasco de Batman y Robin; por cierto, Schumacher todavía seguía intentando convencerles de que le dejaran hacer Batman Triumphant.

Para encontrar al actor ideal para interpretar el rol de Bruce Wayne/Batman, Nolan lo tenía claro desde el primer momento: quería a Christian Bale. Y, no sé si por causas del destino o por pura suerte, el actor se había enterado de que estaban haciendo una nueva película de Batman y había pedido a sus agentes que le consiguieran el papel protagonista porque tenía mucho interés en interpretar a Batman -esto es verdad, lo juro -. Así que Nolan no tuvo problemas para contratarle; aunque hubo un inconveniente. Para su anterior película, El Maquinista (Brad Anderson, 2004), Bale -que suele pesar 83 kilos -había adelgazado mas de treinta kilos y las primeras pruebas de cámara de Batman Begins eran solo un mes después de que acabara el rodaje de aquella película de terror producida por España. No obstante, Bale se empleó a fondo para recuperar el peso aunque, al principio, se pasó y terminó engordando hasta los 99 kilos, con los que se presentó a la prueba haciendo temer a los responsables por el futuro de la producción. Finalmente, pudo regresar a los 83 kilos a tiempo para el rodaje.

Para el resto del reparto Nolan buscó actores que parecían destinados a hacer el rol que se les había encomendado, ya que cada uno de ellos interpretó su papel de una forma tan creíble que se llegaban a identificar completamente con su respectivo personaje. Así, para dar vida a Alfred eligieron a Michael Caine, para James Gordon a Gary Oldman, para Lucius Fox a Morgan Freeman, para Rachel Dawes a Katie Holmes, para El Espantapájaros a Cillian Murphy, para Henri Ducard a Lian Neeson, para Carmine Falcone a Tom Wilkinson y para Ra's Al Ghul a Ken Watanabe. También cabe destacar en el reparto a Rutger Hauer (Blade Runner) como Earle, quién intenta quitarle a Bruce Wayne el control de Industrias Wayne, Linus Roache (La Guerra de Hart) como Thomas Wayne, el padre de Bruce, y a Mark Boone Junior -que ya trabajó con Nolan en Memento -como Flass, el corrupto compañero de Gordon. Los actores fueron un punto muy importante en el film, dándole un dramatismo a la historia nunca visto en las películas de Batman; ni siquiera en las de Burton. Aunque hubo algunos que criticaron posibles favoritismos de Nolan al haber tantos actores británicos como él en el reparto.

El rodaje de desarrolló en Islandia, Chicago y los estudios de la Warner. En Islandia se rodaron las escenas correspondientes a la llegada de Bruce al templo de la Liga de las Sombras, las escenas de la cárcel china y otras como la impresionante pelea sobre el hielo entre Christian Bale y Lian Neeson; fue una de las partes mas duras del rodaje. En Chicago se realizaron las escenas que correspondían a los exteriores de la ciudad de Gothan. Una de estas escenas fue la impresionante persecución del batmóvil. Nolan quería un batmóvil mas real y que las escenas correspondientes a él no se rodaran en un estudio diseñado para ellas, como había ocurrido en las otras películas. Aquí se construyó un batmóvil de verdad, diseñado a partir de un vehículo militar, capaz de correr a gran velocidad por las carreteras. Durante el rodaje de esa escena un transeunte despistado llegó a creer que había visto un ovni.

El que el batmóvil, diseñado por Nathan Crowley, se construyese a partir de un vehículo militar fue parte de la idea de Nolan y Goyer para darle mas realismo a la historia. Ambos idearon que los objetos que usara Batman hubieran sido diseñados para uso militar por Industrias Wayne. Contrataron a la diseñadora Lindy Hemming, que ya había trabajado en las películas de James Bond, para que diseñara el traje de Batman, compuesto por una armadura acorazada, pero flexible para dar mayor libertad de movimientos, una capucha que, por primera vez, permitía al protagonista poder girar la cabeza y una capa diseñada para ponerse rígida durante las escenas de vuelo, con lo que se dio mejor soltura en las escenas de vuelo. En el guión, la capa de Batman está hecha de un tejido inteligente que se endurece al administrarle corriente eléctrica. Algo que, por muy de ciencia ficción que parezca, el ejército americano está trabajando en ello -aunque no lo tienen tan desarrollado como en la película -; de hecho, todos los objetos que usa Batman están diseñados a raíz de objetos reales que los militares están estudiando; Batmóvil incluido.

Otro de los aspectos de la película era el diseño de Gotham City. Según la idea de Nolan, Gotham debía ser una especie de Nueva York con esteroides, muy diferente del aspecto gótico de las películas de Burton y, sobre todo, del aspecto subrrealista de las películas de Schumacher. Aquí volvió a entrar en acción el diseñador de producción Nathan Crowley, que creó una gran urbe contemporánea compuesta a partir de aspectos de grandes ciudades como Nueva York, Tokio, Londres o París. En el guión, la ciudad era representada como una especia de metrópolis de un gran imperio en decadencia, algo así como una moderna Roma -de hecho, en la película el personaje de Ra's Al Ghul la compara con esta y con Constantinopla -. Para los planos generales se usaron maquetas y tecnología CGI.

La mayoría de las escenas de acción se desarrollaron en los estudios. Bale se empeñó en hacer él solo la mayoría de las escenas peligrosas pero, ante los muchos accidentes que se estaban sucediendo, los productores se empeñaron en que las mas peligrosas las realizase su doble. Una de estas fue durante la brutal escena final, donde Batman iba colgado de un tren a toda velocidad con un cable. El especialista casi perdió la vida rodando esta escena. Otro espeialista se estrelló contra el suelo tras fallar los cálculos de aterrizaje rodando una escena de vuelo. Por suerte, a pesar de todo esto, no hubo ningún incidente lo suficientemente grave como para detener el rodaje.

Luego estaban las escenas de lucha. Nolan no quería las típicas escenas de artes marciales coreografiadas de antemano y prefería algo mas brutal. Para ello se empleó un tipo de lucha muy nuevo y poco conocido que es algo así como una mezcla entre artes marciales y lucha libre. Esto puede que haga que las peleas cuerpo a cuerpo sean algo difíciles de ver al principio. De hecho, hay gente que se ha quejado de ello. Sin embargo, una vez que se acostumbra la vista termina funcionando.

La película se estrenó, tanto en EEUU como en España, el 15 de junio de 2005, logrando un importante éxito comercial -fue la segunda película de Batman que superaba los 200 millones de dólares en EEUU después de la primera película de Burton -y obteniendo muy buenas críticas. Aunque hubo -y todavía hay -varios defensores de las películas de Burton que no dudaron en atacarla. Aún así, la película ha ido ganando adeptos y, en tan solo tres años, ha logrado convertirse en película de culto y en el inicio de una nueva saga. La DC, que no tubo tanta suerte el año siguiente con Superman Returns, de Bryan Singer, y ha visto como la Warner ha anulado varios de sus proyectos, como el Flash que iba a dirigir Goyer o el proyecto de Wonder Woman escrito y dirigido por Joss Wheddon (Buffy, cazavampiros), ha convertido a Batman Begins y sus secuelas en su buque insignia y en la gran esperanza de esta compañía.

Les dejo conuno de sus trailers:






LAS SECUELAS



THE DARK KNIGHT (2008)

Ya antes que Batman Begins se estrenara, Goyer tenía ideadas dos secuelas; aunque no era seguro que se hicieran. Tras el éxito del film, los responsables pusieron en marcha la primera de las secuelas tras asegurarse a Christopher Nolan para dirigirla y a Christian Bale para protagonizarla.

Batman ha logrado reducir el crimen y la corrupción en Gothan. Los principales líderes criminales, desesperados, buscan el modo de contraatacar y recurren a la ayuda de un individuo conocido como El Joker, una mente desquiciada que comenzará a asolar la ciudad y poner en jaque al hombre murciélago, quién se aliará con James Gordon y el nuevo fiscal del distrito, Harvey Dent, para hacer frente a esta nueva amenaza. Sin embargo, El Joker resulta ser un criminal mucho mas complejo y peligroso de lo que parece y Batman pronto descubrirá que la única manera de hacerle frente es poniéndose a su altura. Mientras, durante esta batalla, Harvey Dent sufrirá un trágico hecho que le deja desfigurado medio rostro y termina desquiciado, convirtiéndose en Dos Caras.

Nolan se puso a trabajar en esta nueva entrega en cuanto terminó su anterior película, El Truco Final. El Prestigio (2006), protagonizada por Bale, Hugh Jackman y Scarlett Johansson. Para el guión, además de contar de nuevo con la ayuda de Goyer, contó con la colaboración de su hermano, el guionista Jonathan Nolan, con quién ya había trabajado en Memento y en El Truco Final. El Prestigio. El título de la película, The Dark Knight -Nolan no quiso que la palabra Batman apareciese en él -, es un claro homenaje a Frank Miller y a su serie de cómics de los 80, conocida en España como El Regreso del Señor de la Noche. No obstante, en esta ocasión no buscaron la inspiración en los cómics de Frank Miller para esta nueva entrega y, en su lugar, se inspiraron mas en los primeros cómics de Batman; especialmente, Batman #1, donde apareció El Joker por primera vez.

Tanto Goyer como Nolan tenían claro que El Joker iba a ser el villano principal de esta nueva película; de hecho, ya lo dejaron ver en la escena que cierra Batman Begins. Otra cosa que tenían bien clara era que no querían un Joker como el que interpretó César Romero en la serie de los 60 o al que dio vida Jack Nicholson en la película de Tim Burton. Ellos querían a un joker mas propio de los cómics originales, mas oscuro y terrorífico y sin ningún pasado conocido ni ninguna pista sobre sus orígenes, dándole mas misterio. Lo primero que necesitaban era al actor ideal, para lo que iniciaron una larga búsqueda durante la cual surgieron varios nombres como posibles intérpretes -uno de ellos el mismísimo Mark Hamill (Luke Skywalker en Star Wars), que ya había puesto su voz al personaje en la famosa serie de animación de los 90 -hasta que, en el verano de 2006 se hizo público que el gran elegido era Heath Ledger, el hijo de Mel Gibsob en El Patriota (Roland Emmerich, 2000) y nominado al oscar por Brokeback Mountain (Ang Lee, 2005). Lamentablemente, Ledger no ha podido ver la película terminada, ya que falleció repentinamente el pasado mes de enero. Sin embargo, todo el mundo habla maravillas de su interpretación en la película y ya se habla de un posible oscar postumo por esta interpretación.

En cuanto al resto del reparto, repitieron la mayoría de los actores de la primera entrega, Gary Oldman, Michael Caine, Morgan Freeman y Cillian Murphy, en sus respectivos papeles. Quién no repitió fue Katie Holmes como Rachel Dawes. Muchos criticaron su interpretación en Batman Begins -aunque para mi fue correcta -pero lo que, en realidad, provocó su ausencia en esta entrega fue el enfado de Nolan a causa de que ella y su pareja, Tom Cruise, utilizasen los estrenos de Batman Begins para aquel circo mediático en el que habían convertido su relación. Como sustituta de Holmes surgieron muchas candidatas -Rachel Weizs, Reese Witherspoon y Rachel McAdams fueron los nombres que mas sonaron -, pero la gran elegida fue Maggie Gyllenhaal, hermana del también actor Jake Gyllenhaal y protagonista de películas como Secretary (Steven Shainberg, 2004) o Ellos y Ellas (Bart Freundlich, 2006); sin menospreciar a Katie Holmes, que también me gusta a pesar de que, últimamente, está bastante atontada a causa de su relación con Cruise, debo decir que la película ha salido ganando mucho, puesto que Gyllenhaal es una excelente actriz; para mi mucho mejor que su hermano. Otro de los nuevos rostros -nunca mejor dicho -es el actor que interpreta el rol de Harvey Dent/Dos Caras. También fueron muchos los nombres que sonaron para este personaje, los mas extendidos fueron los de Liev Schreiber y Jamie Foxx -no sería la primera vez que un actor negro diese vida a este personaje; acuérdense de Billy Dee Williams (el Lando Calrissian del El Imperio Contraataca y El Retorno del Jedi) en las películas de Burton -, hasta que se hizo público que el elegido era Aaron Eckhart, muy conocido tanto en el cine independiente (El Juramento, Gracias por Fumar) como en el comercial (El Núcleo, Paycheck).

Después de tres años en los que ha generado una gran expectación, la película se estrenó el pasado 18 de julio -en España lo hará el día 13 de este mes de agosto -logrando un éxito enorme -su recaudación ya se acerca a los 400 millones solo en EEUU -y logrando excelentes críticas y opiniones muy entusiastas del publico. Sin duda, es ya la película del año por encima, incluso, del mismísimo Indiana Jones.

Los hay que dicen que es incluso mejor que Batman Begins. Yo todavía no la he podido verla, así que no pienso opinar todavía sobre este asunto. Les dejo con uno de los trailers:





SHADOW OF THE BAT (¿2011?)

En vista del enorme éxito que está teniendo The Dark Knight, que la Warner diese luz verde a la tercera entrega solo era cuestión de tiempo. Poco se sabe todavía de esta nueva entrega, aunque se espera que vuelva a dirigirla Nolan y protagonizarla Bale. Sobre cuando llegará a las pantallas, tampoco se sabe nada, aunque la fecha que mas predomina es 2011 -aunque otras fuentes apuntan a 2010 o, incluso, 2009 -. Goyer ya trabaja en la historia para el futuro guión de la película; aunque todo apunta a que esta nueva entrega se alejará de la idea que concibió en 2005, según la cual el villano principal sería Dos Caras, quién se formaría durante el juicio de El Joker que lleva Harvey Dent. La muerte de Ledger y el que Dos Caras ya aparezca en The Dark Knight echan por tierra esta teoría.

Hasta ahora, lo único que hay son rumores. Los mas recientes apuntan a Philip Seymour Hoffman como El Pingüino -aunque ya se le mencionó en ese mismo papel para The Dark Knight -, Johnny Depp como Enigma o Angelina Jolie como Catwoman. Ni siquiera el título, Shadow of the Bat, es todavía definitivo.

Todo se verá mas adelante. Lo que si está claro es que, si dirige Nolan y protagoniza Bale -quién ha manifestado que no la hará si aparece el personaje de Robin; algo que yo comparto -, nos encontramos ante una nueva gran película.



BATMAN: GOTHAM KNIGHT (2008)

Poco antes del estreno de The Dark Knight salió al mercado del DVD esta película, co-producción entre EEUU y Japón, compuesta por seis cortometrajes realizados en animación manga que transcurren entre Batman Begins y The Dark Knight. La Warner ya hizo esto en 2003 con Animatrix, que precedía al estreno de Matrix Reloaded. Yo ya los he visto y, desde luego, vale la pena echarles un vistazo antes de ver The Dark Knight.

Les dejo con uno de los trailers:






Y, como viene siendo habitual, me despido haciendo especial mención a la banda sonora de la película, compuesta por Hans Zimmer y James Newton Howard, que unieron sus fuerzas para lograr algo que parecía imposible, superar la partitura que Danny Elfman compuso para la película de Tim Burton. Aquí dejo una pequeña muestra:




Y si alguien quiere comparar entre esta y la de la película de Burton que eche un vistazo a este vídeo:


Indiana Jones

Su figura, con su sombrero y su látigo, es ya todo un icono del cine de aventuras y del cine en general. Hablo, naturalmente, de Indiana Jones, el personaje principal de una saga de películas que ha marcado un antes y un después en el género cinematográfico que ha sido víctima de numerosas imitaciones y parodias y referente para toda una generación. Y tres son los nombres propios que están unidos a esta saga y que solo faltaría la ausencia de uno de ellos para que la franquicia no funcionara. Estos nombres son, naturalmente, los de Steven Spielberg (director), George Lucas (productor) y Harrison Ford (protagonista). Esta es su historia:


EN BUSCA DEL ARCA PERDIDA (1981)

La película comienza en sudamérica, en 1936. Indiana Jones, un arqueólogo americano aficionado a recorrer el mundo en busca de reliquias, logra escapar de un templo en donde ha superado varias trampas para lograr un ídolo de oro que le arrebata de las manos su mayor enemigo, el francés Belloq. Tras regresar a Connecticut (EEUU), en donde trabaja como profesor de arqueología en la Universidad Marshall, recibe la visita de unos hombres que trabajan para la inteligencia del ejército americano para advertirle de que Hitler va detrás del Arca de la Alianza y le piden que la encuentre antes de que caiga en manos del III Reich. Jones acepta y marcha a Nepal en busca de su antiguo colega, el profesor Abner Ravenwood, quién había buscado el arca durante años y posee mucha información para encontrarlo. Sin embargo, solo encuentra a su hija, Marion Ravenwood, con quién tuvo una relación en el pasado que no acabó muy bien. Tras salvarla de unos agentes alemanes, se marcha con ella a Egipto, donde se cree que se encuentra el arca. Allí los alemanes tienen una excavación en marcha dirigida por Belloq.

Todo comenzó en 1977, en una playa de Hawai. Durante una conversación amistosa, Steven Spielberg le comentó a George Lucas sus deseos de hacer una película de James Bond pero, hasta el momento, el productor de la famosa saga, Albert "Cubby" Broccoli, lo había rechazado. En ese momento, Lucas le comentó que tenía en mente una idea mucho mejor que las películas de 007. Desde hacía varios años llevaba desarrollando una historia en la cual había trabajado casi al mismo tiempo que en La Guerra de las Galaxias (1977), su obra cumbre. Se trataba de una historia de aventuras inspirada en los seriales de aventuras de las sesiones matinales de los años 30 y 40. Dicha historia transcurriría en los años 30 y trataría sobre un arqueólogo aventurero que buscaría el Arca de la Alianza. Lo de usar esta famosa reliquia bíblica fue idea del cineasta Philip Kaufman -gran amigo de Lucas -, quién oyó hablar de ella a su dentista cuando tenía nueve años; Kaufman aparecería en los títulos de créditos como autor del argumento junto con Lucas.

A Spielberg le entusiasmó la idea y, rápidamente, se pusieron a trabajar en ella alternándola con sus siguientes trabajos, la comedia 1941 (1979) -Spielberg -y El Imperio Cotraataca (Irvin Kershner, 1980) -Lucas -. No obstante, hasta el momento solo tenían la idea argumental y algunas imágenes que Lucas tenía en la cabeza, como la de un hombre a caballo subiéndose a un camión en marcha o la imagen de un sombrero y un látigo. Por ello, contrataron al guionista y director Lawrence Kasdan -que también trabajaba en el libreto de El Imperio Contraataca -para que convirtiera la idea de Lucas en un guión que daría píe a la gran película que ambos estaban preparando. Kasdan escribió siguiendo las pautas de Spielberg y Lucas quienes, además de los seriales de los años 30 y 40, también tomaron como fuente de inspiración los cómics y las novelas de aventuras. Aunque, lo que mas les inspiró fueron películas clásicas, en especial Las Minas del Rey Salomon (Compton Bennet y Andrew Marton, 1950), con Stewart Granger, El Tesoro de Sierra Madre (John Huston, 1948), con Hunfrey Bogart, y El Secreto de los Incas (Jerry Hopper, 1954), con Charlton Heston -quién vestía con sombrero y cazadora -. Aunque también sirvieron de inspiración las comedias protagonizadas por Katharine Hepburn y Spencer Tracy para los aspectos cómicos de la trama y, especialmente, para las relaciones del protagonista con las mujeres.

Así, poco a poco, empezó a tomar forma la película y el héroe que iba a protagonizarla. Este, en un principio, iba a llamarse Indiana Smith. Lucas cogió el nombre del perro de su mujer, un malamute de Alaska que se llamaba Indiana. A Spielberg le gustó el nombre, pero no el apellido, así que convenció a Lucas para cambiarlo por Jones; así pasó a llamarse Indiana Jones. Aunque este no sería utilizado en el título de la película, la cual se llamó Raiders of the Lost Ark; aquí en España, En Busca del Arca Perdida.

Una vez terminado el guión, Spielberg y Lucas trataron de venderlo a un estudio. Sin embargo, a pesar de los enormes taquillazos que les precedían, no lo tuvieron tan fácil a la hora de encontrar financiación y distribución para el film. El único que confió en ellos fue Michael Eisner que, por entonces, era presidente de Paramoun Pictures -mas tarde, en 1984, sería presidente de Disney hasta su polémica destitución en 2005 -. A Eisner le entusiasmó la historia, pero desconfiaba de Spielberg, ya que este acostumbraba mucho a excederse en el presupuesto -vease los casos de Tiburón (1975) y la susodicha 1941; la cual fue un fracaso monumental -. Eisner le pidió a Lucas que buscase a otro director, pero este se negó a traicionar a Spielberg y no paró hasta que Eisner terminó por ceder. Así, Spielberg y Lucas recibieron un cheque de 20 millones de dólares, un plazo para rodar de 87 días y la garantía de que ningún miembro del estudio les molestaría durante el rodaje. Spielberg sería el director mientras que Lucas actuaría como productor ejecutivo; además de inspirador del argumento.

Una vez lograda la financiación y distribución de Paramount, el gran reto era encontrar al actor que se encargaría de dar vida al héroe del film. El primer elegido fue el actor Tom Selleck. Sin embargo, este ya se había comprometido con Magnum, una serie de Tv que, en un principio, había sido abortada pero que terminó por hacerse, con lo que Selleck no pudo protagonizar la película; cosa que ha lamentado todos estos años. Fue entonces cuando Spielberg propuso a Harrison Ford, a quién veía ideal para el papel. Lucas, sin embargo, tenía sus reservas, ya que trabajó con él en American Grafitti (1973) y La Guerra de las Galaxias y temía que su nombre se asociara al de él, como el de Robert de Niro a Martin Scorsese. Además, Lucas tenía claro que si la película tenía éxito se harían dos secuelas y quería que el protagonista accediera a firmar un contrato por tres películas, algo a lo que Ford se negó cuando fichó para La Guerra de las Galaxias. No obstante, el actor, convencido por Spielberg, aceptó firmar el contrato y Lucas lo aceptó.

En cuanto al resto del reparto, hicieron pruebas a varias actrices -entre ellas Debra Winger, Sean Young y Amy Irving; futura esposa de Spielberg - para el papel de Marion Ravenwood hasta que encontraron en la casi desconocida Karen Allen a la elegida. Para el rol de Belloq, el principal villano del film, se tanteó al principio al italiano Giancarlo Giannini, pero terminaron decantándose por el británico Paul Freeman. El actor Denholm Elliott se encargaría de interpretar a Marcus Brody, el decano de la universidad de Jones, además de amigo suyo. Para dar vida a Sallah, el amigo egipcio de Jones, en un principio se pensó en Danny DeVito -ya que el personaje en el guión era descrito como un hombre bajito -, pero terminaron por elegir a John Rhys-Davies, que no cumplía esas características físicas, por lo que el personaje fue cambiado; curiosamente, Rhys-Davies interpretaría, años después, al enano Gimli de la trilogía El Señor de los Anillos de Peter Jackson. También cabe destacar la pequeña aparición al principio de la película de un joven y principiante Alfred Molina, hoy día famoso gracias a éxitos como Spiderman 2 (Sam Raimi, 2004) -donde interpretaba al Dr. Octopus -o El Código Da Vinci (Ron Howard, 2006).

El rodaje se llevó a cabo en La Rochelle (Francia) y Túnez -en donde, entre otras cosas, se recreó El Cairo y la excavación en el desierto -hasta acabar en los estudios Elstree de Hertfordshire (Inglaterra) y culminar en Hawai, donde se rodó la archifamosa escena con la que comenzaba la película. La parte mas dura fue la que transcurrió en Túnez, en donde la mayor parte del equipo sufrió una infección vírica. Esto dio píe a una de las anécdotas mas famosas del rodaje. Durante la persecución en las calles de El Cairo, Jones se encontraba con un árabe espadachín con el que protagonizaba una escena de lucha que ocupaba tres páginas del guión. Sin embargo, debido a la enfermedad, se cambió dicha escena y, en lugar de la lucha a espadas, el protagonista desenfundaba su pistola y le disparaba al árabe mientras este se hacía exhibiciones con la espada. Dicha escena ha pasado a la historia como una de las mas divertidas de la historia del cine.

A pesar de contar con 87 días, Spielberg terminó de rodar la película en 73 y no se excedió en ningún solo momento del presupuesto; contradiciendo las opiniones de Eisner. Las escenas de acción, como la del camión, fueron de las mas difíciles de rodar. Especialmente, porque Ford se empeñó en hacerlas el mismo a pesar de tener al gran Vic Armstrong como doble. La entrega de Ford en esta película fue tal que muchas de las magulladuras que luce en el film son auténticas y mas de una vez se jugó el tipo; especialmente en la archifamosa secuencia del principio en la que es perseguido por una gran bola de piedra. Dicha bola, en realidad, estaba hecha de fibra de vidrio, pero era bastante pesada y podía haber causado lesiones al protagonista de haberlo pillado. Pronto, Ford se convertiría en un elemento tan importante para la película, y la saga que surgiría a continuación, como Lucas y Spielberg.

Otra escena difícil de rodar fue la del final, cuando Belloq y los nazis abren el arca en una isla griega y pasa lo que pasa. La dificultad de esta escena radicaba en que en ella se usaban efectos visuales generados por la compañía Industrial Light & Magic (ILM) -creada por Lucas -. Ni siquiera Lucas y Spielberg sabían como iba a quedar tal escena, puesto que en el guión de Kasdan solo hacía referencia a un cataclismo. Los artistas de ILM crearon tres bocetos que hacían referencia a figuras fantasmales, luces raras y una tormenta de fuego. Lucas y Spielberg, en lugar de elegir uno de estos tres bocetos, optaron por quedarse con los tres y fundirlos, logrando que la escena fuese de los mas espectacular.

La película, tras ser presentada en Cannes, se estrenó en EEUU el 12 de junio de 1981, obteniendo un éxito enorme que ni tan siquiera sus responsables hubieran imaginado, recaudando 242 millones de dólares en EEUU y casi 400 millones en el resto del mundo. Su éxito fue tal que en algunas ciudades -como San Diego -llegó a estar mas de un año en cartel. A partir de ahí ha pasado a la historia como todo un clásico y una de las películas mas importantes de la historia del cine y en todo un fenómeno sociológico que influyó mucho en toda una generación. Claro, que la cosa no se quedó ahí.

Aquí dejo uno de sus trailers:




INDIANA JONES Y EL TEMPLO MALDITO (1984)

Lucas tenía claro que si En Busca del Arca Perdida era un éxito se harían dos películas mas, creando así una trilogía como hizo con La Guerra de las Galaxias. Después del estreno de la película empezó a trabajar en la historia de la nueva entrega, la cual iba a ser una precuela de la primera -algo que a Lucas se le da muy bien -al desarrollarse la historia un año antes. Lucas quería algo completamente distinto -aunque sin traicionar el estilo de la primera entrega -y encontró la solución recurriendo a la mitología hindú. Inspirándose en una de las películas favoritas de Spielberg, Gunga Din (George Stevens, 1939), ideó un argumento en el que Indiana Jones viajaría a la India y se enfrentaría a la Secta Thugge. Willard Huyck y Gloria Katz, con los que Lucas ya había trabajado en American Graffiti, serían, esta vez, los encargados de transformar la historia en guión.

La película comienza en Shanghai, en 1935. Tras una escaramuza en un night club -llamado Obi Wan en claro guiño a La Guerra de las Galaxias -, Indiana Jones escapa en un avión acompañado de Tapón, un niño chino amigo suyo, y Willie Scott, una frívola cantante de salón, y llega a la India, en donde un poblado le pide ayuda porque la diabólica secta Thuggee ha secuestrado a todos los niños de la aldea y se ha llevado su piedra sagrada, sin la cual sus tierras no dan alimento. Jones acepta y, junto con Willie y Tapón, se dirige a lomos de un elefante a un palacio en cuyas catacumbas los thuggee tienen su templo, donde realizan sacrificios humanos y tienen a los niños como esclavos en una mina.

En esta ocasión, Lucas, que, por aquel entonces, se estaba divorciando y estaba muy bajo de ánimos, concibió la historia para que fuese mucho mas oscura que En Busca del Arca Perdida. Algo que no compartía del todo Spielberg, quién prefería que la película fuera lo mas parecida posible a la anterior. Sin embargo, Lucas logró convencerle.

Con Ford asegurado para interpretar a Jones, el reto era buscar a los demás miembros del reparto. Para el papel de Willie hicieron pruebas a varias actrices -una de ellas, una desconocida Sharon Stone -hasta dar con Kate Capshaw; actriz con la que Spielberg tuvo una relación de lo mas amistosa durante el rodaje y con quién terminaría casándose tras su divorcio de Amy Irving en 1989. Para Tapón también se le hicieron pruebas a muchos niños orientales. Sin embargo, el elegido, Ke Huy Quan, un niño vietnamita de 12 años, había asistido al casting para acompañar a su hermano y, al verle, decidieron hacerle una prueba y acabaron eligiéndolo para su gran sorpresa. Para el villano principal del film, el sacerdote thuggee Mola Ram, se escogió al fallecido Amrish Puri, que terminaría convertido en uno de los villanos mas famosos del cine de Bollywood. Del resto del reparto, cabe destacar una pequeña aparición de Dan Aykroyd en la escena del aeropuerto de Shanghai, en la cual Spielberg, Lucas y Frank Marshall hacían un cameo como turistas.

Tras conseguir un presupuesto de 28 millones de dólares y un adelanto de los cines de 40 millones, el rodaje comenzó en Sri Lanka, donde, entre otras cosas, construyeron el poblado de los niños secuestrados y el puente colgante donde se desarrolla la inquietante pelea final sobre el foso lleno de cocodrilos. Spielberg nunca llegó a cruzar este puente, ya que le tenía pánico, y cunado tenía que cruzar al otro lado lo hacía rodeando la garganta en coche. Ford, en cambio, se puso a saltar sobre él en cuanto estuvo terminado. Como en la primera película, Ford se empeñó en hacer la mayoría de las escenas de acción. Aunque, en esta ocasión, lo pasó mas mal al lesionarse la espalda y tuvo que ausentarse unos días en los que Vic Armstrong le sustituyó en varias escenas, como en las que se le veía de lejos a lomos del elefante o estaba de espaldas.

Una vez terminada la fase del rodaje en Sri Lanka, el rodaje debía haber continuado en la India, donde tenían pensado rodar en el Palacio de la Rosa de Jaipur. Sin embargo, se encontraron con la oposición del gobierno local de Rajastán y tuvieron que recrear el palacio en los estudios de Elstree, en donde se terminaría el resto del rodaje. En los estudios se rodaría la escena mas famosa y trepidante de toda la película, la espectacular persecución de vagonetas en la mina. Para dicha escena se construyó un nuevo tipo de cámara y, dentro de las vagonetas, se emplearon unos muñecos articulados con la forma de los protagonistas manejados por control remoto. Los resultados dejan perplejo a cualquiera.

La razón de que se les negara rodar en aquel palacio de la India fue porque una de las escenas que se iban a rodar allí era la famosa cena a la que eran invitados los protagonistas y que consistía en escarabajos, serpientes con crías de anguila en su interior, sopa de ojos y sesos de mono -que, en realidad, eran natillas con salsa de frambuesa -. Esta escena, una de las mas cómicas de la película, había sido concebida para ridiculizar los prejuicios de los occidentales ante las costumbres de otras culturas. Sin embargo, los hindúes no lo vieron así y tomaron aquello como una ofensa a sus creencias; por lo que no es de extrañar que, después, la película no fuese muy bien recibida en la India.

Esta no fue la única polémica que acompañó al film, ya que, tras presentarlo a la Motion Picture Association of America (MPAA) -encargada de elaborar la tan temida la calificación por edades de las películas -, se le otorgó la calificación R -restringida a menores de 17 años no acompañados -por su oscuridad y algunas escenas gore, como aquella en la que Mola Ram le arranca el corazón con la mano a un pobre desgraciado. No obstante, el estudio presionó a la MPAA hasta conseguir que la película obtuviera la calificación para todos los públicos y así no reducir el número de espectadores en las salas de cine. Sin embargo, esto generó problemas al llevarla a otros países; en Inglaterra, por ejemplo, fue censurada con hasta 25 cortes. Fue por ello que, tras esta película, la MPAA decidió crear una calificación intermedia entre la de todos los públicos y la R; así nació la PG-13, que restringe el acceso a salas a menores de 13 años no acompañados.

A pesar de todo, aunque obtuvo un éxito inferior al de la primera, la película logró recaudar casi 180 millones de dólares solo en EEUU tras su estreno el 23 de mayo de 1984. No obstante, no es muy bien recordada por muchos fans, que la consideran la menos lograda de la saga. Incluso Spielberg y Lucas tienen ciertos reparos al hablar de ella. Para mi, en cambio, aunque no supera a En Busca del Arca Perdida, es una película muy buena y lograda capaz de estar a la altura de ella.

Aquí dejo uno de sus trailers:




INDIANA JONES Y LA ULTIMA CRUZADA (1989)

Tras los éxitos de las anteriores entregas, la tercera entrega era cuestión de tiempo que se hiciese. No obstante, esta nueva entrega se hizo algo mas de rogar, dado que Lucas no encontraba una historia que fuese de su agrado. Entre las muchas ideas que tenía para elegir, estaban una que trataba sobre la leyenda del Rey Mono de la antigua China, otra en la que Jones se enfrentaba a unos fantasmas en un castillo escocés u otra que se desarrollaba en el Tibet. Sin embargo, ninguna eran de su agrado. Fue entonces cuando decidió acercarse mas a la primera entrega y utilizar de nuevo un famoso objeto bíblico; en esta ocasión se trataba del mítico Santo Grial. Además, en esta nueva entrega, tanto Lucas como Spielberg quisieron ahondar mas en la vida del protagonistas y decidieron incluir en la trama al personaje de Henry Jones, el padre del protagonista; además de una escena inicial en la que se mostraría su juventud. Lo del padre de Jones, con el que el personaje no tiene muy buena relación pero se reconcilia en la película, fue mas cosa de Spielberg, quién tampoco había tenido una buena relación con su padre durante varios años.

Así, la película empieza en Ohio, en 1912. Un adolescente Indiana Jones trata de impedir que unos mercenarios se lleven la Cruz de Coronado; pero fracasa -aunque el jefe de los mercenarios le regala su sombrero junto con un buen consejo -. Años después, en 1938, logra, por fin, recuperar la cruz cerca de la costa portuguesa. Al regresar a Connecticut, se entera de que su padre, el también arqueólogo Henry Jones, ha desaparecido en Venecia mientras buscaba el Santo Grial. Acompañado de Marcus Brody y con la financiación de Walter Donovan, un misterioso hombre de negocios que también había financiado a su padre, viaja a Venecia para encontrarse con la atractiva doctora Elsa Schneider, quién había acompañado a su padre en su búsqueda hasta que desapareció. Pero, una vez que encuentra a su padre en un castillo en la frontera entre Alemania y Austria, descubre que Donovan y Schneider son dos traidores que trabajan para los nazis.

En esta ocasión, Ford no era el único que regresaba. También lo hicieron Denholm Elliott como Marcus Brody y John Rhys-Davies como Sallah. Entre las nuevas incorporaciones se encontraban la bellísima Alison Doody -que fue chica Bond en Panorama para Matar (John Glen, 1985) -como Elsa Schneider, Julian Glover -que interpretó al General Veers en El Imperio Contraataca -como Walter Donovan, Michael Byrne como el malvado oficial alemán Vogel -personaje, inicialmente, previsto para Glover -y Kevork Malikyan como Kazim, líder de una hermandad de zelotes encargada de proteger el grial. Aunque, los dos puntos mas fuertes de su reparto, fueron el fallecido River Phoenix como el joven Indiana Jones de la escena del principio y, sobre todo, el gran Sean Connery como Henry Jones. Para este papel, Lucas había pensado en Gregory Peck, pero Spielberg logró convencerle de que eligieran a Connery, a pesar de que solo era 12 años mayor que Ford, y la cosa resultó al cien por cien. La química entre Ford y Connery fue esencial para mostrar la relación paternofilial entre ambos personajes -verdadero eje central de la trama -; además, Connery aportó buenas dosis de humor a la trama, consiguiendo así que esta sea la entrega mas cómica.

El rodaje comenzó en Almería (España) -donde Spielberg ya rodó El Imperio del Sol (1987) -, donde se realizarían las escenas que transcurrían en el desierto jordano, como la espectacular escena del tanque. Después, se completó en Venecia -donde se dio por primera vez la ocasión de que el lugar del rodaje coincidía con el de la trama -, Oxfordshire (Inglaterra) -donde se rodó la famosa escena en Berlín en la que Hitler le firmaba un autógrafo a Jones -, Mayen (Alemania) -para rodar la escena del castillo -, la Ciudad de Petra (Jordania), hasta acabar en los estudios Elstree.

Aunque allí no acabó el rodaje, ya que, en EEUU -a parte de la escena de la persecución de motos que Lucas y Spielberg decidieron incluir al no gustarles el primer montaje -se rodó la escena del principio con River Phoenix -hermano de Joaquin Phoenix, por cierto -como joven Indiana Jones. Esta escena, aunque abría la película, se dejó para el final. Al principio, a Spielberg no le hacía mucha gracia incluir esta secuencia, ya que acababa de rodar El Imperio del Sol -con un jovencísimo Christian Bale -y no tenía muchas ganas de volver a trabajar con niños. No obstante, Lucas le convenció de la importancia de esa escena ya que contaba los inicios de Indy como aventurero y, además, justificaba varios elementos, como el látigo, el sombrero y su fobia a las serpientes; incluso se justificó la cicatriz que Ford tiene en la babilla.

Durante años, se ha creído que que Phoenix fue propuesto para el papel por Ford, ya que ambos coincidieron en La Costa de los Mosquitos (Peter Weir, 1986). Esto resultó ser falso, pero si que Ford se convirtió en todo un mentor para el joven actor asistiendo todos los días al rodaje de esa escena para aconsejarle. Por otro lado, Lucas y Spielberg quisieron que la escena quedara tan en secreto que, en el guión -escrito por Jeffrey Boam (Jóvenes Ocultos) y un no acreditado Tom Stoppard (El Imperio del Sol), responsable de la mayoría de los diálogos entre Ford y Connery -, el personaje era conocido como "El Chico del Tren"; incluso, cuando se filtró a la prensa que Phoenix estaba en el reparto tuvieron que hacer correr el falso rumor de que iba a interpretar al hermano menor de Jones. Lo cierto es que Phoenix hizo un gran trabajo y hubiera hecho una gran carrera como actor de no haber muerto por sobredosis en 1993.

Del aspecto técnico del film, a parte de las espectaculares escenas de acción tan a la altura de las anteriores películas, cabe destacar la escena de la muerte del personaje de Walter Donovan, el cual envejece en cuestión de segundos hasta consumirse. Dicha escena solo dura 16 segundos, pero se necesitaron tres días para rodarla. Primero se hicieron seis tomas en las que Julian Glover lucía un maquillaje distinto que representaba sus distintos estados de envejecimiento y, mas tarde, estas tomas fueron fusionadas por los de ILM utilizando, por primera vez, tecnología digital; recordemos, que los efectos especiales por ordenador no estaban tan a la orden del día como hoy. El resultado fue realmente espectacular.

La película se estrenó el 24 de mayo de 1989 en mas de 2000 cines, logrando una recaudación -de la que no tengo cifras exactas -que superó a la de Indiana Jones y El Templo Maldito, pero no alcanzó a En Busca del Arca Perdida.

Aquí dejo uno de sus trailers:




INDIANA JONES Y EL REINO DE LA CALAVERA DE CRISTAL (2008)

A pesar de que se concibió la historia como una trilogía, la idea de una cuarta entrega circuló por las cabezas de Lucas, Spielberg y Ford los años siguientes. En 1993, Lucas había continuado explotando la franquicia en una serie de Tv, Las Aventuras del Joven Indiana Jones, con Sean Patrick Flanery de protagonista. Fue durante uno de estos capítulos, en los que Ford hacía un cameo, cuando a Lucas se le ocurrió la idea para una posible cuarta entrega de la saga; idea que no tardó en comunicar a Ford y a Spielberg.

Año 1957. Indiana Jones continúa alternando su trabajo como profesor de universidad con el de buscador de tesoros. Su nuevo objetivo es la búsqueda de la Calavera de Cristal, tras la cual van un grupo de agentes de la URSS comandados por la malvada y letal Irina Spalko. Según se cree, dicha calavera, aunque perteneció a la cultura azteca, puede ser de origen extraterrestre y puede otorgar grandes poderes a los que la poseen. En su búsqueda, Jones se reencontrará con Marion Ravenwood y contará con un joven aliado, Mutt Williams; que posee un extraño parecido con él.

Lucas tenía la idea, pero la película tardaría muchos años en gestarse. Para empezar, Lucas se encontraba inmerso de la nueva trilogía de La Guerra de las Galaxias y Spielberg y Ford en otros proyectos. Además, faltaba encontrar un guión del agrado de Lucas, Spielberg y Ford. Muchos fueron los libretos rechazados y muchos los guionistas que pasaron por el proyecto; entre ellos, los cineastas M. Night Syamalan (El Sexto Sentido, Señales) y Frank Darabont (Cadena Perpetua, La Milla Verde). Además, un primer guión aceptado se filtró en internet y hubo que desecharlo y buscar uno nuevo completamente distinto. Como era de esperar, el proyecto se paralizó varios años hasta dar con el momento en el que Lucas, Spielberg y Ford tuvieran tiempo para realizar la película.

No sería hasta principios de esta misma década cuando el proyecto fue de nuevo puesto en marcha. Por aquel entonces no paraban de circular rumores acerca de él; entre los mas sonados estaban el que Kevin Costner iba a interpretar al hermano de Jones, Natalie Portman iba a dar vida a una hija suya llamada Idaho y que los nazis iban a ser sustituidos por soviéticos como los villanos principales; este último, confirmado. Por fin se dio con un guión del agrado de todos escrito por David Koepp, guionista de éxitos como Mission: Impossible (Brian de Palma, 1996) o Spiderman (Sam Raimi, 2002) y que ya había trabajado con Spielberg en Parque Jurásico (1993) y su secuela, El Mundo Perdido (1997). En un principio, la película debía haberse estrenado en 2005 pero Spielberg, antes, quiso dirigir el remake de La Guerra de los Mundos -también con Koepp de guionista -y Munich y tomarse después un año sabático como director, por lo que el estreno se retrasó tres años.

Esta vez, la historia transcurría en los años 50, en lugar de la década de los 30, como las tres primeras. Esto se hizo para adaptar la historia a la edad de Ford, que superaba ya los sesenta años. No obstante, esto dio píe a Lucas para buscar otras fuentes de inspiración. Si las tres primeras se basaban en los seriales de aventuras de los años 30 y 40, esta nueva entrega bebería mas del cine de serie B de los años 50. Además, la nueva película debería adaptarse mas al cine de acción actual, pero sin alejarse mucho del estilo de las tres primeras.

Para el papel de Irina Stalko se eligió a la actriz Cate Blanchett, mientras que Jim Broadbent se encarga del papel de Dean Charles Stanforth, el nuevo decano de la universidad en sustitución de Marcus Brody, que no aparecerá debido al fallecimiento de Denholm Elliott en 1992. Para Mutt Williams -personaje que podría ser el hijo secreto de Jones -el elegido fue el joven actor Shia LaBeouf, quién se dio a conocer el pasado verano con la exitosa Transformers (Michael Bay, 2007), producida por Spielberg y, al parecer, se ha convertido en el nuevo protegido del cineasta. No obstante, lo mas chocante del reparto ha sido el regreso de Karen Allen en la piel de Marion Ravenwood. Aunque, ahí no acaba la cosa, ya que también aparecerá el padre de Marion, el profesor Abner Ravenwood, a quién se daba por muerto en En Busca del Arca Perdida. El actor John Hurt es el encargado de interpretarlo.

La película se rodó el pasado verano en Nuevo Mexico con algunas ausencias en el equipo con respecto a las anteriores entregas. Las mas sonadas, las de Vic Armstrong y Douglas Slocombe, el director de fotografía habitual de la saga que, ya retirado, ha sido sustituido por Janusz Kaminski, encargado de la fotografía de las películas de Spielberg las últimas dos décadas. Otro cambio ha sido contar con las nuevas tecnologías para el rodaje y la post-producción, lo que proporciona mas espectacularidad en las escenas de acción; aunque Spielberg no ha prescindido del estilo clásico que caracteriza a la saga.

El film se estrena este 22 de mayo y se espera una recaudación asombrosa. El pasado sábado se presentó en Cannes y los críticos no la recibieron muy bien. Claro, que tampoco habría que hacerles mucho caso a esa gente, en especial porque un día antes dijeron que la pésima Penélope Cruz es una excelente actriz y que su trabajo en Vicky Cristina Barcelana, de Woody Allen, era lo mejor de la película y estaba por encima, incluso, que el de Scarlett Johansson. Yo, que todavía no la he visto y no puedo juzgarla, creo que va a pasar como con la nueva trilogía de Star Wars, recaudará una millonada en taquilla pero será vapuleada -muchas veces sin razón -por la crítica y otros sectores. El caso es que ya está en los cines de todo el mundo y se espera que sus resultados no defrauden. Además, ya se habla de nuevas entregas en donde Shia LaBeouf sería el protagonista principal y Ford pasaría a un rol mas parecido al de Sean Connery en la tercera. Pero, claro, hasta ahora solo hay especulaciones y no me entretendré con esto.

Aquí dejo uno de sus trailers:




Y no puedo terminar sin hacer referencia al tema central de la banda sonora de la película, compuesta por John Williams, compositor habitual en las filmografías de Lucas y Spielberg y uno de los mejores del género -por no decir el mejor -. Como ya ocurriera con los temas que compuso para Tiburón, La Guerra de las Galaxias o Superman (Richard Donner, 1978), este tema ha pasado ya a la historia. Aquí va una pequeña muestra: